Investigación es clave para la nueva región

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 10:20 PM 2017-08-20

El consenso local apunta a que el motor económico de la futura Región de Ñuble será la industria agroalimentaria y forestal, sectores que se caracterizan principalmente por la explotación de materias primas. Sin embargo, este desarrollo será sustentable en la medida que exista una agregación de valor, objetivo para el cual es y será clave el trabajo en materia de investigación científica que se está realizando.

La Universidad de Concepción, la Universidad del Bío-Bío y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) tienen una trayectoria al respecto y sus directivos coinciden en el relevante aporte al conocimiento que vienen realizando, en sintonía con los objetivos de desarrollo de la futura región.

Carlos González, vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción, afirmó a LA DISCUSIÓN hace un tiempo que “si estandarizáramos por número de habitantes, la investigación científica en Ñuble, cuantificada en términos de proyectos de investigación básica y aplicada, y publicaciones científicas, claramente se encontraría sobre la media nacional”.

Añadió que “este nivel de producción científica se debe a que, fundamentalmente en Chillán, existe una importante masa crítica de científicos, especialmente del área agroindustrial”.

Expuso que “claramente, la investigación científica desarrollada en la zona está focalizada a resolver problemas relevantes de su territorio, especialmente en lo referido a la agroindustria. Para que este territorio pueda transformarse en una potencia en esta materia, es fundamental que los científicos y técnicos continúen desarrollando esta área. Como por ejemplo, en el ámbito de la agricultura de precisión y en el mejoramiento genético de las espacies cultivadas”.

En tanto Javier Chilian, subdirector regional de Investigación y Desarrollo de INIA Quilamapu, subrayó que “Ñuble tiene un capital humano instalado de alta capacidad en lo que se refiere al desarrollo de la ciencia; hay centros universitarios de excelencia; además, existe una articulación creciente entre las instituciones del agro que apuntan a desarrollar productos científicos de calidad que atiendan a las necesidades del territorio”.

Explicó que “en cada región del país, INIA trabaja en los rubros prioritarios del territorio. En Ñuble, por ejemplo, destacan las investigaciones de trigo y arroz, donde además, el centro neurálgico de la investigación nacional de estos cultivos tiene cabecera en Chillán; en Quilamapu también se desarrolla la investigación que busca producir la primera variedad de manzana nacional, y el Banco de Recursos Genéticos Microbianos, donde reside la colección chilena de recursos genéticos microbianos”.

Por su parte Mario Ramos, director general de Investigación, Desarrollo e Innovación de la UBB, fue enfático en destacar el nivel en que se encuentra Ñuble: “en la Universidad del Bío-Bío tenemos un muy buen nivel de desarrollo en investigación, principalmente vinculado al tema agroalimentario, tenemos un grupo importante de investigadores, desde distintas miradas, así como también vinculado a las ciencias básicas, muy competitivo a nivel nacional”.

Afirmó que en Ñuble está el gran núcleo de alimentos, en concordancia con los objetivos de desarrollo del territorio, “es el núcleo más importante de la región en materia de alimentos, muy por sobre el nivel de otras regiones, solo comparable con Santiago, particularmente con la Universidad Católica y la Universidad de Chile”.

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