Desarrollo Silvoagropecuario

Por: Renato Segura 2017-08-08
Renato Segura

Existe la costumbre de asociar el sector silvoagropecuario con la producción de materia prima para abastecer la industria de commodities. No podría ser de otra manera si se considera que, sólo la industria forestal, representa del orden de 80% de las exportaciones que genera la Región del Bío Bío.

Un modelo de actividad económica regional, de esta naturaleza, donde se busque compatibilizar el crecimiento económico con el desarrollo de la comunidad, es imposible de sustentar. La predominancia de una actividad productiva, sobre las demás, genera un proceso migratorio, donde la concentración en los grandes centros urbanos, la pobreza urbana dura y la precarización del mercado laboral, están entre las consecuencias más evidentes.

Sin embargo, no todo está perdido. Invisibilizado por la lógica del commoditie, en la Región del Bío Bío existe un grupo atomizado de Mipymes que están a la espera de ser potenciadas para emerger hacia una actividad económica que le permita dar sustentabilidad al crecimiento económico.

Uno de los problemas de mayor complejidad que deben enfrentar las empresas de menor tamaño, es el estar insertas en un mercado con imperfecciones. En este ambiente, el precio de sus productos queda determinado por el nivel de inventario de materias primas que poseen las empresas dominantes. Por lo cual, la sobrevivencia depende de la estructura de costos fijos y de la capacidad asociativa para enfrentar mercados de mayor tamaño, es decir, administrar el riesgo del negocio a través de un proceso de internacionalización en nichos específicos de mercado y/o en un modelo exportador asociativo que permita disminuir la exposición al riesgo.

Para enfrentar dicho problema, la internacionalización de las Mipymes es el principal desafío para desarrollar el potencial del sector silvoagropecuario de la Región del Bío Bío. En este desafío, las empresas cuentan hoy día con herramientas de apoyo para llevar su oferta exportable a los mercados extranjeros.

“Una buena idea, te puede llevar muy lejos” fue la frase elegida por ProChile para promocionar el Concurso Silvoagropecuario 2018. Entre el 2 y 30 de agosto de 2017, se podrán postular los proyectos empresariales o sectoriales que permita la exploración de nuevos mercados para la producción silvoagropecuaria de la región. La herramienta de ProChile fue creada para fomentar las exportaciones de alimentos frescos o procesados y productos forestales, a través del cofinanciamiento y apoyo en la gestión de diferentes proyectos de estrategia de promoción de exportaciones, tanto de actuales exportadores, como de todo aquél que tenga el potencial para iniciarse en su proceso de internacionalización.

El desarrollo equilibrado del territorio, en especial el del mundo rural, pasa necesariamente por el desarrollo de la oferta exportable de la pyme local. En este sentido, el Concurso Silvoagropecuario es un esfuerzo país de instalar a Chile como un proveedor natural de alimentos de calidad, en lo que se ha denominado “una despensa para el mundo”. Es una excelente oportunidad para rescatar las tradiciones propias de la Agricultura Familiar Campesina, en base a las cuales se puede construir los cimientos de un modelo asociativo exportador.

En resumen, el desarrollo del sector silvoagropecuario regional permitirá avanzar en el crecimiento económico del país y en la justicia social, en especial en aquellas comunidades rezagadas en cuyo h.abitat hoy se genera abundante riqueza.

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