Advierten que el Plan Regulador de Chillán está obsoleto

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Fernando Villa 10:25 PM 2017-07-28

Fomentar efectivamente el desarrollo de edificaciones de altura en la ciudad es uno de los desafíos de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), entidad que no ha decaído en su afán de promover la densificación de la urbe, en especial en el perímetro exterior dentro de las cuatro avenidas.

Este jueves dio un nuevo paso en ese sentido, al promover el conversatorio “Chillán, una mirada desde la altura”,  donde se dieron cita empresarios, arquitectos, constructores y corredores de propiedades encabezados por el líder nacional de la entidad gremial,  Sergio Torretti.

La asamblea se produce en momentos en que la municipalidad analiza modificaciones al Plan Regulador Comunal (PRC) actual, el cual fue aprobado a fines del año pasado, pero con el imperativo de introducir cambios en el corto plazo justamente con la finalidad de resolver un tema que no quedó bien planteado y que pareciera poner freno al ímpetu de las empresas constructoras.

En la actualidad Chillán permite el desarrollo de edificaciones elevadas en el centro, básicamente en el cuadrante marcado por las cuatro plazas (Santo Domingo, La Victoria, San Francisco y Plazoleta Sargento Aldea), cuyo límite la CCHC pide que sea extendido hacia las cuatro avenidas en su totalidad, petición que se hizo el año 2012, sin éxito.

En la actualidad lo que se pretende es flexibilizar las densidades y de esa manera proyectar y construir torres de al menos 12 pisos, lo que por ahora no está permitido hacia afuera de las cuatro avenidas,  donde existen áreas de renovación urbana.

El presidente nacional de la CCHC, Sergio Torreti, planteó que con la nueva Región de Ñuble, Chillán tiene el desafío de avanzar en su planificación al igual que las otras comunas que forman esta nueva unidad administrativa.

El arquitecto resaltó que la planificación de las urbes debe ser delineada considerando aspectos como la densificación y crecimiento en altura, la expansión territorial o la renovación de barrios, pero teniendo como base a las personas, a quienes hay que “generarles una calidad de vida racional”.

El experto pone de relieve que Chillán tendrá en el futuro cercano unas 45.000 personas adicionales a las que ya existen, lo que plantea desafíos de generar condiciones de habitabilidad, confort y de acceso a servicios públicos.

Desde esta perspectiva, Torreti lamentó que en el caso de Chillán el Plan Regulador, que fuera aprobado hace menos de un año, ya esté “obsoleto”, y no haya generado las condiciones para impulsar el desarrollo en altura. “Esta ciudad no puede pensar en desarrollarse sin pensar en áreas de altura”, dijo, falencia que a entender del líder de la entidad gremial constituye una falta de visión de las autoridades locales. “Más que un error fue una falta de visión, de planificación el hecho de no haber acogido las sugerencias de la Cámara”, acotó.

Torreti destacó que tal como ocurre en grandes ciudades, las autoridades deben ser capaces de planificar a largo plazo e identificar los problemas futuros, y junto con ellos las soluciones a esos pronósticos.

Densificación
Ariel Larenas, past president de la CCHC Chillán, sostuvo que lamentablemente en el actual escenario los proyectos de densificación no se podrán ejecutar, pues las constructoras tienen claro que para solventar la compra de terrenos céntricos, que son muy caros, tienen necesariamente que elevar la altura de las edificaciones para que estas sean rentables, lo que hoy no está permitido.

“Si construyes cinco pisos no va a ser rentable. Pero las ventajas de construir un edificio en el centro de la ciudad es que nos evitamos los tacos, la contaminación y tantas cosas más”, reclamó Larenas.

El constructor local agregó que si bien valoran el proceso de actualización del Plan Regulador que conduce la Municipalidad de Chillán, no es un real aporte para el gremio, pues según la propuesta municipal la altura podrá crecer solo un 20% más de lo que se permite con el actual mecanismo de planificación, esto es, “solo un piso o piso y medio más”.

En estas condiciones, Torreti es partidario de que si no es posible definir un nuevo Plan Regulador que solucione los inconvenientes, sería necesario incorporar cambios puntuales para determinados cuadrantes.

“Es una modificación puntual, a una parte, no tiene que entrar todo el Plan Regulador a consulta de todo el mundo. Y para hacer eso se requiere voluntad política y no tiene por qué durar dos años su estudio”, agregó el dirigente nacional.

El arquitecto Juan Gabriel Mardones precisó que las falencias del actual Plan Regulador no son solo de orden teórico, sino que presentan efectos concretos sobre el devenir de la ciudad y respecto del plan de inversiones privadas.

El profesional agregó que “hemos perdido dos o tres grandes inversiones inmobiliarias y un strip center, pues el Plan Regulador actual no nos permitió. En un caso era un importante conjunto de edificios que para ser aprobados tenían que reducir su altura, pero se perdieron”, lamentó.

Mardones indicó que en la actualidad se encuentran solicitando aprobación para ejecutar un proyecto comercial en las inmediaciones de Paul Harris con Vicente Méndez, donde la piedra de tope nuevamente es la densidad que en la actualidad parece ser menor para esa zona en comparación a la que exhibía el anterior Plan Maestro de la ciudad.

El constructor Ricardo Salman reforzó la idea de que para construir edificios de altura en la ciudad se necesita adquirir grandes paños de terreno, pues de lo contrario no son rentables.

Agregó que “los proyectos compiten en una zona muy limitada y muy céntrica, con proyectos de entidades comerciales, educacionales, de salud o de otro tipo. Se hace necesario aumentar la altura y la zona en que se permiten edificios de 10 ó 12 pisos, pues en la actualidad esa altura está muy limitada”.

Claudio Martínez Cerda, en tanto, agregó que si bien la ciudad necesita densificarse, primeramente se tiene que pensar en características que deben ser preservadas, como sus avenidas, sus espacios urbanos, edificios patrimoniales y otros factores relevantes. “Chillán hay que densificarlo, pues hay muchos sitios eriazos, pero hay que respetar elementos que son parte de la calidad de vida de la ciudad”, remarca.

Cambios vertiginosos
En tanto Manuel Durán,  arquitecto jefe del último Plan Regulador de Chillán, explicó que la actualización del Plan Regulador de Chillán en tan corto período de tiempo desde su promulgación, obedece a los cambios vertiginosos ocurridos en la ciudad desde el año 2009, cuando comenzaron a desarrollarlo.

El experto agregó que cuando diseñó el proyecto original, la comunidad apostaba por tener una ciudad con alturas reguladas.  “En ese momento, en las mesas de trabajo, la comunidad quería tener una ciudad a escala urbana, cautelando el concepto de ciudad caminable, de una ciudad no invadida por grandes edificios; eso valoraba la comunidad. Pero obviamente cualquier modificación que nos haga estar en esa otra línea debe ser estudiada. Serán cambios puntuales y llevarán a corregir alturas en algunas zonas”, destacó Durán.

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