Polémica municipal por inundación de cancha

Por: Edgar Brizuela 08:10 PM 2017-08-17

El recinto deportivo fue sobrepasado absolutamente por las precipitaciones del fin de semana.

El pasto sintético se instala en las poblaciones A. Prat, Rosita O’Higgins y Vicente Pérez Rosales.

Una investigación interna ordenó la Municipalidad de Chillán con el fin de verificar las responsabilidades tras el anegamiento que sufrió la cancha de pasto sintético de la Población Rosita O’Higgins, luego de las últimas precipitaciones.

El tema fue analizado hoy en sesión de Concejo Municipal, donde  fue transversal el rechazo a un hecho que podría haber sido previsto, a juicio de ediles y del propio alcalde, si es que la empresa y personal municipal hubieran tomado las precauciones del caso.

Las autoridades edilicias  concordaron en que era un hecho conocido que el terreno del recinto deportivo se encuentra más bajo que el circundante, lo cual debió  haberse incorporado como variable en el desarrollo del recinto deportivo que recibió una carpeta de pasto sintético.

El problema, planteó el alcalde Sergio Zarzar, se encuentra siendo estudiado internamente y como primera medida fue solicitado un informe técnico sobre los hechos ocurridos y las causas que llevaron al problema, que no pocos calificaron este miércoles como “escándalo”.

El jefe comunal planteó que la cancha, que está en proceso de restauración todavía, no  es entregada oficialmente a la municipalidad por parte de la empresa responsable de los trabajos, Co-Creation Grass Chile Ltda. 

Como las obras aún no son recepcionadas, se supone que la empresa deberá adoptar las medidas para reparar el eventual daño causado en el lugar, como para evitar que en próximas lluvias no ocurra algo similar.

El alcalde Sergio Zarzar evitó referirse a las responsabilidades puntuales de la firma, como asimismo a las acciones que serán emprendidas para remediar los defectos que parecen estar en la base de la obra.

Sí fue enfático en manifestar que “cuando construye algo,  tienes que ver el impacto que se puede producir con  las lluvias en algún momento y está claro que hay un desnivel”.

Agregó que la obra “no está recepcionada y debe ser reparada”, lo que dejaría en manos de la firma contratada la responsabilidad de intervenir el recinto deportivo.

Sobre la manera en que tiene que ser resuelto el problema no existe consenso, pues el alcalde estima que existirían opciones para evitar que el agua se acumule en la cancha sin un trabajo mayor.

“Escándalo”
No obstante el concejal Víctor Sepúlveda sostuvo que para evitar problemas similares en el futuro es imprescindible intervenir el terreno y levantarlo, de tal manera que quede en el mismo nivel o sobre el plano del sitio.

El edil planteó que es un  “escándalo” que una obra que fue planificada y diseñada con mucho tiempo de anticipación no haya considerado el efecto del terreno en los factores a considerar por los técnicos de la empresa y no haya sido advertido por  el ITO municipal.

Recalcó que el municipio chillanejo tiene que ser particularmente riguroso respecto de este tema, por cuanto se trata de un contrato que involucra millonarios recursos municipales.

La concejala Nadia Kaik recalcó al igual que Sepúlveda que el municipio chillanejo tiene que revisar las otras dos canchas deportivas que forman parte del contrato, con la finalidad de que no existan errores antes de la recepción municipal definitiva.

“Se trata de un contrato que le significa a la municipalidad el desembolso de $30 millones de pesos al mes y a largo plazo se trata de un global de más de $1.500 millones” remarcó.

El concejal Camilo Benavente, en tanto, sostuvo que el gobierno comunal deberá además de acreditar el fiel cumplimiento de criterios técnicos para el correcto uso de las canchas una vez entregadas.

“Hay un tema del que no se ha hablado y es quién se hará cargo de las canchas, si la empresa, la municipalidad o los vecinos que piden ocuparlas para generar ingresos mediante arriendo. Eso no está claro”, precisó.

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