Corte rebaja en 2 años la pena a homicida de travesti

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 08:50 PM 2017-07-18

Juan Luis Cartes Quijada ya tenía un homicidio a cuestas, el de su primera esposa, a quien también enterró.

La Corte calificó como homicidio simple el crimen perpetrado.

La Corte de Apelaciones de Chillán acogió el recurso de nulidad presentado por la Defensoría Penal Pública de Chillán, y recalificó como homicidio simple el asesinato del travesti Miguel Ángel Melgarejo, condenado inicialmente por parricidio por el Tribunal Oral en lo Penal de Chillán.

De esta manera se anula y sin poder de recurrir nuevamente, lo que para el fiscal de la causa, Pablo Fritz, constituía un “hecho histórico” puesto que el pasado 30 de mayo consiguió que el TOP condenara por parricidio a Juan Luis Cartes Quezada, luego de acreditar que ambos habían sido pareja y que el homicidio tuvo ribetes emocionales. Así, se estaba ante el primer parricidio homosexual en la historia penal del país.

Sin embargo, y amparado en jurisprudencia de tribunales como el de La Serena, el defensor jefe de Chillán, Antonio Guerra, argumentó en la Corte de Apelaciones tras presentar el recurso de nulidad, que en la legislación chilena no se contempla como relación de convivencia la que se configura entre personas del mismo sexo. 

La Corte de Apelaciones acogió el recurso de la Defensoría y Cartes Quezada, quien apuñaló a “La Puca” tras invitarla supuestamente a conversar para solucionar las diferencias, y además enterró el cuerpo en un sitio eriazo en el sector de Quilmo, vio rebajada su condena en dos años.

Resignado, el fiscal Fritz dijo que “esperamos que este tipo de casos no vuelvan a suceder, pero si en alguna oportunidad nos encontramos nuevamente ante un hecho similar, donde una persona mata a su conviviente del mismo sexo, que nuestros tribunales fallen conforme a la realidad que hoy se hace cada vez más patente en el país, ya que la tendencia es la de aceptar un estado cada vez más igualitario para las minorías”.

En otras palabras, si es el que Congreso y el Tribunal Constitucional llegasen a legitimar el matrimonio igualitario, la figura penal de parricidio automáticamente se ampliaría a personas del mismo sexo.

Un caso similar es lo que se advierte en las agresiones entre pololos, que aún, por mera burocracia legislativa, no está contemplada dentro de la Ley de Violencia Intrafamiliar.

Desde la vereda opuesta, el defensor Antonio Guerra, enticipándose a cualquier crítica ciudadana aclara que “la Defensoría Penal Pública respeta los derechos de todos, también defendemos a gays o lesbianas, pero en este caso en particular lo que hicimos fue pedir que se respetaran las leyes existentes, porque no se puede condenar a alguien por un delito que no está conetemplado en el Código Procesal Penal, es decir, no era justo que al señor Cartes se le condenara por parricidio si la misma ley chilena no contempla como un estado de convivencia la que sostienen dos personas del mismo sexo”.

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