Las inversiones que le cambiarán la cara a la naciente región

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 01:35 AM 2017-08-20

Sectores energético, inmobiliario y de riego concentran mayoría de recursos

Las principales obras públicas apuntan a configurar una infraestructura que responda a las nuevas necesidades

Uno de los factores del rezago económico de Ñuble ha sido el bajo nivel de inversión que históricamente ha acompañado a este territorio, tanto en el ámbito público como en el privado. Sin embargo, la cartera de proyectos de inversión parece estar alineada con el inicio de una nueva etapa, la que requerirá de una robusta infraestructura pública y una base productiva que permita mirar el futuro económico con optimismo.

Es así como los principales proyectos -superiores a US$5 millones- públicos y privados de Ñuble representan una inversión total estimada en 2 mil 923 millones de dólares, principalmente en las áreas energética, inmobiliaria, de riego, productivas y de infraestructura pública.

Energía
Es posible encontrar numerosas iniciativas en el ámbito energético, como las termoeléctricas El Campesino (Biobiogenera) y Las Arcillas (Engie Chile) en Bulnes y Pemuco, respectivamente, las que se pretende levantar en la zona aprovechando el trazado del Gasoducto del Pacífico, que en los próximos años aumentará el volumen de gas natural transportado.

Destacan por su número, además, las centrales hidroeléctricas, como Ñuble, en San Fabián, que es la más grande y que ha enfrentado algunos obstáculos en su construcción.  Y las más pequeñas, también llamadas minicentrales, como El Pinar, Molinos de Agua y Trilaleo 2 y 3, en Yungay; San José, en Coihueco; Perquilauquén, en San Fabián; y Halcones y Radales, en Pinto.

Algunas de las minicentrales, que ya tienen su aprobación ambiental no han podido iniciar su construcción debido a dificultades de acceso a financiamiento, así como a la lenta tramitación en la DGA.

Por otro lado están las centrales a biomasa, que representan una apuesta de futuro considerando la gran disponibilidad de materia prima agrícola y forestal, como Newenkutral, en Yungay, y Bioenergía Ñuble, en Coelemu.

Y si de apuestas se trata, hay que mencionar las centrales eólicas y solares que se proyectan en distintas comunas de la región.

Las inversiones en el sector energético, que representan el mayor volumen en Ñuble, se encuentran en distintas etapas. De hecho, algunas ya están en ejecución y dan cuenta del gran potencial de la zona en esta materia, particularmente con las minicentrales hidroeléctricas.

En opinión de Pedro Matthei, gerente y socio de Aaktei Energía SpA, “la cifra que representan los proyectos en carpeta y en ejecución es muy baja si comparamos con otras subcuencas que presentan mayor desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) o con países europeos, en donde aprovechan el potencial de energías renovables de manera sustentable y conservando la identidad cultural y biodiversidad de las zonas en donde se emplazan los proyectos”.

Riego
En materia de riego, destaca el embalse La Punilla, entregado en concesión por el MOP a la italiana Astaldi Concessioni en junio de 2016, y que considerando la central hidroeléctrica respectiva, representará una inversión de 500 millones de dólares, el segundo mayor proyecto que se ejecuta en Ñuble, después de la termoeléctrica El Campesino, por US$804 millones, cuyas obras están paralizadas mientras se resuelve el problema del abastecimiento de gas natural.

Inmobiliario
En el ámbito inmobiliario, las iniciativas están localizadas principalmente en Chillán, como Hacienda Quilamapu, el proyecto Paseo Los Héroes o los conjuntos habitacionales que se proyectan en el sector Camino Parque Lantaño, como Arboleda Lantaño y Bosques de Arrayán, que se sumarán a otros complejos habitacionales que se han levantado en los últimos años.

Pero también Pinto se ha transformado en receptor de inversiones inmobiliarias, de la mano del dinamismo del turismo en el destino de montaña, donde sobresalen los proyectos Edificios Termas de Chillán y Monte Blanco, que desarrollarán Somontur junto al grupo Socofar como parte de un proyecto de largo plazo que apunta a la explotación del mercado de segunda vivienda.

En la línea del turismo y la entretención, en los próximos meses se estima que comenzará la construcción del casino y hotel de Marina del Sol, en Chillán, luego de sortear un largo proceso de adjudicación de la licencia de operación y que ahora se encuentra en evaluación ambiental.

Productivo
En lo productivo también merecen atención el mejoramiento de los planteles porcinos Peumo 1 y 2, en Chillán Viejo, propiedad de Maxagro; así como los 11 centros de cultivo acuícola que Inversiones Pelícano pretende instalar en el mar, frente a las costas de Ñuble, proyecto que ha sido blanco de una fuerte oposición por parte de las comunidades donde se emplazarían, mismo rechazo que han encontrado otros proyectos, como la central El Campesino (en Bulnes), la central Ñuble y el embalse La Punilla (en San Fabián) y las centrales Halcones y Radales (en Pinto).

