Hay errores que ante el campeón no se pueden cometer

Por: Rodrigo Oses 2017-07-23

En la antesala de la revancha con Universidad de Chile, el técnico de Ñublense Emiliano Astorga aspiraba a que su equipo mantuviera la agresividad y afinará la definición para lograr la hazaña. Sin embargo, ayer en el Estadio Nacional, los diablos rojos volvieron a cometer errores imperdonables, cayendo por 2-0 y despidiéndose de la Copa Chile.

A los 3’ la “U” ya había clavado el primero por intermedio de Yerko Leiva, quien empalmó un centro desde de la izquierda de Benegas, atacante que superó en velocidad a un lento y pasivo Hugo Bascuñán. Por el costado derecho no alcanzó a cerrar Sebastián Páez, y el sub-20 de la “U” repitía casi de manera calcada la jugada del primer gol de los azules en Chillán, aunque esta vez el gol no llegó de cabeza.

El tempranero tanto del campeón vigente del fútbol chileno sacudió a Ñublense que comenzó a discutirle la tenencia de balón a la “U”, pero con escasa precisión en los metros finales. De todos modos, Ñublense tuvo el empate a los 6’, pero otro pecado capital sepultó la aspiración de igualar el marcador cuando Varas sacó un centro que Ponce no pudo capitalizar, elevando su remate.

Ñublense equilibrió el trámite, pero sin creatividad ni fuerzas para tener mayor peso ofensivo ya que tanto Varas y Ponce, aún no están en su mejor condición física y Gaspar Páez se reventó en faenas defensivas y jamás pudo ganar un mano a mano en velocidad. Sebastián Páez se soltó en un par de jugadas para pisar el área rival generando dos llegadas más, ante una Universidad de Chile que apostó por administrar su ventaja. En el complemento, Ñublense volvió a desperdiciar una ocasión en los pies de Camilo Ponce y la “U” golpeó con un zapatazo de Benegas quien aprovechó una mala salida de Diego Sepúlveda (quien curiosamente ingresó como volante) y una débil estirada de Contreras para poner el 2-0.

A casi 15 minutos del final, el partido murió como expresión de lucha. Ñublense sintió el desgaste físico, con dos delanteros aún en rodaje, y un enganche como Matías Arrúa, que aún no aparece en toda su dimensión para afinar el último pase y articular el fútbol creativo de Ñublense. El sueño del Rojo en Copa Chile fue breve. Los diablos rojos dijeron adiós ante el campeón del fútbol chileno con un global de 0-4 y sin marcar un solo gol. El próximo domingo ante Copiapó por el Torneo de Transición de la B, no habrá espacios para vacilaciones defensivas ni menos falta de finiquito. 

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