Ruta a Yungay

Por: La Discusión 12:40 PM 2017-07-26

Los accidentes viales en la ruta que une a Chillán con Yungay han causado, desde 2008 a la fecha, 40 muertes, como también heridos de distinta gravedad, incluso personas mutiladas e incapacitadas de por vida. Esta cifra es por lejos la más alta de la provincia y una de las tasas de fallecidos más altas de la región y del país, considerando la relación entre cantidad de muertes y cantidad de vehículos. No sin razón es llamada la “Ruta de la Muerte”, calificativo que indigna a los habitantes de San Ignacio, El Carmen, Pemuco y Yungay y atemoriza a muchos otros que por ella circulan. 

Lo concreto es que la infraestructura vial de esta zona, en los últimos 25 años ha sufrido las consecuencias de un retroceso en la atención de su mejoramiento, producto de una errada política de los últimos gobiernos de priorizar rutas de mayor rentabilidad económica y de la falta de liderazgos locales que no han sabido representar la urgencia de este problema, ni menos ejercer influencia ante el nivel central para su solución. 

En su extensión de 63,21 kilómetros abundan las curvas peligrosas con radios de giro insuficiente, especialmente para los camiones y buses interurbanos de segunda mano que no siempre están en buenas condiciones mecánicas. Además, debe considerarse que en los últimos años el parque automotor que por allí transita ha crecido sostenidamente. Con todos estos factores, el aumento exponencial de la siniestralidad es una consecuencia inevitable. 

Está demostrado que siete de cada ocho muertes se evitan con rutas bien diseñadas y sometidas a mantención permanente. Aquí por el contrario se ha optado por parchar baches y plagar el camino de carteles de peligro que no representan otra cosa que la confesión explícita del Estado por no brindar un servicio seguro. 

La gravedad del problema exige soluciones de fondo, las que deberían llegar por la vía de una reposición completa. Este trabajo comenzó hace algunos años y ha marchado a paso lento, al compás de las complejidades técnicas y la siempre ajustada billetera del Ministerio de Obras Públicas. 

Ayer, sin embargo, pudimos constatar algunos avances de la entidad estatal, que actualmente se encuentra desarrollando el perfil que deberá tener esta vía que une a seis comunas de la futura Provincia de Diguillín y también escuchando a sus comunidades, a fin de incorporar sus requerimientos -o al menos parte de ellos- al diseño  definitivo. También se conoció un costo estimativo, de 74 mil millones de pesos, cifra que la autoridad regional de la cartera de Obras Públicas calificó de “extremadamente elevada”, por lo que advirtió que el mejoramiento integral podría ser desarrollado “por etapas”. 

En Ñuble sabemos bien qué significa esa expresión y sus consecuencias, y por lo mismo, se requerirá de las autoridades de la nueva región una gestión política mucho más decidida para sacar adelante este importante proyecto. Valdrá la pena todo esfuerzo y gasto si se evita un solo accidente.

 

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