Hincha histórico del Rojo fallece al volante de su camión

Por: Rodrigo Fuentes Solís Fotografía: Archivo La Discusión 09:30 AM 2017-06-29

El año pasado, Mario Abarca fue galardonado como un hincha histórico por la barra “Los Rediablos”.

Abarca fue profesor normalista y seleccionado de básquetbol, su otra pasión.

“Así siento a Ñublense, entre penas y alegrías”, confesaba el año 2005 Mario Abarca González, uno de los hinchas más queridos y emblemáticos en la historia centenaria de Ñublense, que ayer perdió la vida tras sufrir una repentina descompensación y posterior infarto, cuando al volante de su inseparable camión se había detenido en una bencinera de Calera de Tango a cargar combustible.

La partida del “Gordo” Abarca, que sufría de diabetes e hipertensión, provocó un hondo pesar en la hinchada ñublensina, que lo consideraba un referente inspirador tras seguir al Rojo por más de 50 años. “Don Mario siguió a su Ñublense desde la década de los 70. Un gran inspirador para quienes lo conocimos. Siempre estuvo disponible para ayudarnos cuando como barra lo necesitamos. Hace unas semanas nos encontramos en el centro y hablamos del Ñublense, de este año que era para ilusionarse y se le veía feliz como siempre. Feliz como barra ‘Los Rediablos’ por haberlo reconocido para el Centenario en vida, porque era un ñublensino en las buenas y en las malas, aguante Don Mario donde quiera que esté, Dios lo bendiga y ponga la paz en su familia”, reflexionó el fundador de la barra Los Rediablos, Alexis “Tomate” Herrera.

Multifacético
Abarca fue un personaje multifacético. Fue profesor normalista y rural, ciclista, seleccionado nacional de básquetbol, profesor de música, instructor de baloncesto y gestor del equipo de básquetbol Ñublense-U. del Bío-Bío en 1992. En los 70’, dejó la educación, para dedicarse al transporte como su padre, Jorge “Choro” Abarca. Su amor por Ñublense no tuvo límites. Se hizo conocido por liderar viajes eternos por Chile siguiendo al Rojo, en buses que él mismo manejaba. Creó a fines de los 70’ la barra “El Grupo de los 20”, en los 90’ gestó la “Furia Roja”, que integraba el actual director del club, Francisco Rossler. 

“Tengo un lindo recuerdo de Don Mario. Recuerdo que una vez fue uno de los pocos hinchas que llegó a Copiapó, donde ganamos cuando yo iba a cargo del equipo”, evoca Rossler. “Mario fue un hincha acérrimo de Ñublense. Y como club vamos a tomar las medidas más oportunas para despedirlo y recordarlo”, apuntó Álvaro Izquierdo, timonel de la Comisión Fútbol.

En la década del 2000 creó la barra “Pa’ la Presión” y casi fue linchado en Curicó por barristas “torteros” tras un clásico. Lloró, arriesgó su vida, pero alentó al Rojo con el corazón. Sus restos arriban hoy a la capìlla Santa Ana y serán sepultados el sábado a mediodía en el Parque Las Flores.

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