Alcaldes de comunas piden real distribución de recursos

Por: La Discusión 11:35 AM 2017-08-06

Un temor fundado existe entre los alcaldes de las comunas más pequeñas de la futura Región de Ñuble. Si bien la nueva unidad política administrativa representa una real y efectiva descentralización, la equitativa distribución del futuro erario regional representa un desafío para  no replicar el centralismo imperante en los territorios, que además de generar un detrimento económico en localidades alejadas, preserva un modelo del cual precisamente está escapando la naciente Región de Ñuble. 

De hecho, en promedio, las 21 comunas ñublensinas reciben solo el 20% del actual presupuesto del Bío Bío, uno de los fundamentos por los cuales en la Cámara Baja y Senado se aprobó crear la región número 16 del país. “Dada la desequilibrada, distribución de población existente en nuestra provincia, lo que se representa claramente en el denominado eje longitudinal que va de norte a sur, representado por las ciudades de San Carlos; Chillán y Chillán Viejo, al menos en teoría, podrían replicarse los fenómenos de la concentración, que hoy es evidente desde el modelo de administración central que ejerce Santiago, respecto de las demás regiones a nivel país”, advierte Paola Amin, coordinadora de Ingeniería en Administración del Instituto Profesional Diego Portales de Chillán. 

Coincide Lucas Serrano, magíster en Políticas Públicas (C) de la Universidad de Chile. “Es difícil remar contra la fuerte corriente del centralismo, dado que siempre los polos urbanos más desarrollados se tienden a quedar con la mayor cantidad de recursos. Esto responde a la mayor cantidad de habitantes, y la mayor fuerza económica que estas comunas poseen”, explica. Agrega, la creación de la nueva región trae la oportunidad de generar un plan de desarrollo integral para todas las comunas de Ñuble, donde las asignaciones de recursos no se concentren en un grupo de comunas. “Sin embargo nuestra realidad política y administrativa nos hace creer que es muy difícil que esto ocurra, ya que los dividendos políticos son mayores si se concentran los recursos en las comunas con la mayor cantidad de habitantes”, añade Serrano. 

Similar visión tiene la alcaldesa de Ninhue, Carmen Blanco (RN). “Históricamente los parlamentarios y políticos no nos han tomado muy en cuenta a la hora de distribuir las platas, y eso tiene que ver con que somos poco significativos a la hora de las elecciones, con poco más de 5 mil habitantes. En todo caso, yo estoy muy esperanzada en que la nueva región sí traerá más recursos a comunas como la nuestra, la que está empeñada en generar asociatividad productiva con las comunas vecinas del Itata”, afirma Blanco, agregando que espera que al menos un 30% del futuro presupuesto provincial, se quede en Ninhue. 

No a factor demográfico

Por ello, para el administrador público y ex core, Cristian Quiroz (PAÍS), es imperativo contar con un plan de desarrollo que identifique en profundidad las demandas del territorio. “La distribución de recursos entre las comunas de la Región de Ñuble debe considerar, necesariamente, factores de corrección y compensación territorial. Es decir, no puede primar solo la variable demográfica, porque el número de habitantes no revela ni atiende elementos tan relevantes como la pobreza, vulnerabilidad, ruralidad, entre otros”, dice Quiroz, quien ejemplifica una medida eficaz que fue propuesta en su minuto por el Consejo Regional, en orden a establecer la capital de la Provincia de Diguillín en Bulnes y no en Chillán, “determinación que debiese contribuir a un desarrollo territorial más justo en el mediano y largo plazo”, agrega el ex core.

Claves 2.0 

Amin sostiene que una clave para evitar replicar la inequiparidad de los recursos es “que la nueva región, defina su carta de navegación, la cual debe ser ideada desde todas las realidades del territorio”. A su juicio, esa carta no es otra cosa que la definición de la Estrategia de Desarrollo Regional (EDR), “la  que deberá ser compartida y entendida por todos. Este nuevo territorio, requiere definir un Sistema de Planificación Regional, que permita definir: el programa público de inversión regional; anteproyectos regionales de inversión; Plan Regional de Ordenamiento Territorial y la EDR”, 

“Se necesita potenciar núcleos distintos a las grandes comunas de la nueva región. Hay que pensar las actividades que las otras comunas realizan o pueden realizar, para posicionarlas en la esfera de la región. Esto implica pensar en desarrollar el turismo, las actividades silvo-agropecuarias y la artesanía (por nombrar un par), y asociar este impulso a las comunas que no son las tres grandes de la Región de Ñuble, para que así puedan romper con centralismo que la capital regional puede ejercer sobre el resto”, reitera Serrano. 

