La lucha por la camiseta será más intensa en Ñublense

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Rodrigo Oses 2017-06-17

“Antes no había tantas variantes, ahora hay dos o más por puestos, así que el que se relaja, tendrá que salir del equipo”, analiza Sebastián Varas, quien valora la mayor competitividad que se generará en el plantel de Ñublense con la incorporación de refuerzos en todas las líneas que tienen experiencia en la Primera B.

Similar opinión tiene el delantero y referente del camarín, Luis Flores Abarca, quien aplaude que en la actualidad, a diferencia de lo que vivió Pablo Abraham, el entrenador Emiliano Astorga tenga más variantes para echar mano.

“Siempre los técnicos hablan de planteles reducidos, muchas veces son los once más un par de jugadores  que pueden sumarse, ahora se están armando dos equipos de mucha competencia, porque los jugadores que llegaron conocen la división. Por ejemplo, René Bugueño viene de un ascenso con Curicó Unido. Hugo Bascuñán peleó con Arica el primer lugar. También está la vuelta de ‘Tatán’ Varas que para nosotros es importante por lo que significa en el camarín y para la hinchada. Antes hablábamos de pocos referentes en el camarín, pero ahora se suman varios que permitirán que la hinchada se reencante”, refuerza el “Pistolero”.

“Ahora llegó gente de mucha experiencia que tiene la ambición de estar en los primeros lugares. Este equipo se armó para pelear el ascenso, sé que es difícil, pero estamos para pelear. En mi caso, se viene una linda lucha con Pablo Reinoso, al tener dos arqueros de nivel se le da una tranquilidad al plantel”, complementa el portero Sebastián Contreras.

Mayor competencia
La premisa de los tres referentes del camarín tiene asidero. En la era de Pablo Abraham, tras la lesión de Piero de Campos, el equipo tuvo que improvisar de lateral derecho al central Paulo Olivares.

Por la banda izquierda defensiva no tenía recambio natural por lo tanto debió casi siempre jugar el juvenil Matías Améstica.

En la zona de corte, no había experiencia. Para la función asomaban el canterano Michael Zobarzo y el juvenil penquista Brayan Fuentes.

Para la función de enganche, ni hablar. Cuando arribó José Loncón el puesto contó con un jugador de mayor recorrido, porque antes se repartieron la tarea Jesús Silva y Eduardo Vilches. Con el arribo de Matías Arrúa, la competencia por la “10” está desatada.

En ataque igualmente el recambio era pobre. Y ni con la llegada de Minor López, que acordó su salida anticipada este viernes, pudo mejorar.

Ahora, con el arribo de Sebastián Varas, el Rojo ganó en liderazgo y contundencia, mientras que Sebastián Páez, con más entrenamiento y minutos de juego, debería aportar por la banda.

Tendrán que luchar por su oportunidad los atacantes Cristián Retamal, que está entrenando en el equipo A como titular a la espera de la integración total a los trabajos de Varas que finalizó su período de fortalecimiento y terapia, Ignacio Ibáñez, que seguirá en el plantel, Luis Flores, que puede ser atacante o enganche, y Vicente Gatica y Martín Molini, quienes llegaron a préstamo de Huachipato.

El plantel entrenó este viernes en pasto sintético debido a las intensas lluvias y este sábado lo hará en San Carlos. La próxima semana se definirán los duelos de entrenamientos.

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