Finalmente, en materia de infraestructura pública hay dos proyectos en marcha: el sistema de evacuación de aguas lluvia del Canal de la Luz, que está ejecutando el MOP en Chillán; y el futuro hospital de Chillán, que se convertirá en el hospital regional de Ñuble, cuya construcción fue recientemente adjudicada por el Servicio de Salud Ñuble al grupo Inso Chile, de capitales italianos, el cual se encuentra en etapa de diseño y se estima que su construcción se inicie en el cuarto trimestre de 2018.

Proyectos demandados
No obstante lo anterior, el listado de proyectos de inversión pública que no tienen asegurado el financiamiento o que no han sido priorizados, pero que constituyen importantes demandas de la nueva región, parece ser mucho más largo que el de los proyectos aprobados.

Uno de ellos es la reposición de la ruta Chillán-Yungay, que se encuentra en una de las primeras etapas de diseño, y que de aprobarse, representaría un desembolso del MOP cercano a los US$113 millones.

También se cuenta la construcción del puente en la desembocadura del Itata y el mejoramiento de la ruta costera entre Cobquecura y Dichato, que contribuirá a potenciar el turismo en la zona costera y a mejorar notablemente la conectividad del Valle del Itata. En el caso del puente, el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, anunció en abril pasado que se adelantará el diseño del proyecto de viaducto, para lo cual se asegurarán los recursos en el presupuesto de 2018, de manera de iniciar la construcción en 2021.

La construcción de más embalses es una sentida demanda del mundo agrícola, que luego de esperar ocho décadas para ver la concreción del embalse La Punilla, ahora espera con optimismo la priorización de al menos siete embalses que contribuirán a aumentar significativamente la superficie con seguridad de riego en la futura región, un requisito clave para alcanzar el desafío de ser una potencia agroalimentaria. De estos, hay dos que corren con ventaja y podrían comenzar su construcción en el próximo quinquenio, como el Zapallar, para completar el sistema de riego Laja-Diguillín; y el embalse Chillán, en Pinto.

Y si se trata de infraestructura para mejorar la competitividad, el mejoramiento de la red vial de Ñuble sigue siendo una de las necesidades clave que se pide abordar, tanto a nivel de vialidad estructurante, como la ruta precordillerana, la ruta del secano interior o la conexión de Coelemu con la costa, como los caminos secundarios, que contribuirán a acercar los polos productivos con la agroindustria.

“No debemos olvidar que los desafíos de infraestructura se extienden a todas las comunas, por ello también es clave priorizar la conectividad en cada una de ellas, así como la vialidad interurbana, a lo que se suma el mejoramiento de rutas, considerando antecedentes como que el 76% de los caminos en Ñuble no está pavimentado”, expresó la presidenta de la Cámara Chilena de la Construcción sede Chillán, Claudia Rigall, quien también planteó que existe una oportunidad de abordar la necesidad de mejorar la vialidad urbana en la capital regional.

En ese sentido, figuran como obras estratégicas el tercer acceso desde la Ruta 5 -que será incorporado en la concesión de la carretera-, el mejoramiento de avenidas como Huambalí, Vicente Méndez y Alonso de Ercilla, o la construcción de la Avenida Circunvalación, entre otras.

Finalmente, sigue pendiente la definición sobre la construcción de la futura cárcel regional, por parte del Ministerio de Justicia;  y del centro de justicia de Chillán, por parte del Poder Judicial. 

Presupuesto regional
Por otra parte, tanto en el Gobierno Regional como a nivel ministerial ha comenzado a hablarse del presupuesto de Ñuble, el que si bien comenzará a operar en régimen a partir de 2019, en algunas instancias ya se está comenzando a trabajar con números propios.

Según el consejero regional por Ñuble, Javier Ávila, el CORE aprobó solicitar 150 mil millones de pesos para la Región del Bío Bío en el presupuesto de 2018, aunque advirtió que finalmente lo que se apruebe podría rondar los $120 mil millones, desde donde se financiarán los proyectos de decisión regional que se definan para Ñuble, ya que explicó que si bien en el segundo semestre del próximo año culminará el proceso de instalación de la nueva región, el primer presupuesto regional de Ñuble será el de 2019.

“Hay algunos temas que no se han resuelto aún, como la gestión de los recursos una vez que se concrete la separación, porque habrá numerosos proyectos de arrastre que se deben continuar ejecutando y su gestión podría seguir en manos del Gobierno Regional del Bío Bío o bien pasar al nuevo Gobierno Regional de Ñuble”.

Asimismo, en cuanto a los presupuestos sectoriales, el diputado Jorge Sabag afirmó que “necesitamos que para la Ley de Presupuesto, que se vota en el Congreso en noviembre de este año, se pueda incluir un presupuesto separado para la Región de Ñuble, y eso significa que el MOP también debe detallar cuáles van a ser las inversiones que va a tener para la nueva región, por eso yo le solicité al ministro esta semana un presupuesto exploratorio, que son los que envía cada ministerio a la Dirección de Presupuestos durante estos días, para que después en base a eso, que es un borrador de presupuesto, se pueda tener uno para la nueva región”.

El parlamentario explicó que este procedimiento se debe hacer con todos los ministerios, “de hecho, yo pedí en un oficio hace dos semanas que todos los ministerios envíen un presupuesto exploratorio de Ñuble para poder avanzar en lo que va a ser el presupuesto 2018 de la Región de Ñuble”.

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