Otra cosa es con guitarra

Por: Renato Segura 2017-06-26
Renato Segura

Tratar de explicar el bajo nivel de internacionalización de la pyme regional, a partir de información secundaria disponible y el levantamiento de información primaria, en la medida de lo posible, es una cosa. Buscar las causas del fenómeno, como resultado de la relación entre los órganos del Estado y las distintas etapas de la cadena de valor de las empresas locales, es una cosa absolutamente distinta.

La globalización económica y los tratados de libre comercio, que suscribió Chile a partir de este nuevo orden mundial, marcaron definitivamente el quehacer empresarial en el país. 

En un mundo global, el subsidio estatal para fomentar la exportación, se considera “dumping”. La protección de sectores empresariales con menor competitividad, utilizando salvaguardias, se considera competencia desleal. Por otra parte, las estrictas normas de los principales mercados del mundo, respecto de la trazabilidad del proceso productivo para certificar el producto o servicio exportable, requiere de inversión y costos adicionales que son barreras colosales para la pyme y su internacionalización.

Y, como si fuera poco, factores endógenos en el sistema público y privado, asociados al precario estado del capital social local, complotan con el normal funcionamiento de los sistemas productivos internos que favorezcan un escenario exportador para la pequeña y mediana empresa local.

El sector privado requiere generar mecanismos de cooperación. Los grandes grupos económicos del país, tienen la capacidad de apoyar la internacionalización de las pymes asociadas a la cadena de valor de sus productos. Las pymes, en tanto, deben ser capaces de generar alianzas estratégicas, para la integración vertical y horizontal en la producción de bienes y servicios que Chile le ofrece al mundo. Es decir, la cooperación que emana de la acumulación de capital social, es esencial para revertir la baja capacidad exportadora que muestra la pyme a nivel agregado.

El sector público requiere perfeccionar los mecanismos de coordinación y sinergias en el funcionamiento de los distintos organismos relacionados con la cadena de valor de los bienes y servicios que producen las pymes de la región. Por regla general, las metas de cada organismo que fijan los incentivos para el cometido funcionario y el ámbito de uso de los recursos públicos destinado al fomento productivo, debieran alinearse en torno a los resultados que muestren un aumento del valor de la actividad productiva territorial (social y económico). Esta regla adquiere vital importancia si se considera que la intervención de los distintos organismos públicos en la cadena de valor de la industria, origina resultados interdependientes.

En resumen, abocarse a trabajar en la tarea de avanzar en la globalización de la matriz productiva local, requiere sumar voluntades, alinear objetivos, generar lazos de confianza y visualizar el negocio de una perspectiva de largo plazo, todos elementos constitutivos de un capital social maduro, propio de un país desarrollado. 

A estas alturas, no puedo dejar de pensar que “otra cosa es con guitarra” cuando se plantea el desafío de internacionalizar a la pyme regional.

Comentarios