Advierten falta de diálogo por proyecto La Punilla

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-08-11

Su preocupación por el manejo de los aspectos sociales del proyecto embalse La Punilla, vinculados a la relación con la comunidad afectada por la iniciativa, expresaron la Junta de Vigilancia del río Ñuble y el municipio de San Fabián. Así lo manifestaron este jueves el presidente de los regantes, Martín Arrau, y el alcalde, Claudio Almuna, quienes coincidieron en la necesidad de que tanto el MOP como la concesionaria Astaldi resuelvan los problemas que hoy se observan y manifestaron que trabajarán de manera coordinada en la superación de los obstáculos.

En los últimos meses, vecinos de sectores cordilleranos de San Fabián y de Coihueco, en el área de influencia del embalse, han denunciado a personal subcontratado por Astaldi por presuntos actos de hostigamiento, además de la crítica al MOP por la falta de información sobre la ejecución del plan de desarrollo social, una de las compensaciones comprometidas en el proyecto.

Problema comunicacional
“Nos venimos reuniendo con la municipalidad hace algunas semanas y nos hemos ido dando cuenta que si bien hace algunos años podíamos tener posiciones antagónicas, somos parte del mismo proyecto y tenemos los mismos problemas y desafíos por delante, y lo único que podemos hacer es trabajar en conjunto para sacar un buen proyecto”, señaló Arrau, quien reconoció que el acercamiento con el municipio comenzó a producirse luego de las denuncias planteadas por los vecinos. 

El dirigente añadió que “si bien nosotros llevamos décadas empujando el proyecto, hoy queremos que se haga, pero que se haga bien, y en ese entendido, queremos que aporte a la comunidad, que implique desarrollo turístico y garantía de agua potable, que incorpore zonas de riego en San Fabián y también que los programas de desarrollo social comprometidos y las cosas que no están comprometidas y que igual hay que hacer, se hagan bien, entonces, cuando vemos que hay comunidades que van a quedar con accesos complicados o procesos que son legales, pero que no se comunican bien y generan conflicto, estamos mal. Los proyectos no solo basta que estén bien desarrollados desde el punto de vista técnico y que tengan todos los permisos, sino que también deben tener normas de convivencia mínima”.

Arrau explicó que como organización pueden colaborar con el municipio en aspectos técnicos donde existe conocimiento y experiencia por parte de los regantes, pero además, a través de las instancias técnicas en las que participa con el MOP y Astaldi, donde se pueden canalizar estas preocupaciones.

“Lo que esperamos es que la forma en que se comunica y conversa con la comunidad sea otra, que haya más espacios de diálogo”, dijo el timonel de los regantes, quien planteó que “desde el punto de vista comunicacional, el proyecto ha sido pobremente ejecutado, y con ello me refiero a la comunicación con las comunidades, donde hay inquietudes de la gente, que van desde cuánto va a ser la compensación por un chivo hasta el mejoramiento de un camino.

Tensión social
En opinión del concejal de San Fabián, Rodrigo Ávila, “este abandono de la gestión social en términos generales, puede abrir una brecha de violencia en la cordillera y no quiero tampoco necesariamente legitimarla, pero de alguna manera entre la gente es mucha la tristeza, la rabia, la frustración, son muchas las expectativas que durante mucho tiempo se gestaron con esto, precisamente por todos los discursos con los que fueron las autoridades de que la historia iba a ser distinta, y no ha sido así”.

“Queremos entender este proyecto como una oportunidad de desarrollo para San Fabián, pero estamos viendo que hay una cantidad enorme de daños colaterales y nadie nos da una respuesta”, añadió Ávila, quien a modo de ejemplo, recordó la denuncia que semanas atrás hizo junto al concejal de Coihueco, Hernán Martínez, sobre el uso irregular de la pasarela Veguillas, que pese a soportar un peso máximo de 9 toneladas, está siendo utilizada para el paso de maquinaria pesada por parte de las empresas contratistas.

Por su parte, el alcalde de San Fabián manifestó que “nos interesa que el MOP resuelva la ejecución del plan de desarrollo social, porque hay algunas cosas pendientes, y eso es importante que se clarifique, como el cronograma del pago de los bonos respectivos”.

“El embalse Punilla no deja nada para San Fabián, y eso nos preocupa, porque las familias no tienen agua para riego o para desarrollar emprendimientos turísticos. Entonces, nos interesa que esta asociación con la Junta de Vigilancia refuerce el trabajo en pro de que el proyecto se desarrolle de buena forma, pero necesitamos los compromisos voluntarios del MOP y de los distintos ministerios, para que San Fabián sea prioritario en cuanto a beneficios sociales”, sentenció el alcalde.

Almuna expresó que “lo que queremos lograr es que tengamos lo que nos corresponde, porque en este momento estamos recibiendo migajas, no tenemos nada, solo tenemos un proyecto de compensación de $5 mil millones, y eso es solamente en caminos, pero necesitamos tener un nuevo Cesfam, una nueva municipalidad, una carretera que vaya desde Carabineros hasta el embalse, necesitamos desviar el tránsito pesado y que no pase por el pueblo, y que el buen trato sea un protocolo que esté permanentemente vigente en cada uno de los contratistas que es parte del proyecto Punilla, y por eso la idea es conversar con el ministro en conjunto con la Junta de Vigilancia y que esto nos permita ir avanzando”.

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