Obras de Ruperto Cádiz llegan a sala de La Discusión

Por: Carla Aliaga Fotografía: LA DISCUSIÓN 09:50 PM 2017-07-07

El 2001 Cádiz recibe el Premio Nacional de Arte, otorgado por el Círculo de Críticos de Arte de la V Región.

“De los sueños a la tela”, se denomina la muestra que en julio se instalará en la sala de exposiciones de LA DISCUSIÓN. Este mes el invitado a exhibir su arte es el pintor Ruperto Cádiz.

El próximo 11 de julio, a las 19.00 horas, será el propio artista quien inaugure la muestra, que estará abierta al público hasta fines de este mes. Como en otras oportunidades, el montaje corresponde a la colección de la Universidad de Talca, motivo por el que también estará presente la curadora de la Pinacoteca de la UTAL, María Emilia Murgas.

Las obras
En la exposición las obras corresponden a óleo sobre tela y el catálogo incluye  “Historia secreta” (1999, 100x130 cms.), “Viaje a Atica” (2002, 100x70 cms.), “Insomnio” (2003, 80x100 cms.), “Escenas en el jardín” (2003, 84x70 cms.), “Visiones de la ciudad” (2009, 120x100 cms.), “Constelación de grulla” (1982, 149x97 cms.) e “Historia crípticas” (2004, 100x130 cms.).

El pintor Ruperto Cádiz estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile y luego continuó su formación como profesor de Dibujo. Obtuvo un diploma de Grabado Calcográfico en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, España. En sus trabajos todo juega y se relaciona armónicamente: las imágenes cotidianas, los colores, la mezcla de acrílicos y acuarelas. 

El innegable surrealismo onírico presente en sus creaciones sería capaz de atraer la atención de cualquier niño con sus colores cálidos, su poética y narrativa infantil. Los adultos tampoco quedan ajenos a este efecto cautivador.

“Inquietante, irónica y jocosa es su pulcra propuesta plástica. Iconográficamente se puede reconocer una tendencia natural a una figuración esencial, de tipo abstracto que deriva en una nueva figuración muy genuina. Su personal modo de plasmar las imágenes, sin duda, lo vincula también con las primeras vanguardias del siglo XX, en especial, con la pintura metafísica”, explica en el catálogo de esta muestra la académica de arte Carolina Abell.

La experta añade que el “pintor de gran oficio, critica, sin tapujos, la enajenación del hombre contemporáneo a través de composiciones complejas donde los hombres se deshumanizan, mientras algunos elementos adquieren categorías que les son ajenas”.

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