Nacer sin mochila

Por: La Discusión 08:55 AM 2017-07-25

Los recursos fiscales para inversión y desarrollo con que contará la nueva Región de Ñuble es una incógnita que solo será despejada cuando se lleve a cabo su proceso de instalación, es decir dentro de un año. Sin embargo, las fórmulas para determinarlo es un asunto que ya comenzó a discutirse en esferas de Gobierno y que conviene seguir atentamente. 

En una entrevista que dio al Diario de Concepción, el pasado viernes, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, entrega algunas luces de cómo podría proceder el Gobierno. De ella se desprende que los recursos provendrían de la división del presupuesto que hoy tiene la Región del Bío Bío, aunque no existe claridad en qué proporción. Difícilmente será un 50%, probablemente esté más cerca del 25% o 30%, que es el rango histórico que ha recibido Ñuble.    
En cuanto a los criterios, el subsecretario de Hacienda dejó entrever que el porcentaje de la torta de recursos regionales ($100 mil millones) que le corresponderá a Ñuble, dependerá de factores como el tamaño de población y las necesidades concretas de las comunidades.

Este último punto, aunque fue solo un enunciado, es interesante de analizar y proyectar, pues como bien lo han advertido los consejeros regionales de la zona, la creación de la Región de Ñuble, requiere de un “trato especial”. Ello se traduce en algo muy simple y justo: que la glosa presupuestaria del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) con la que cuente la nueva unidad político administrativa, no considere la denominada “deuda de arrastre” con la cual se financian, con dineros de la partida anual, proyectos ya aprobados con anterioridad. Nacer sin mochilas es, en definitiva, la acertada propuesta de los cores de Ñuble, pues de mantenerse la actual lógica distributiva no recibiremos más de 25 mil millones de pesos, con lo que solo se cubren las iniciativas que ya están en marcha. 

En consecuencia, los primeros años de la nueva región requieren una inyección de recursos frescos en cantidad similar ($25 mil millones) para nuevas iniciativas, muchas de las cuales ya se encuentran técnicamente aprobadas y otras que serán prioritarias de acuerdo a lo que fije la estrategia de desarrollo que debe incluir las necesidades locales, con una mirada de largo plazo e inclusiva de las comunas, y así promover el crecimiento y desarrollo integral de la futura región. 

En concreto, debemos aspirar no solo a más recursos sectoriales, sino también a fondos regionales frescos que constituyen una oportunidad de mejora para las 21 comunas, ya que podrán postular más proyectos e incluso de más valor, e irle cambiando la cara a una zona que merecidamente aspira a recuperar el sitial que tenía hace 60 años. 

Sin embargo, este desafío no se logra solo con más fondos, sino que necesita de la voluntad y eficiencia tanto del sector público como de los privados, de mejoras en el capital humano y social, en el compromiso y colaboración de la academia y en la responsabilidad de las autoridades para lograr que las metas plasmadas en los documentos sean más que obras de adelanto dispersas y se traduzcan en el sueño colectivo que Ñuble merece y necesita.

 

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