Proyecto buscará evitar agresiones a fiscales

Por: Felipe Ahumada Fotografía: La Discusión 2017-07-12

Fue un imputado por homicidio, el de una persona que apareció flotando en un canal en el sector poniente de Chillán, con cerca de 30 puñaladas en el cuerpo, en 2004, quien le dijo a la fiscal de turno, Patricia Suazo: “te voy a matar”. Esto luego de que el juez decretara la prisión preventiva en su contra.

Esta debió ser una de las primeras amenazas concretas que ha recibido algún fiscal de este distrito, y si bien los niveles de violencia en contra de ellos no ha llegado a los que se observan en ciudades como Temuco o Santiago, en Chillán los persecutores también han sabido de insultos, intentos de agresiones y de daños en sus vehículos.

Por lo mismo, la opinión generalizada de estos funcionarios públicos es la de que una ley  que garantice la seguridad de los persecutores era necesaria, no solo por los niveles de violencia que se evidencian en las esferas delictuales, sino porque hay ciertas críticas a las estructuras judiciales en que fiscales, defensores, víctimas y familiares de los imputados deben, obligatoriamente compartir.

Con esta base, es que el lunes reciente el senador Felipe Harboe junto al fiscal  de la Región Metropolitana Sur, Raúl Guzmán, entregaron oficialmente al fiscal nacional, Jorge Abott, el proyecto de ley para mejorar la protección a los fiscales, sus familias y a los abogados asistentes de los persecutores.

“El objetivo de este proyecto de ley es motivar una discusión de que, si la sociedad les encarga a los fiscales del Ministerio Público la persecución penal de aquellos que cometen delitos, lo mínimo que tiene que hacer el Estado es preocuparse de su seguridad”, enfatizó Harboe.

En el Juzgado de Garantía de Chillán, por ejemplo, si bien los imputados tienen un acceso diferenciado y bajo custodia de Gendarmería; y los jueces suelen ingresar por el ala de estacionamientos, los litigantes lo hacen por la misma puerta que las víctimas, familiares o amigos de los acusados e imputados y público en general, debiendo compartir también la misma área de espera, ya que a diferencia de los funcionarios judiciales, no cuentan con salas ni oficinas para ellos.

Por esta razón, a mediados de 2016, el fiscal Juan Rohr, tras conseguir una condena en el Tribunal Oral en lo Penal en contra de un delincuente quien había robado una radio desde un auto, debió literalmente correr a refugiarse en las dependencias del juzgado, luego que algunos familiares del condenado, quienes lo estaban esperando afuera, “me comenzaron a perseguir para agredirme y, desde luego, para insultarme. No podría decir que esto es cotidiano, pero a veces sucede, siendo lo más repetitivo los insultos y las amenazas especialmente a la salida de las salas de audiencia”.

Por casos como estos es que desde la propia Fiscalía han tomado medidas como la de enviar a un funcionario para que lleve a primera hora las maletas con las carpetas de investigación de todos los fiscales al tribunal, y luego las recoja en la tarde, para evitar que cada persecutor ande con estos aparatosos artefactos y pueda reaccionar con mayor rapidez ante cualquier amenaza.

Otras gestiones similares consiguieron que los jueces los autorizara a dejar sus carpetas en las salas de audiencia durante las pausas y recesos, para no tener que llevar las rumas de papeles por pasillos y escaleras en caso de necesidad de defenderse.

Otros problemas más complejos de resolver apunta a los estacionamientos en los tribunales, ya que solo jueces y administrativos del juzgado cuentan con ellos, por lo que fiscales y defensores deben estacionar afuera.

A causa de esto es que a veces les han hecho rayones y destrozos mayores, como cuando el fiscal penquista Alejandro Alí, tras tramitar un juicio en Chillán, sufrió la rotura del parabrisas de su auto, a pedradas, por parte de los familiares del imputado, a vista y paciencia de muchos testigos.

Finalmente, el senador Harboe explicó que pedirán una audiencia con el Ejecutivo para que se sume al proyecto y pueda generarse pronto, una ley sobre esta materia.

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