Controles de identidad en Chillán sufren caída en los últimos años

Por: Marcelo Herrera 10:15 PM 2016-04-10

¿Aumentarán los controles de identidad que promediará carabineros cada año en las calles de la Provincia de Ñuble, a partir de la aprobación del control de identidad preventivo por parte del Senado? Al proyecto le resta un tercer trámite legislativo en la Cámara de Diputados, para que se convierta en realidad. 


La respuesta es que probablemente sí, y con ellos se revierta una fuerte tendencia a la baja en los controles que actualmente realiza Carabineros.


Tal como está actualmente la normativa, que en lo medular permite a los efectivos policiales a realizar controles de identidad a personas desde los 14 años, quienes de negarse pueden ser retenidos en una comisaría hasta constatar la identidad, los controles llegan a un promedio de 27 mil al año, considerando la actual estadística promedio vigente en el sistema Auopol (Automatización de Unidades Policiales) reveladas por Carabineros a LA DISCUSIÓN, mediante requerimiento de Ley de Transparencia.


El año 2011, Carabineros realizó 20.283 controles de identidad en Chillán, mientras que el año 2012 sumó 26.732 y el 2013 56.457.

El 2014, sin embargo, se produjo una brusca caída, al totalizar 19.639 controles. Y durante el año 2015, los controles fueron del orden de los 15 mil, reflejando una tendencia a la baja, la que llegaría a su fin de aprobarse el nuevo control de identidad preventivo, según estiman fuentes de la Segunda Comisaría de Carabineros de Chillán. 


¿En qué consiste el control de identidad actualmente vigente, y que está contemplado en el artículo 85 del Código Procesal Penal? Según la Defensoría Penal Pública, es una facultad autónoma de los funcionarios de Carabineros, un procedimiento que se ejecuta sin necesidad de una orden previa de un fiscal, en virtud de la cual un policía insta a un ciudadano a mostrarle su identificación.


Requiere la existencia de determinados requisitos. Entre ellos que el requerido hubiera cometido o intentado cometer un crimen, simple delito o falta, o se dispusiera a cometerlo; que la persona pudiera suministrar informaciones útiles para la investigación de un crimen simple delito o falta; y en tercer término, que se encapuche para ocultar su identidad.

Detención por sospecha
Los parlamentarios que apoyaron la medida de instalar el nuevo control de identidad preventivo afirman que con mayores procedimientos se podrá dar curso a más de 60 mil órdenes judiciales pendientes y mejorar la labor preventiva en seguridad.


Sin embargo, los detractores afirman que será el regreso de la detención por sospecha, figura que marcó detenciones arbitrarias durante la dictadura militar.


Consultado por LA DISCUSIÓN, en medio del inicio de la tramitación legal de la norma el año pasado, el subsecretario de Prevención del Delito, Antonio Frey, descartó estos temores. 

“La detención por sospecha permitía la detención arbitraria de un ciudadano, mientras el control preventivo de identidad tiene ante todo un efecto disuasivo y se restringe a contextos muy definidos, donde esté en serio peligro la integridad e incluso la vida de las personas”, explicó el subsecretario.


Se plantea que el nuevo control de identidad es un procedimiento acotado que podría permitir que una persona sea retenida hasta por cuatro horas. La normativa legal ha encontrado diversos detractores. Uno de ellos, el Centro de Estudios Públicos (CEP). Harald Beyer, director de la entidad, manifestó que medidas similares en otros países generaron “discriminación de las policías en jóvenes de origen desaventajado o de minorías poco reconocidas”.
 

Menores de edad
La controversia también se trasladó a la situación de los menores que según la futura ley podrán incluso ser trasladados a una comisaría donde permanecerán hasta una hora, lo que fue rechazado desde la Unicef.

Amerigo Incalcaterra, representante para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), afirmó a través de un comunicado que “la disposición vulnera conceptos ampliamente adoptados por la comunidad internacional, tales como la presunción de inocencia y el principio de legalidad, al otorgar facultades desproporcionadas y arbitrarias a la policía”.

¿En qué consiste la nueva ley?
El nuevo proyecto de ley entrega más atribuciones al tradicional control de identidad, para que quien sea controlado no evada la acción solamente presentando su carnet de identidad.

Lo que se busca es que la policía pueda efectuar la verificación de los antecedentes delictuales y la existencia de una orden de detención pendiente en contra de una persona respecto de la cual se realiza un control de identidad, en los casos fundados que dispone el Código Procesal Penal en su artículo 85º, y de aumentar el plazo del procedimiento para poder hacer efectiva tal facultad.

Comentarios