Agro pierde liderazgo en empleo entre 2010 y 2016 en Ñuble

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-06-24

Una caída significativa de la participación en la ocupación provincial viene mostrando el sector silvoagropecuario en los últimos años, al caer desde un 23 a un 17% entre 2010 y 2016, según reveló el Observatorio Laboral Ñuble, en base a las estadísticas de la Encuesta Nacional de Empleo del INE.

Asimismo, también se observa una disminución importante en el sector transporte (de 7 a 5%) y más moderada en el comercio (de 18,8% a 17,6%).

Por otro lado, el mayor dinamismo lo muestra el sector servicios sociales y personales, al incrementar su participación desde un 21 a un 24%, desplazando al sector silvoagropecuario del liderazgo local, aunque esta cifra es mucho mayor si se suman otros rubros afines, como servicios financieros y empresariales (1%), servicios de vivienda (4,4%) o electricidad, gas y agua (1,5%).

También muestra un acelerado crecimiento la administración pública, que elevó su participación desde un 4,7% a un 7,3%, mientras que restaurantes y hoteles tuvo un aumento más moderado, desde 2,9% a 3,9%.

Se mantienen relativamente en sus posiciones los sectores industria (de 10% a 10,7%) y la construcción (7% a 6,9%).

Se debe considerar que según la estadísticas del INE, el número total de ocupados en Ñuble pasó desde los 170 mil a los 204 mil entre los años 2010 y 2016, lo que representa un aumento de un 20% en el periodo.

Cae oferta en el agro

Según explicó el académico de la Facultad de Ciencias Empresariales (FACE) de la Universidad del Bío-Bío y analista del Observatorio Laboral Ñuble, Héctor Garrido, en el caso del sector silvoagropecuario se ha observado una disminución de la mano de obra disponible y una progresiva mecanización de los procesos, como la cosecha.
“Por un lado, lo que nosotros observamos es una mayor mecanización de los procesos, es decir, las empresas están demandando menor mano de obra, y otro fenómeno que es incipiente, es el envejecimiento de los trabajadores. La edad promedio de los trabajadores agrícolas está aumentando, porque no hay jóvenes que se estén incorporando al sector, entonces, hay una crisis que se avizora, una tendencia que hace que la gente no quiera trabajar en labores agrícolas”, manifestó el docente.

Este fenómeno de escasez viene siendo planteado por los agricultores en los últimos años, particularmente en el periodo de bonanza del cobre, que generó una fuerte migración de trabajadores desde Ñuble hacia las regiones del norte.

Dirigentes agrícolas como Alfredo Wahling, Carlos Smith y Álvaro Gatica -actual presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble- han expresado su preocupación por la menor oferta de mano de obra, y como consecuencia de ello, su encarecimiento, lo que ha contribuido a elevar los costos.

En ese contexto es que como consecuencia de lo anterior se ha incrementado el uso de maquinaria en las faenas, principalmente de cosecha, y se han privilegiado cultivos que requieren menor uso de mano de obra, como las plantaciones de avellano europeo, por ejemplo.

Una consecuencia indirecta de esta escasez, según Garrido, es también el arribo de inmigrantes, quienes se han sumado a labores tanto en cosecha como en procesos industriales.

El profesional destacó, además, que en el sector silvoagropecuario es donde se observa una mayor precariedad del empleo. “Ahí existe una informalidad mucho más importante, y también una remuneración más baja”, manifestó Garrido.

En cuanto al futuro del sector, el académico advirtió que la tendencia es que continúe disminuyendo la participación del agro en la ocupación. “Es una tendencia en la medida que los países se van desarrollando, porque cuando las economías se van desarrollando, otros sectores, que son más complejos van tomando mayor participación en relación a otros sectores que son más de carácter extractivo, como la agricultura”.

Por otra parte, anticipó que como parte del objetivo estratégico de potenciar el sector alimentario, el aumento de los empleos irá de la mano del desarrollo de la agroindustria, que es un subsector de la industria manufacturera.

