[Editorial] Prevenir siempre será mejor

Por: Fotografía: Agencia Uno 11:00 AM 2016-04-08

Se ha vuelto muy frecuente que, desde los medios de comunicación, se le recuerde a la sociedad que se celebra determinado día referido al cuidado de algún órgano del cuerpo o dedicado a recordar alguna enfermedad y a las prevenciones que sobre ella deben tomarse. Este hecho está hablando de que el punto de vista de la divulgación médica ha cambiado tanto como ha cambiado la forma de informar y de tratar las enfermedades. Hoy, se puede decir con seguridad que la prevención es la medicina del futuro y que hacia ella debemos tender.
Ayer precisamente se conmemoró, a nivel mundial, el Día de la Salud, centrado en esta oportunidad en promover la prevención de la diabetes, enfermedad que afecta a más de 350 millones de personas en el planeta y que anualmente causa la muerte de al menos un millón, según datos de la Organización Mundial de la Salud. 
Sin embargo, gran parte de esas muertes podrían evitarse con medidas de prevención tomadas desde los gobiernos, desde el sector privado, desde las organizaciones no gubernamentales y desde todos los sectores de la sociedad que comprenden a las personas, sus familias y las comunidades en las que actúan. La prevención -en las palabras del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon- “puede no tener ningún costo e incluso ahorrar dinero”.
Durante mucho tiempo, la diabetes fue una enfermedad “silenciosa”, de la cual los pacientes -muchos, con graves antecedentes familiares a los que no les daban importancia- se enteraban de que la padecían cuando ya estaba avanzada. De allí la importancia de que existan instancias dedicadas a informar sobre sus causas, síntomas y tratamiento para aumentar la conciencia sobre los riesgos de esta afección, que se encuentra en aumento en todo el mundo.
La última actualización de la Federación Internacional de Diabetes ubica a Chile como el segundo país en Sudamérica con mayor cantidad de casos de diabetes. El primero lugar lo ocupa Brasil, con una prevalencia de 10,4% y que en Chile llega al 10%. Más arriba están México con 15,8% de la población con diabetes y Estados Unidos con 10,8%. En Ñuble, según datos entregados ayer por el director provincial de Salud, hay 30 mil personas que la padecen; sin embargo, la mitad de ellas lo ignora y, por lo tanto, no recibe tratamiento alguno. Si esta enfermedad no es tratada a tiempo, puede provocar complicaciones que, en muchos casos, son invalidantes.
Por supuesto, la herramienta insustituible para la divulgación es la educación. El autocontrol de la glucemia para, por ejemplo, reconocer un episodio de hipoglucemia es fundamental. Lo mismo ocurre con los embarazos de madres diabéticas, para los cuales el asesoramiento debe apuntar al cuidado de la salud y la nutrición materna, por el impacto en el niño por nacer.
Hoy es frecuente encontrar que instituciones de salud, tanto públicas como privadas, se esfuerzan por llegar a una amplia cantidad de público con indicaciones que van desde las dietas hasta la actividad física. Es decir que un aprendizaje constante sobre esta enfermedad ayudará a los enfermos a alcanzar una mejor calidad de vida, y a sus familias a entender y acompañarlos en el tratamiento de una enfermedad que, si bien aún no tiene cura, es altamente tratable y controlable.
Educar para vivir con diabetes, difundir la importancia de la actividad física para su prevención y control, y la promoción de una alimentación sana son objetivos que solo se lograrán a través de políticas públicas multisectoriales de promoción de hábitos saludables. Es decir, la educación en la salud, dentro y fuera de los colegios, y en la comunidad. Una meta a la cual también los medios de comunicación pueden, y deben, contribuir a alcanzar.

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