“Los niños muertos en el Sename son 40, no 1.313”

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Fernando Villa 09:40 AM 2017-07-22

El ministro de Justicia dice que la Región de Ñuble deberá tener un centro referencial del “nuevo Sename”.

“No le hago caso a las encuestas, hoy tengo un ministerio complicado en orden”.

Con el ceño fruncido, mirando fijo y severo por sobre el marco de sus anteojos, el ministro de Justicia, Jaime Campos, acusa a la prensa nacional de interpretar “erróneamente” las cifras de muerte de 1.313 usuarios del Sename.

“Los medios nunca recogen las cifras que demuestran que solo 40 niños murieron en un centro Sename, pese a que lo he dicho hasta quedar ronco, pero prefieren repetir una monserga majadera”, zanjó.

En pocas palabras, afirma que “eso de que en Chile han fallecido 1.313 niños, niñas y adolescentes, vulnerados en sus derechos y torturados por funcionarios del Sename, es mentira”.

El abogado enumera de memoria que “de esos 1.313 fallecidos, más de 400 son adultos, incluso adultos mayores, pero se relacionan con el Sename porque entraron cuando niños y como muchos padecieron de enfermedades síquicas o físicas vivieron toda su vida en el Sename, pero aún así figuran dentro de las estadísticas. Luego hay más de 700 personas que no murieron en las residencias, sino que en sus propios domicilios, pero como recibían atención ambulatoria e iban una vez a la semana al Sename, también aparecen dentro de esos 1.313 fallecidos”.

De los otros 210, según cifras del Ministerio de Justicia, fallecieron dentro de centros privados, colaboradores del Sename y “40 sí murieron en centros del Sename”, añadió Campos, agregando que “cuando trato de aclarar esto, los medios me acusan de indolente, de insensible. Yo estoy consciente de que una muerte o mil muertes es igual de lamentable y violenta mis sentimientos, pero cambia el contexto en el que estamos conversando el problema”.

Más allá de lo anterior, para Campos uno de los hechos más dramáticos de esta realidad que se destapó en el Sename es que “hemos enviado esos 40 casos al Ministerio Público, pero ellos han formalizado apenas tres casos, y por cuasidelito de homicidio, no por homicidio”.

Los menores en Ñuble
-En la provincia no hay centros Sename, solo plataformas colaborativas, ni tampoco hay un centro de reclusión juvenil debiendo los menores condenados cumplir sus penas en Coronel. ¿Cambiará esto con Ñuble Región?

-Desde luego, tiene que cambiar. Todas las regiones y provincias deberían tener satisfechas esas necesidades, y no es necesario que se construya la “megacárcel” que se espera en Ñuble para que los menores cumplan su reclusión acá, eso lo podemos trabajar perfectamente en paralelo, porque la justicia penal juvenil se maneja con independencia y autonomía de lo que son los otros centros penitenciarios. Además, al menor infractor no hay para qué desarraigarlo de su familia. ¿Qué tiene que ver un menor de Ñuble con Coronel? Absolutamente nada. Por otro lado, hoy en el Congreso se discute el proyecto de Ley que le van a dar continuidad a lo que es el actual Sename y que se hará cargo de los menores infractores y otro servicio que se hará cargo de los menores vulnerados. En este contexto nos parece que la Región de Ñuble sí o sí debe tener un centro de lo que será este nuevo Sename porque es inconcebible que una región no tenga un centro que sirva, por último, de referencia para los otros organismos colaboradores. Este proyecto contempla más de 60 mil millones de pesos en infraestructura para todo el país.

-Otro tema complicado es lo que se ha vivido con sentencias en las que se ha condenado en Ñuble por Ley Emilia o Ley de Control de Armas, pero que luego son declaradas ilegales por el Tribunal Constitucional y quedan en nada. Este mismo Tribunal ahora está revisando la constitucionalidad del decreto que crea Ñuble Región, ¿Qué postura tiene el Gobierno con este enorme poder del TC?
-Ese es un tema delicado y muy de fondo. No sé si por un error de la ley o porque el TC se dé más atribuciones de las que constitucionalmente le competen, lo concreto es que dicho ente está asumiendo competencias o se está entrometiendo en materias, que a mi modo de ver, no  les corresponden. Esto está afectando a las potestades del Poder Judicial y del Poder Legislativo. Es una situación anómala y eso no es bueno. Esto hay que corregirlo y hay solo dos maneras de hacerlo, o el propio TC redefine el rol que les corresponde en los términos que hemos conversado, o será necesario hacer las modificaciones legales y constitucionales para poner al TC en su justo lugar. No puede ser que ellos sean una suerte de tercera Cámara Legislativa.