Servicios lidera

Entre 2010 y 2016, el sector servicios (sociales, personales, de vivienda, financieros y empresariales, electricidad, gas y agua) pasó de participar con un 26,4% del total de ocupados en 2010, a representar el 30,8% en 2016, confirmando el liderazgo absoluto en la ocupación provincial, en línea con lo que ocurre a nivel nacional, donde se afirma que el aumento del sector terciario es una tendencia que se observa en economías más maduras, menos dependientes del sector primario (extractivo), y por tanto, más desarrolladas.

“Ha habido una mayor actividad en la Provincia de Ñuble, pero igual es más baja que en el resto del país. Nosotros tenemos un rezago crónico en materia de crecimiento económico, entonces, a pesar de que los sectores están creciendo, si las comparamos con el resto del país, sigue siendo menor la velocidad de crecimiento”, expresó Garrido.

Consultado por las causas de ese crecimiento, sostuvo que el Observatorio aún está investigando si se trata de un desplazamiento de trabajadores de un sector a otro o si obedece a otros factores.

El presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, Alejandro Lama, expuso que existe una vinculación muy fuerte entre el crecimiento de los sectores comercio y servicios, que se concentran principalmente en la capital provincial, y el dinamismo de los demás sectores de la economía provincial, cuya matriz es principalmente agrícola y forestal. “Nosotros, en Chillán, como centro de servicios de la futura región, percibimos los efectos del comportamiento de los principales motores de la economía de Ñuble, como los sectores forestal y agroalimentario”, argumentó el dirigente gremial.

Crece el Estado

Las cifras revelan también un incremento importante en el número de ocupados en el sector público y un aumento de su participación en el total de ocupados de la Provincia, desde un 4,7 a un 7,3%.

De hecho, durante 2016 se observó un crecimiento sobre el 70% en el número de ocupados en el sector público en comparación con el año anterior (2015), lo que algunos atribuyeron a las contrataciones, principalmente en los municipios, en un año electoral, lo que ha sido criticado por no pocos economistas.

Ariel Soto, académico de la Escuela de Administración y Negocios de la Universidad de Concepción, afirmó que entre 2014 y 2016 el Estado potenció el empleo en el sector público justamente en periodos de menor ocupación, como los meses de invierno, porque efectivamente existe un componente estacional muy marcado en el empleo de Ñuble, influenciado por el sector agrícola.

Renato Segura, director del CERR, fue bastante crítico al señalar que este aumento “no es una situación sustentable en el tiempo. Lo único que genera actividad económica real es el empleo productivo”.

Confirma la tesis de Ariel Soto el analista del Observatorio Laboral, Héctor Garrido, quien explicó que “en el contexto de la desaceleración económica, lo que se observa es una intención del Gobierno de generar empleos en el sector público para tratar de paliar esta caída o evitar una caída importante en el empleo, pero esa estrategia se pudo ejecutar durante un periodo corto, porque ahora el Estado no tiene las mismas espaldas (financieras) para asumir esta responsabilidad de absorber mano de obra por sí mismo”.

Se fortalece el turismo

Uno de los sectores que mostró un incremento importante fue el turismo, medido en la encuesta de empleo del INE como restaurantes y hoteles, pero que tiene incidencia en otros sectores, como el transporte y el comercio.

En esa línea, restaurantes y hoteles aumentó su participación en la ocupación de Ñuble desde un 2,9% a un 3,9%, por el ingreso de tres mil personas, en promedio, lo que si bien es una cifra menor respecto del total, revela un dinamismo que merece ser analizado. De hecho el turismo es uno de los sectores definidos como ejes de desarrollo de la futura Región de Ñuble y es uno de los priorizados por el Observatorio Laboral para su análisis.

“Estos sectores están creciendo, pero medir el turismo es más complicado, de hecho, nosotros estamos trabajando en una metodología para medirlo”, planteó Garrido.
Según el académico, “este aumento en la ocupación en hoteles y restaurantes obedece a una mayor complejización del sector turismo, porque cuando nosotros hablamos de turismo en Ñuble, principalmente pensamos en la cordillera, pero hay otros sectores más rezagados, como Cobquecura, que no ha logrado agregar valor, a diferencia de Las Trancas. Por ejemplo, cuando la oferta se complejiza, como puede ocurrir con un restaurante que añade otros servicios, se complejiza y se generan nuevos empleos”, argumentó.

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