Estudiante UdeC desarrolló monitor ambiental móvil

Por: 07:40 PM 2017-08-06

En Chillán existen dos estaciones de monitoreo de la calidad del aire: una ubicado en INIA, en la Av. Vicente Méndez, y otra en Av. Argentina con Purén. Ambas miden material particulado 10 y 2,5. El Plan de Descontaminación Ambiental de Chillán usa la estación Purén, la más moderna, para definir las alertas ambientales por calidad del aire en la intercomuna, las que se gatillan a través de un sistema predictivo, que mide condiciones meteorológicas, ambientales y los niveles de polución el día anterior.

Estás alertas, preemergencias o emergencias involucran a toda la intercomuna, independiente  de que en distintas zonas de la ciudad pueda existir diferente contaminación. ¿Qué pasaría si personas comunes y corrientes elegidas al azar por el municipio pudieran tener una estación de monitoreo en sus casas y barrios, y así abarcar distintos sectores de la comuna de Chillán y medir la real contaminación en ese instante?

Esta pregunta guió la investigación del estudiante de Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción, Pablo Velásquez Cisterna, quien junto a su profesor tutor, Dr. Christian Correa Farías,  desarrollaron un sistema de monitoreo basado en internet que mide, además de la cantidad de material particulado en el aire, variables como temperatura, humedad del aire, contaminación acústica, radiación UV, entre otros.

“Tengo la mentalidad de que los cambios parten de uno mismo, que frente a los problemas hay que ser proactivo. En definitiva, hay que proponer soluciones, hacer cosas para resolverlos y no esperar que la soluciones vengan desde las autoridades. Es mejor mostrar con hechos que frente a problemas como la contaminación ambiental nosotros, junto a la comunidad, podemos iniciar el cambio y no esperar un Plan de Descontaminación, que como en el caso de Chillan, demoró años mientras comíamos esmog a diario. Esto inspiró mí tesis, y aunque no siempre es sencillo encontrar apoyo en este tipo de iniciativas, creo que llegué al lugar correcto para materializarlo”, comenta Velásquez al hablar de su llegada al Laboratorio de Robótica UdeC.

Sensores urbanos

La inquietud venía acompañándolo desde el año 2008 pero fue recién en 2016 que empezó a concretarse en un sistema que funciona de la siguiente manera: se instalan sensores distribuidos por diversos barrios de la ciudad, dedicados a recopilar información de los parámetros de contaminación ambiental. Los datos son enviados a través de una conexión WIFI a un servidor en el que se despliegan gráficos e información detallada para fechas y lugares específicos dentro de la ciudad. Así, los vecinos pueden conocer la calidad del aire de su barrio y entender cómo la quema de leña de su estufa o la de sus vecinos afecta la calidad del aire que respiran. 

El sistema, que parece sencillo, tiene desafíos para encontrar la fórmula correcta para su funcionamiento. Por ejemplo “es importante que la batería del monitor tenga la mayor duración posible, pero en un principio al sistema le tomaba 40 segundos en despertar de la hibernación, recoger el dato, enviarlo a la nube y volver a dormirse, lo que implicaba un gasto altísimo de batería, así es que finalmente encontramos una estrategia, que combinada con nuevos sensores, hace lo mismo pero esta vez en tan solo cinco segundos y así, combinado con otros factores como la mejora en eficiencia de los sistemas electrónicos utilizados,  logramos disminuir el consumo 15 veces. La idea es que el sistema no solo cumpla el objetivo de medir, sino que lo haga de una manera simple para el usuario, de modo eficiente y al menor costo posible”, explica el académico Dr. Christian Correa.

Durante el verano de 2017 Pablo se dedicó a monitorear cinco puntos distintos de la ciudad. Ubicó un monitor en la UdeC, otro en la Villa Barcelona, otro en Villa Emmanuel, otro en Yerbas Buenas y uno en Los Volcanes: “No existe bibliográficamente una cantidad de puntos mínima para monitorear en la ciudad, esto se debe a que existen muchas características territoriales a considerar como la topografía, la densidad poblacional, el tipo de fuente de emisión, etc., pero en este caso estaba presupuestado ponerlos en las casas de los compañeros porque de este modo cada uno provee  internet y energía”.

Pablo pudo corroborar que los datos llegaban adecuadamente al servidor y también, tuvo la posibilidad de contrastar los datos generados con los entregados por las estaciones de monitoreo oficiales de la ciudad. “En ocasiones se podían ver diferencias importantes entre los datos de algunos sectores respecto de las estaciones oficiales de la ciudad. Por ejemplo, en una ocasión el sistema mostraba que la calidad del aire era buena, apta para hacer deportes, mientras que sensores de nuestro sistema arrojaban que la calidad del aire era mala, a niveles que hacían necesario declarar emergencia ambiental. A los pocos días se supo que una de las estaciones de monitoreo oficiales se había caído y por eso existió ese error en la medición.

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