Recambio masivo promete reducir a un 10 por ciento la polución

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 10:40 PM 2017-08-09

Un pobre 1,14% de ejecución efectiva lleva hasta el momento el programa de recambio de estufas consignado en el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) de Chillán y Chillán Viejo, según da cuenta la información oficial entregada por el secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas.

En el segundo año de vigencia del documento solo se ha concretado la instalación y puesta en funcionamiento de 228 calefactores, de un total de 20.000 que se tiene programado en una década. 

Las críticas respecto a la administración del texto no se han hecho esperar, y a la opinión de expertos en temas ambientales se le han sumado parlamentarios oficialistas y de oposición, quienes advierten que no se podrá reducir en el tiempo estimado el 59% de la polución por material particulado fino 2,5 (MP2,5), contenido en el humo de leña, debido a la lentitud en el desarrollo de las políticas, además de que su cobertura es solo del 44,4% de los 45.000 equipos de calefacción existentes en la intercomuna.

Teniendo en cuenta este escenario, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) Ñuble, encabezada por el delegado provincial Francisco Castillo, presentó en sesión del Concejo Municipal chillanejo del pasado lunes, los “Antecedentes para una propuesta complementaria al PDA y al aseguramiento energético para calefacción de Chillán”.

Proyección
La iniciativa de la repartición pública apunta a una masificación en el recambio de aquellas estufas que quedarán fuera del programa del Ministerio de Medio Ambiente (MMA), que serán del orden de los 25.000.

Si bien solo con la medida estructural del documento ambiental se reduciría un 45% la contaminación por humo de leña, al caer de los 720.000 gramos hora (g/h) de MP2,5 hasta los 400.000, Francisco Castillo indicó que, según las proyecciones realizadas por Conaf, con la chatarrización de los aparatos excluidos por el PDA la mitigación de la polución sería aún mayor.

La promesa del masivo recambio es que las emisiones que se generarían solo alcanzarían los 60.038 g/h de MP2,5; esto es, seis veces menos que lo que se lograría con el programa del MMA.

“Los cálculos se hicieron de acuerdo a las mismas normas y características técnicas de los equipos que actualmente se están cambiando, y considerando los estudios sobre el promedio de emisiones que producen las estufas antiguas. Lo concreto es que con esta iniciativa, sumado al programa de recambio, de los 700.000 g/h quedaríamos solo con el 10% de las emisiones que hay ahora”, sostuvo.

En rigor, de efectuarse este planteamiento, se le estaría dando una segunda oportunidad al popular combustible que, dado su bajo precio, es el más consumido en la intercomuna y en todo el centro y sur del país.

“Efectivamente eso puede ser cierto. Nosotros consideramos que la política forestal del país es contribuir a la sustentabilidad energética diversificando la matriz haciendo uso de la biomasa; por otro lado el plan de descontaminación tiene el objetivo de disminuir el material particulado(...) y si bien considera un recambio de estufas, no se hace cargo de los calefactores que quedarán fuera del programa. Como corporación creemos que hay una situación pendiente con el tema de la leña y que de acuerdo a como está el PDA, a nuestro juicio se genera un escenario bastante conflictivo para la comunidad que es el hecho de que van a quedar muchos equipos que no van a poder utilizarse al año 2024”, explicó.

Planteamiento
Además de la chatarrización masiva de antiguos aparatos y su reemplazo por otros más moderno y eficientes, la propuesta de Conaf Ñuble es desarrollar y potenciar el mercado formal de la leña y generar un circuito energético local, por el medio del cual se garantice la transferencia de recursos económicos desde Chillán a sus comunas vecinas productoras de la biomasa.

La idea de la repartición pública también apunta a promover un centro de innovación y construcción de calefactores eficientes, para el abastecimiento comunal e interregional.

Problemas permanentes
A juicio del doctor en Ciencias Ambientales, Ricardo Barra, existe una cierta debilidad de parte del Estado para garantizar la ejecución de las medidas de los planes de descontaminación y su correspondiente fiscalización.

Asimismo, recalcó que estos documentos como el de Chillán y Chillán Viejo, por ser técnicos y puntuales, no se hacen cargo de uno de los temas más significativos y en el que se resume la problemática; la pobreza.

“Ningún plan de prevención y de descontaminación va a abordar el tema de la pobreza, que es un problema más complejo que cambiar estufas o aislar termicamente las viviendas y que evita que la gente tenga acceso a otras fuentes de energía(...) por eso  después de 30 años seguimos teniendo este nivel de contaminación”, enfatizó.

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