¿Cumplirán?

Por: Rodrigo Oses 2017-06-12
Rodrigo Oses

El técnico Emiliano Astorga asume que en su esquema la influencia de un enganche es vital.

En el actual plantel cuenta con dos alternativas de Argentina para la función: José Loncón, jugador de casi 30 años, y el recientemente incorporado, Matías Arrúa, de 34 años y con casi cinco temporadas en Chile.

¿Cuál de los dos terminará apoderándose de la camiseta del conductor? ¿Cumplirán con el perfil del enganche que necesita Astorga en un esquema que exige buena posesión de balón, sincronizada reconversión defensiva, pero alta efectividad en ataque?

Vamos por parte. Loncón fue de menos a más en el torneo pasado, ratificando que es un jugador “lagunero”. Que tiene chispazos de inspiración, pero termina diluyéndose en la zona creativa, sin el protagonismo para armar que requiere un motor creativo.

Por lo mismo, no gravitó en la recta final, perdió peso específico y Ñublense naugrafó a nivel creativo sufriendo para hilvanar.

Si bien Arrúa tiene la ventaja de llegar de la mano de Astorga, que ya lo dirigió en San Marcos de Arica, en el cuadro nortino no fue titular el segundo semestre. En Curicó Unido y Temuco comentan que es un jugador muy “irregular”, y que está lejos de la versión que más lució en Chile, la de Unión La Calera.

Con 34 años, Arrúa deberá despejar las dudas que existen sobre su real capacidad física para ser un enganche veloz, explosivo y con cambio de ritmo.

“Ojo que también me sumo a la recuperación del balón”, avisó Arrúa, tratando de explicar que su aporte táctico no se limitará a la función creativa.

Tras casi 10 años sin un armador gravitante, Ñublense, para liderar la Primera B, tendrá que esperar que dos argentinos se iluminen, destierren las dudas y le pongan magia al mediocampo.

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