Reingresan línea de transmisión de Punilla a evaluación ambiental

Por: Roberto Fernández Fotografía: Archivo 10:10 PM 2017-06-24

La línea se emplazará principalmente en la ribera norte del Ñuble, para no tocar la Reserva Huemules de Niblinto.

Astaldi prevé comenzar la construcción de la línea de alta tensión en diciembre próximo.

Astaldi, concesionaria del embalse La Punilla, reingresó el miércoles 21 de junio a tramitación ambiental el proyecto línea de transmisión Punilla-San Fabián, el que permitirá evacuar la energía que generará la futura central hidroeléctrica.

Sin embargo, esta vez, acogiendo la recomendación hecha por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en marzo pasado, la firma presentó un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), y no una mera declaración (DIA), como había hecho en enero pasado, cuando ingresó por primera vez al SEA este proyecto.

El 23 de marzo pasado el SEA resolvió poner término anticipado a la evaluación de la DIA del proyecto de transmisión eléctrica. En la resolución, fechada el 23 de marzo, el SEA adujo dos causales. Por un lado, que la DIA carece de información relevante y esencial sobre los efectos del proyecto en el medio ambiente, específicamente en la flora, la fauna, los suelos, el agua y el valor paisajístico y turístico, “y la falta de la misma, además, no es susceptible de ser subsanada”. Y por otro lado, se indicó que el proyecto genera efectos significativos, que según la ley, requieren que se presente un estudio de impacto ambiental.

Según expresó escuetamente ayer la concesionaria de capitales italianos, “estamos realizando el proceso de tramitación del proyecto de transmisión según los requerimientos de la institucionalidad ambiental  para llevar a cabo este proyecto tan relevante para toda la zona”.

Línea de 23 kilómetros
Según el EIA, el proyecto considera la construcción y operación de una línea de transmisión eléctrica de simple circuito de 220 kV y de 23 kilómetros de longitud, la que conectará la subestación de la futura central hidroeléctrica Punilla (obra asociada al embalse Punilla, que ya cuenta con su resolución de calificación ambiental) y la existente subestación San Fabián, a través de la cual se inyectará energía al Sistema Interconectado Central.

Ambas subestaciones se ubicarán en la ribera sur del río Ñuble (comuna de Coihueco), sin embargo, la mayor parte del tendido de la línea de transmisión discurrirá al norte del río Ñuble y la Ruta N-31 (comuna de San Fabián).

La fase de construcción del proyecto tendrá una duración de 18 meses, requerirá una mano de obra promedio de 34 personas (con un peak de 48 trabajadores). Según el titular, las obras debieran comenzar en diciembre del presente año y representarán una inversión de 9,2 millones de dólares (6.108 millones de pesos).

Impacto ambiental
De acuerdo al documento, el titular resolvió ingresar a tramitación el proyecto como un EIA debido a tres materias: efectos adversos significativos sobre la cantidad y calidad de los recursos naturales renovables; localización próxima a poblaciones, recursos y áreas protegidas, susceptibles de ser afectados, así como el valor ambiental del territorio en que se pretende emplazar; y alteración significativa del valor paisajístico o turístico de una zona.

Se indicó que el proyecto se diseñó mitigando los efectos que provocaría sobre la fauna y ecosistema. “Se evaluaron diferentes alternativas de trazado, obedeciendo a un criterio ambiental, socioeconómico y técnico, y se priorizó la factibilidad de emplazamiento que menor menoscabo produzca a ciertos elementos prioritarios, como la presencia de bosque nativo de preservación, de huemules y la preexistencia de obras civiles. En función de lo anterior, se privilegió la localización en la comuna de San Fabián a fin de evitar cualquier interrelación con la Reserva Nacional Los Huemules de Niblinto, que se ubica en la comuna de Coihueco”.

Descartan retraso
El traspié que sufrió este proyecto en marzo pasado no representará un retraso para la construcción del embalse, cuyas obras debieran iniciarse a fines del próximo año o inicios de 2019.

El contrato de concesión del embalse fue adjudicado en junio del año pasado a Astaldi Concessioni S.R.L. Agencia en Chile, obra que cuenta con su resolución de calificación ambiental desde 2013.

La concesionaria deberá realizar los estudios de ingeniería respectivos, construir y operar el embalse, así como una central hidroeléctrica que se alimentará de sus aguas y que tendrá una potencia de 90 MW, lo que permitiría satisfacer las necesidades de 244 mil hogares.

La inversión total estimada para este proyecto alcanza los US$500 millones.

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