“En el nuevo escenario tendremos la oportunidad de establecer un modelo de planificación y desarrollo armónico, sustentable, equilibrado y justo, particularmente si existe la voluntad para concretar oportunamente el traspaso de competencias, atribuciones y potestades a los gobiernos regionales y locales”, afirma Quiroz, quien pone en relieve ese último punto, al ser clave, ya que la nueva región requiere necesariamente de más instrumentos y elementos de gestión. “Junto con esto, debe combatirse el centralismo intrarregional en la nueva región, a través de la definición de polos de desarrollo, de planificación territorial y del establecimiento de objetivos estratégicos con una mirada sistémica, integrada y con adecuados mecanismos de participación ciudadana y de las diversas instituciones públicas, privadas, académicas y políticas existentes en la zona”, concluye Quiroz. 

Comparte esto último Julio Fuentes (PRSD), alcalde de Cobquecura, para quien es imperioso redefinir como polo de desarrollo turístico la costa ñublensina.  “El turismo es nuestra única vía de desarrollo, y para dejar la condición de rezago en la que nos encontramos, esperamos que lo recursos sean distribuidos en forma equitativa, y no se vaya a repetir que Quirihue como cabecera provincial se quede con la totalidad del presupuesto del Itata. Por eso igual hemos planteado la descentralización de algunos servicios. Mi postura es que Sernatur tenga asiento en Cobquecura, y también aspiramos a tener una Capitanía de Puerto. No queremos ser arrastre de Chillán, necesitamos que el FNDR llegue realmente a las zonas alejadas, donde casi no existen proyectos en ejecución. Son 52 kms. de costa que no nos podemos dar el lujo de desaprovechar. Yo quiero que a mi comuna llegue al menos el 30% o 40% del presupuesto provincial”, afirma el edil costero. 

“Este es el minuto justo para poner en el análisis lo que sigue en el proyecto que crea la Región de Ñuble, principalmente a las comunas que no son Chillán, San Carlos, Bulnes ni Quirihue; es decir, situar la mirada en las que no serán las futuras capitales regional y provinciales”, alerta Carlos Chandía (RN), alcalde de Coihueco. Y agrega: “Lo digo así de claro: no queremos ver replicado el actual centralismo que nos agobia, nos marchita y nos indigna. Queremos, por el contrario, que la instalación de la nueva Región de Ñuble, una vez promulgada la ley respectiva, se haga con una mirada amplia, integradora, y no se antepongan los objetivos de las urbes mayores por sobre los que legítimamente puede tener Coihueco o cualquiera de las 17 otras comunas (...) poner estas cartas sobre la mesa no es una señal de desunión o de divergencia antojadiza, es plantear de manera honesta y franca una materia que nos preocupa, porque no queremos que sea tema el día de mañana, con una pugna que no haría bien a nadie, menos si se diera entre comunas que nos consideramos hermanas”. 

“Yo espero que en 25 años más nosotros no andemos buscando separarnos de Chillán. Si realmente apostamos por una nueva región, en ella no podemos permitir que los recursos sean absorbidos por las capitales. De lo contrario, los esfuerzos descentralizadores serán banales, descontextualizados y sin ningún impacto concreto en la población. Asumo que no es la solución que nos asegure recursos, pero la presencia de servicios, direcciones regionales o seremías, en las comunas, sería una señal concreta y real en esa dirección”, plantea Alejandro Pedreros (IND-NM), alcalde de Coelemu.

Rolando Mitre, alcalde de San José de La Mariquina (Los Ríos) comparte esa propuesta. “No es la panacea, pero si logran llevar seremías u otros a comunas, se asegura una mayor presencia de recursos. Nosotros pedimos a la Seremi de Minería, y aquí la tenemos. La Unión, tiene otro par más. Tienen que ser capaces de evitar que se lleve todo Chillán, pero, son las reglas del juego”, opina. 

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