Libro rescata 300 años de historia de las Termas de Chillán

Por: Carla Aliaga 2017-07-16

“En general, el juego siempre fue prohibido, pero en las Termas,  como era un lugar aislado, se jugaba mucho y había personas que apostaban harto dinero y a veces perdían fortunas completas. Cuando los iban a vigilar, para que no los pillaran, el camino era tan angosto y tan chico que cortaban un árbol, interrumpían el tránsito y así no podían llegar los fiscalizadores”, es una de las anécdotas que llamó la atención de Juan Ignacio Basterrica, investigador local, quien junto a la historiadora también chillaneja, Alicia Romero, registraron en 508 páginas la historia “Termas de Chillán. Aguas milagrosas”. 

Si bien relatos como este no están registrados en el libro, sí son parte de las diferentes anécdotas con las que se encontraron los autores de esta obra que lleva al lector a viajar al pasado, entre los años 1674 y 1963, período en donde se concentra la investigación.

“Durante muchos años me aboqué a reunir material iconográfico sobre las Termas de Chillán, con la inquietud de publicarlo algún día, para compartir ese patrimonio regional. Un tiempo después, conversando con Juan Ignacio Basterrica, nos dimos cuenta que ambos poseíamos una colección de postales y fotografías sobre Ñuble, entre ellas del centro termal. Él, un coleccionista mayor, también quería compartir su patrimonio. De allí nació la inquietud de investigar juntos”, relató Alicia Romero, ganando un Fondart, en la línea de Patrimonio cultural en el ámbito regional, de la convocatoria año 2016 del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Aguas curativas

El polo de atracción de las  cordillera ñublensina fue, desde un principio, sus aguas  cargadas de minerales, capaces de curar las enfermedades. De esto se enteró la comunidad internacional, que no tardó en llegar hasta el lugar de las “aguas milagrosas”.

“Chillán era considerado la cuna de la salud perdida, aquí se venía con la ilusión de la mejoría y para eso, había que pasar por un viaje complicado para el enfermo. Aparece en el libro la evolución del viaje, del establecimiento, de la sociabilidad”, revela Juan Ignacio Basterrica. 

Alicia Romero, por su parte, explica que “el proyecto fue orientado a rescatar un patrimonio inmaterial de la actual Región del Bío Bío, de un centro termal con 400 años de historia, el cual tiene una gran significación regional y nacional para la salud y el turismo”.

“Termas de Chillán. Aguas milagrosas”, fue prologado por Pedro Pablo Zegers, director de la Biblioteca Nacional. 

 

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