“Coppelia” llegó para celebrar primer año del teatro

Por: Carla Aliaga Fotografía: Víctor Orellana 2017-07-29
El hall Marta Colvin del Teatro Municipal de Chillán se convirtió ayer en el escenario donde se firmó una alianza entre el espacio cultural de Chillán y el Teatro Regional del Maule, un convenio que apunta a fortalecer el trabajo en el ámbito de la cultura y las artes en ambas regiones, así como también potenciar la labor en red para la gestión de actividades culturales.
 
“El objetivo también es tener espectáculos afines, cooperación mutua. Es como debemos trabajar en ciudades hermanas como Talca y Chillán y prontamente regiones hermanas entre Ñuble y el Maule”, destacó el alcalde de Chillán, Sergio Zarzar.
 
Victoria Flores, directora artística del Teatro Regional del Maule, institución con 12 años de funcionamiento, precisó: “hemos pasado por distintos éxitos y vicisitudes en lo que significa la gestión cultural, por lo tanto sentimos que podemos ser un aporte a este teatro. Estos espacios tienen un gran compromiso con la ciudadanía, con sus artistas, con la excelencia y la calidad y lo que el teatro está haciendo hoy, con las cifras de público que tiene, es de gran proyección. Esperamos que este trabajo mancomunado sea de larga trayectoria”.
 
Entre otros aspectos, el acuerdo, que comenzó hace dos años como una relación informal y que hoy ve sus primeros frutos, permitirá la democratización del acceso de la ciudadanía a la cultura, así como también aportar desde regiones a la formación de audiencias. Se espera también la elaboración de una cartelera conjunta entre ambos espacios culturales.
 
Gala
Desde el Teatro Nescafé de Las Artes y con la dirección de la afamada coreógrafa  uruguaya Sara Nieto y el elenco internacional de primeros bailarines, llegó hasta Chillán el ballet “Coppelia”, el que obtuvo un resonante éxito tras su presentación anoche en el Teatro Municipal. 
Ante un emocionado público, la historia nuevamente presentó al juguetero Coppelius, quien en su misteriosa casa guarda varios muñecos de tamaño humano que intrigan a todos los habitantes de su aldea, en especial a la traviesa Swanilda, quien suplanta a una de las obras preferidas del artesano, Coppelia, para en esta nueva adaptación comportarse no solo como una muñeca, sino bailar para asombro de su creador, y también de los asistentes.

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