Incendios estructurales han subido un 15% en 2017

Por: Felipe Ahumada 2017-08-13

Toda una paradoja es lo que enfrenta Bomberos de Chillán en materia de combate a incendios estructurales. La llegada de carros rápidos y de menor tamaño para poder llegar a casas ubicadas en pasajes estrechos y las campañas preventivas de uso responsable de estufas permitían imaginar un descenso de incendios. Pero las estadísticas de Bomberos de Chillán muestran un aumento de un 14% en siniestros estructurales respecto al 2016, por lo que desde la comandancia ya se han comenzado a hacer los primeros análisis llegando a dos conclusiones, una más evidente que la otra: negligencia de los usuarios de estufas y la materialidad que se está utilizando en algunas viviendas nuevas o ampliaciones.

“Este año ya hemos concurrido a 89 incendios estructurales, mientras que a esta misma fecha del 2016, tuvimos 77 casos, pero seguimos adviertiendo que en un 70% de éstos, la causa fue la inflamación de los ductos de las estufas a leña y salamandras”, apuntó el comandante Gustavo de la Fuente. La autoridad bomberil aclaró que “lamentablemente los problemas son los mismos, las personas usan leña húmeda o de mala calidad lo que va ensuciando los ductos y eso al final es lo que se termina inflamando. Por otro lado está el tema de las salamandras que son estufas que queman leña mucho más rápido que una estufa, por lo que las personas las sobrecarga y se terminan inflamando”.

El otro 20% de los incendios son por alguna falla eléctrica, generalmente enchufes sobreexigidos o cables en mal estado: mientras que el 10% restante “es por accidentes, como inflamación de aceite en los sartenes, velas que toman cortinas o caen a alfombras o cosas así”, apunta el comandante.

Materiales acelerantes

Sin embargo, uno de los problemas que han sorprendido a los voluntarios se encuentra en los materiales que últimamente se utilizan en viviendas de bajo costo o en ampliaciones hechas por particulares. “Hemos notado que estos elementos en vez de ralentizar el fuego, que es lo que se espera especialmente de los aislantes, terminan -por el contrario- acelerando el incendio y por esa razón, por muy rápido que lleguemos a algún siniestro estructural, la casa ya está prácticamente destruida y lo que nos queda es evitar que el fuego se propague a las casas aledañas”, asegura De la Fuente.

Entre los materiales citados por bomberos, como acelerantes están el popular Aislapol, la celulosa, el corcho, el cáñamo, y aislantes hechos en base a algodón. Aunque la ley vigente no prohíbe la utilización de estos elementos, el Gobierno ha optado por desaconsejar su aplicación, en especial después del megaincendio que afectó a varias comunas de la región a principios de año. Desde la Seremi de Vivienda y Urbanismo explicaron que  la idea del Gobierno es empezar a estimular el uso de materiales sustentables.

“Lo que hoy estamos haciendo es aportar beneficios en términos económicos, ambientales y sociales, como favorecer el ahorro de las familias en materia energética, reducir las emisiones de carbono en la construcción y operación de las viviendas, y facilitar el acceso a los beneficios de la sustentabilidad, con elemento de máxima calidad constructiva y no usando elemento que son altamente inflamable en la construcción de viviendas”, explicó el seremi del ramo, Jaime Arévalo a LA DISCUSIÓN.

En Bomberos esperan una próxima regulación en la utilización de estos materiales por parte de constructoras, “porque nos hemos encontrado con villas enteras que están construídas con estos materiales, y es precisamente allí donde se han concentrado gran parte de los incendios de este año”, cerró De la Fuente. Finalmente, Bomberos recomendó como aislantes el poliestireno expandido, la fibra vidrio y la lana, puesto que son materiales que se contraen al contacto con el fuego sin alimentar ni expandir la llama.

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