Triatleta sordo dictó cátedra de superación a chillanejos

Por: Camilo Díaz Fotografía: Gentileza Inacap Chillán 08:50 PM 2017-08-17

Cerca de 150 alumnos de la casa de estudios estuvieron atentos a su experiencia y resilencia.

Deportista fue formado por uno de los ex entrenadores de la triatleta Bárbara Riveros.

Gracias a su talento se hizo escuchar. El destacado triatleta sordo, Diego Manzo Faúndez,  compartió su batallada historia de vida como charla motivacional ante cerca de 150 alumnos de la sede Chillán de Inacap, donde también estuvo exponiendo el psicólogo deportivo chillanejo  Eliot Brito.

“Alcanzar tus metas y nunca rendirse”, es una de las máximas que usó en su presentación el deportista nacional, hablando con cierto grado de dificultad y en paralelo él mismo gesticulando con el lenguaje de señas.

Manzo fue parte de la inédita selección chilena deportiva de sordos, en el marco de los Primeros Juegos Sudamericanos de Sordos albergado en Brasil el año 2014, donde se colgó dos medallas de oro para el país, en los 5.000 y 10.000 metros planos respectivamente.

Además de su carrera deportiva, en paralelo Manzo se formó como profesor de Educación Física en la Universidad Andrés Bello de Santiago, desde donde se transformó en uno de los precursores de la inclusión, tanto a nivel educacional como deportivo, de los sordos del país.

Su talento lo llevó inclusive a ser entrenado por uno de los ex formadores de la “pequeña gigante” del triatlón nacional, Bárbara Riveros.

Tras una meningitis que le afectó a los ocho años, Manzo quedó con sordera, condición que él asume lejos de ser un obstáculo, viéndola como una oportunidad. El escenario lo llevó ya a nivel universitario a forjar un taller para todas las carreras del establecimiento, para enseñar el lenguaje de señas. Y el año 2013 se adentró al mundo deportivo.

“Me levantaba a las cinco de la mañana para estar entrenando a las seis, una hora. Después a las ocho me iba la universidad. Estudiaba, comía y a las cinco de la tarde volvía a correr, todo esto de lunes a viernes. El sábado hacía bicicleta desde las ocho de la mañana, tres horas. El domingo tenía libre, pero generalmente eran las competencias”, precisó el deportista, que forjó un club de natación y enseña de manera gratuita a niños y niñas sordos de escasos recursos. Una de ellas ya ha conseguido podios a nivel nacional, siendo uno de sus máximos orgullos.

Manzo además viene de estar presente junto al tenimesista de San Fabián, Fabián Campos, en las Sordolimpiadas de Turquía hace un par de semanas.
Diferentes estímulos, mismo trabajo

A nivel de trabajo formativo, el psicólogo deportivo Eliot Brito sostiene que no hay diferencia a la hora de generar un plan de trabajo en tales casos.

“Los cuadros de trabajo que uno realiza con deportistas en situación de discapacidad, y también con deportistas convencionales, son exactamente iguales, porque no hay una diferencia, tiene que ver con los estímulos que nosotros les estamos entregando a ellos y cómo somos capaces en el equipo técnico de influenciarlos y de que crean en sus conocimientos y habilidades para poder desarrollar la actividad deportiva”, expuso.

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