[Editorial] Creación de empresas

Por: Fotografía: Fernando Villa 12:25 PM 2017-07-10

Una mejor interacción y complementariedad entre los actores públicos y privados es el único camino que permitirá crear alternativas de inversión y crecimiento económico en la nueva Región de Ñuble, nivelando para arriba un desempeño que ha sido bastante mediocre, como queda en evidencia en el informe sobre creación de empresas 2005-2015 realizado por el Centro de Estudios de la Realidad Regional. 

En los últimos 10 años se crearon 3 mil 837 empresas en Ñuble, lo que representa un aumento de 18,3%, cifra inferior al promedio regional (21,4%) y al nacional (24,4%), lo que guarda relación con el rezago crónico de la provincia.

Y si bien se podría atribuir al centralismo que opera por igual a nivel público y privado, existen otros factores que son endógenos y que contribuyen de modo decisivo, como un tejido empresarial cómodo y poco emprendedor, la baja internacionalización de la pyme, la alta dependencia de los subsidios que aporta el Estado y un inadecuado sistema de ordenamiento territorial.

Se requiere, en consecuencia, superar tales factores y ello pasa por articular una visión estratégica de lo que la Región se propone ser los próximos 20 o 30 años, asumiendo las asimetrías, características y potencialidades propias de los diferentes territorios. 

Algunas economías locales, como la de Chillán, logran cierta diversificación productiva, mientras que otras, la gran mayoría, están dominadas por un par de actividades o negocios, generalmente asociados a la agricultura y a la industria forestal. Así, en un momento una localidad puede ser próspera, dinámica, bien posicionada para el crecimiento y para un mayor desarrollo, y en el siguiente momento perder empleos, negocios y residentes. 

Desde esta perspectiva, es misión de los diferentes niveles de Gobierno que tendrá la nueva Región y de los municipios, interactuar con los demás actores estratégicos, promoviendo la construcción de espacios territoriales competitivos que favorezcan el desarrollo a largo plazo. 

En esta dirección -que de manera incipiente se aprecia en comunas como Chillán Viejo, Pinto, San Nicolás y San Fabián-  los gobiernos locales han facilitado a las empresas el acceso a una serie de servicios e insumos que fortalecen su posición en los mercados, mejorando su productividad y competitividad. 

El sector privado puede contribuir no solo con capital, sino también con conocimiento especializado, información o habilidades, mientras que el gobierno en sus versiones regional, provincial y local, debe asegurar la zonificación y permisos para garantizar que los proyectos de inversión se lleven a cabo. 

Es importante destacar que para implementar una política de atracción de inversiones como la que Ñuble necesita, se requiere mucho más que un recurso natural de alto valor. En tal sentido, la inteligencia, preparación y capacidad de gestión de las futuras autoridades será clave para alcanzar este objetivo de sinergia público-privada. 

En definitiva, la atracción de inversiones y la posibilidad que éstas incidan positivamente en los niveles de bienestar de los habitantes de la futura Región de Ñuble requiere de una visión estratégica y de autoridades y funcionarios competentes que hoy, en muchas ámbitos de la estructura provincial, brillan por su ausencia.

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