-¿Pero ve en riesgo la creación de Ñuble en manos del TC?
- No, sinceramente no lo creo, porque los argumentos que he escuchado para impugnar la constitucionalidad de la creación de la Región de Ñuble, son argumentos muy débiles. Realmente me preocupa más lo que hará el TC con el proyecto aborto.

Unificar el centro cívico
Sin lugar a dudas que la creación de la Región de Ñuble derivará en un debate sobre los emplazamientos que deberán ocupar la futura intendencia, las seremías y todas las instituciones que conformarán el poder civil venidero.

Mientras algunas voces plantean que la actual gobernación y la Corte de Apelaciones (que se mudará una vez construido el ya anunciado edificio del Poder Judicial en Chillán) deberían funcionar como Intendencia, otros opinan que se debe sacar la cárcel del centro y construir el centro cívico en ese sector.

El ministro Campos, tal como lo manifestara en su visita a los penales de Chillán, San Carlos y Quirihue, -afirmó que “no habrá una nueva cárcel mientras en Ñuble no se pongan de acuerdo dónde la van a poner”- en esta materia va por el mismo lado y afirma que “no pueden esperar que esos temas los solucione el nivel central, eso lo tienen que discutir y definir acá mismo en la región.
 

-¿Pero por su experiencia, es mejor que se ocupe un solo edificio o, que como se ve a nivel de municipios, los departamenos operen en espacios repartidos por la ciudad?
- Evidentemente es mejor y mucho más ordenado cuando todo funciona en un solo edificio, claro que podría ser la actual Gobernación -que alguna vez fue la Intendencia de Ñuble- o la cárcel o cualquier otro centro que acá definan. Si yo fuera autoridad chillaneja, ten la seguridad que no perdería esta oportunidad única y que no se volverá a repetir, de tratar de concentrar todos los servicios públicos y a todas las autoridades regionales en un mismo recinto, es evidente que todo funciona mejor. Es cosa de ver lo que se hizo en la Intendencia de Concepción, y en muchos otros lugares del país, pero insisto, eso es un debate que se debe resolver aquí. Lo mismo que el destino de la cárcel, no se puede tomar a nivel central, porque siempre habrá intereses encontrados, no va a faltar el que quiera venderlo al sector privado para que construyan, por ejemplo, un mall y obtener una cantidad importante de millones de dólares, mientras otros lo mirarán sectorialmente y esperarán construir oficinas ministeriales partiendo por la Dirección Regional de Gendarmería o, el Servicio Médico Legal, o lo que sea.

Saliendo del fondo
La relación del ministro Campos con los medios de comunciaciones y la opinión pública no han sido fáciles.

Se le criticó por decir que lo de los niños del Sename no se comparaba a los crímenes cometidos en el contexto de los Derechos Humanos, o por decir que en el Sename tenían más comodidades que las que él tuvo en su liceo.

Esto le significó ser el ministro peor evaluado hasta marzo de 2017, cuando apareció en último lugar el secretario de Interior, Mario Fernández.

“Eso tiene mucho que ver con cómo le caigas a los medios, pero no me contrataron para caer bien ni para dar entrevistas en los matinales, sino para ordenar un ministerio que cuando lo recibí estaba muy complicado (sucedió a Javiera Blanco), con los problemas de Gendarmería, Registro Civil, Servicio Médico Legal y otras materias, nosotros destapamos los líos del Sename, fuimos nosotros los que por primera vez en 30 años lo pusimos en el tapete, los que  se atrevieron a decir que la institución colapsó, que reventó y acto seguido enviamos ocho proyectos de ley al Congreso Nacional para cambiar toda la política de esta institución. Eso lo hizo el Gobierno de la Presidenta Bachelet, pero pretenden que pase a la historia como el Gobierno más negligente respecto a los menores...¡si esto es un diálogo kafkiano! Y todos los proyectos fueron presentados por mí. Hoy el ministerio está ordenado y yo estoy tranquilo, pese a que hay conflictos y malas prácticas que debían resolverse. En fin, no le hago caso a las encuestas.

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