Alcalde se abre a aumentar la altura de los edificios en Chillán

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Victor Orellana 10:20 PM 2017-07-29

Autoridad comunal sostuvo que se necesitan torres no solo en el centro, sino que también la periferia

Director de Obras precisó que estudiarán el tema con actores locales. dejando atrás el concepto “ciudad a escala humana”

Las permanentes críticas al actual Plan Regulador Comunal (PRC), sumado a la última exposición realizada por la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) donde se expuso un análisis duro contra el instrumento de planificación,  calificándolo de “obsoleto”, pese a tener solo un año desde su aprobación, están incidiendo en las políticas del  municipio, que este viernes se abrió a incrementar la altura de las edificaciones no solo en el cuadrante exterior de las cuatro avenidas, sino que en toda la ciudad.

Este viernes el alcalde Sergio Zarzar se mostró particularmente dispuesto a intervenir con mayor profundidad el actual PRC y permitir que existan en la ciudad edificaciones que superen los 10 pisos, “o mucho más que eso”, lo que contrasta con el actual esquema restrictivo.

La ciudad aprobó durante el año 2016 un PRC que permite el desarrollo de torres de gran altura limitadas por una serie de elementos técnicos dentro del área de las cuatro plazas urbanas (La Victoria, Santo Domingo, San Francisco y Sargento Aldea). Desde ahí hacia afuera se reducen las alturas hasta no más de cinco pisos.

Este esquema no es del gusto de la Cámara de la Construcción, la cual presiona por ampliar la zona de grandes torres hacia todo el perímetro de las cuatro avenidas, con la finalidad de aprovechar terrenos de renovación urbana existentes en el área.

Los cálculos del ingeniero de la constructora Alcorp, Nicolás Larenas, apuntan a que una parte importante del valor de eventuales edificios corresponde al precio del terreno donde se pretenden levantar las estructuras.

Según los antecedentes del profesional, para edificios normales el precio del terreno podría llegar al 10% del precio total del proyecto, pero para proyectos bajos, como los que podrían ser desarrollados en la ciudad hoy, el costo fijo sería del 35%, lo que los tornaría  inviables.

En estas condiciones el ingeniero plantea, en consonancia con la CCHC, incrementar la cota de los edificios en la ciudad con el fin de hacer rentables tales proyectos.

El alcalde Sergio Zarzar tomó nota de tales argumentos y cuestionamientos,  de tal manera que este viernes fue enfático al asegurar a LA DISCUSIÓN que está dispuesto a revisar las normas urbanísticas de la ciudad con la finalidad de hacer viables iniciativas empresariales de mayor altura.

“Concuerdo con que la edificación en altura se debe considerar y en Chillán tenemos una amplia experiencia en este sentido, pues hace 40 años fue levantado un edificio de 17 pisos que ha estado presente sin mayores problemas. Luego vinieron otros de menor altura  en la parte céntrica”, comentó.

Zarzar recalcó que las personas están residiendo cada vez menos en casas y han apostado por vivir en departamentos, que con las condiciones actuales de ingeniería dan plenas garantías de seguridad y habitablidad.

La autoridad comunal indicó que las grandes capitales tienen robustos núcleos urbanos, donde coexisten de manera armónica grupos de departamentos, centros comerciales elevados y elementos urbanísticos y arquitectónicos.

El edil destacó que la nueva mirada del municipio sobre el tema apunta a que puedan ser construidos edificios de mayor altura que la permitida actualmente en el PRC, en sectores puntuales de la ciudad.

El alcalde fue más allá, precisando que las grandes edificaciones no pueden estar concentradas solo en la parte céntrica, sino que existen sectores periféricos donde perfectamente pueden proliferar bloques de departamentos más allá de los cinco pisos permitidos en la actualidad.

La autoridad remarcó que “hay sectores residenciales y hay espacios propios de constructoras fuera del centro donde también pueden haber edificios. Pueden existir tales proyectos en zonas más alejada de las cuatro avenidas; no necesariamente los edificios pueden estar en las cuatro avenidas y en ese sentido espero que tengamos todo lo que corresponda para el crecimiento ordenado, armónico y respetando patrimonio y sectores residenciales”.

La convicción del alcalde es clara y no deja lugar a equívocos: “Yo pienso que en Chillán tienen que existir edificios de altura, los que perfectamente pueden llegar a tener 15 pisos; ellos se pueden concentrar en las cuatro avenidas y también fuera de las cuatro avenidas”.

Fin a la “escala humana”
El actual Plan Regulador  Comunal fue diseñado pensando en una ciudad “a escala humana”, donde fue limitada la altura de las edificaciones como consecuencia del sentir ciudadano expresado en mesas de trabajo, a partir del año 2009.

Con el paso del tiempo y la presión de las constructoras  las condiciones parecen haber cambiado y las autoridades reconocen la necesidad de construir torres.

Zarzar agregó que “siempre lo he dicho, Chillán dejó de ser un pueblo grande y hoy es una ciudad que emerge como una gran capital regional”.

El director de Obras de la Municipalidad de Chillán, Flavio Barrientos, sostuvo que la ciudad no puede prescindir de grandes edificaciones y desde esa perspectiva reconoció que ha conversado con el alcalde sobre el tema y la manera en enfrentar las modificaciones.

El arquitecto planteó que una de las alternativas  es generar enmiendas puntuales al texto original, algo que está en desarrollo y debe ser aprobado en el corto plazo.

Se suma a ello que el municipio presentaría una variación al documento maestro, cuya tramitación tardaría aproximadamente un año.

Barrientos, al igual que el alcalde, explicó que todo cambio mayor que se ejecute en la ciudad tiene que estar orientado al desarrollo de una ciudad armónica y centrada en la persona y sus necesidades y en salvaguardar los valores culturales de la urbe.

Barrientos agregó que para solventar los cambios al PRC  es imprescindible definir un cronograma de trabajo con todos los actores que tienen argumentos que integrar a aquel.

Por los antecedentes que existen a la fecha, el mes de agosto promete ser clave para el proceso de enmiendas del actual Plan Regulador de Chillán (PRC), que si bien fue aprobado a mediados del año 2016, necesita modificaciones para trazar el futuro de la ciudad.

A principios de año comenzaron oficialmente las gestiones para incorporar a la carta de navegación comunal las modificaciones que la conviertan en un modelo que pueda hacer lo que se espera de ella, como es promover la evolución comunal en el largo plazo.

Recientemente el jefe de Asesoría Urbana de la Secpla, Nelson Anabalón, sostuvo que en agosto entregarán al cuerpo de concejales las indicaciones que han venido estudiando al Plan Regulador de Chillán.

La idea es que los ediles puedan analizar el documento y posteriormente ser discutido con la comunidad local a través de sus dirigentes, de tal manera que puedan surgir otros elementos relevantes de ser plasmados en el texto definitivo.

Hasta donde se conoce, la municipalidad apostaría por una renovación rápida del Plan Regulador, de tal manera que pueda ser resuelto en unos seis meses.

Si se decidiera elevar la altura de las edificaciones en la ciudad a través de una enmienda, ello daría como resultado la posibilidad de tener construcciones solo hasta un 25% más elevadas que lo que permite el actual plan.

Además, una vez desarrollada una enmienda sobre un tema específico, posteriormente no se podría sumar otra sobre ella. Así, si se interviniera la altura de los edificios, no podría volver a ser aprobada una elevación por otro 25%.

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