Chillán vive el año más frío de últimas 3 décadas

Por: Jorge Chávez 2017-08-13

Postales de amaneceres con mantos blancos cubriendo todo lo expuesto a la intemperie, han sido recurrentes este año en Chillán durante la temporada de otoño y en lo que va del presente invierno. Si bien desde que partió la temporada de bajas temperaturas en mayo pasado el comentario más repetido por el chillanejo, a través de las redes sociales, ha sido que el clima actual está mostrando una crudeza como no se recordaba, a poco más de un mes para que finalice el invierno todo indica que la sensación vecinal no estaba tan alejada de la realidad.

De acuerdo al registro histórico de la Dirección Meteorológica de Chile, basado en la estación de monitoreo del Aeródromo Bernardo O’Higgins, un total de 28 días con niveles bajo cero se han vivido en la comuna en lo que va del 2017. Mayo anotó nueve jornadas con mediciones extremas y pese a que el mes siguiente fue particularmente más benigno al sumar solo cuatro, julio registró 11 días con caída de los termómetros bajo la línea de los cero grados Celsius, convirtiéndose en el mes más frío de este año; en tanto que en la primera semana de agosto los niveles negativos se presentaron cuatro veces. Entre -0.2 y -3.9 han fluctuado las temperaturas extremas de la temporada, registradas los días 29 de mayo la primera y el 31 de julio la segunda.

Histórico 

En rigor, casi un mes con temperaturas negativas han tenido que afrontar los chillanejos en la actual época otoño-invierno cifra que, según los datos consignados por la Dirección Meteorológica de Chile, ubica al 2017 como el más frío de las últimas tres décadas. Al hacerse un análisis comparativo tomando como insumo los índices correspondientes a mayo, junio, julio y la primera semana de agosto, la revisión señala que en 1988 se produjo la misma cantidad de jornadas con extremas bajo cero como las constatadas hasta este mes (28).

El 2002 (25), 1992, 1993, 1995 y 1996 (cada uno con 21) son los otros años que consignaron un importante número de días, incluso con niveles mínimos que rompieron récord. Frío de -6 grados Celsius se dejó sentir el 19 de julio de 1995 y siete años después se rompió el récord cuando el 1 de julio del 2002 los termómetros apuntaron -6,4. Contrariamente los años 2008 (5), 2014 (7), 1989, 2004 y 2006 (cada uno con 8), son los que menos heladas tuvieron (ver cuadro aparte).

Fenómeno

El buen tiempo sin la presencia de lluvias, el cielo despejado, sumado a la alta presión atmosférica, son los factores que influyen para que las temperaturas caigan a índices negativos con la consecuente presencia de helada, según explica el doctor en Ciencias de la Atmósfera del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción, Juan Inzunza. “La escarcha cae cuando las extremas llegan a cero o por debajo de ese número, ya que en este nivel se alcanza el congelamiento del agua. Quizás en la misma ciudad no es posible apreciarlo frecuentemente, pero en lugares más despejados si”, sostuvo.

Respecto a la cantidad de días con mediciones bajo cero que presenta Chillán este año, el experto detalló que está dentro de los parámetros esperables para la zona. “Esa frecuencia de heladas que se han presentado es relativamente normal para Chillán y el valle central(...)”, recalcó. Juan Inzunza explicó que la calificación de si efectivamente fue un año frío para la comuna se analiza en base a qué tan lejos del cero fueron las mediciones, por lo que opinó que se entendería que el 2017, con sus mínimas fluctuantes entre -0.2 y -3.9, fue particularmente crudo. El experto advirtió que en el mes y medio que aún queda para que finalice el invierno se seguirán produciendo heladas y recordó que en otros años incluso en septiembre y octubre se ha constatado el fenómeno.

Efectos en la salud

Fernando Bustamante, encargado del Programa de Salud Respiratorio del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), aclaró que las bajas temperaturas afectan las defensas del tracto respiratorio al intervenir en la motilidad de los cilios, que son las vellosidades encargadas de limpiar la mucosidad del tracto. “Los cilios se encuentran en la superficie de las células del recubrimiento respiratorio y se mueven constantemente para empujar la mucosidad que retienen y expulsan a los virus; cuando la temperatura desciende, estos se paralizan y dejan de funcionar adecuadamente, permitiendo a los virus atravesarla e infectarla”, precisó.

El funcionario público comenta que las personas más propensas a sufrir enfermedades respiratorias son los niños y adultos mayores; por ello la recomendación es que estos grupos etáreos no se expongan a bajas temperaturas o a la contaminación ambiental y consulten en un centro de salud ante síntomas como fiebre persistente o dificultad para respirar. “No hay que fumar al interior de la casa, hay que apagar y encender estufas a parafina o carbón en el exterior y evitar colocar tarritos con agua encima de las estufas porque solo contribuye a humedecer el ambiente”, expuso Fernando Bustamante.

Prestaciones de salud

Un total de 66.546 consultas de urgencia por males respiratorios se registraron hasta la tercera semana de julio en los establecimientos administrados por el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), según antecedentes entregados por la Secretaría Regional del Ministerio de Salud. Los indicadores son superiores en 10.386 a los que se sumó en el mismo lapso de tiempo del año pasado, lo que en términos porcentuales significó un aumento del 15,6%, el mayor de la Región del Bío Bío.

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