UC Davis lidera proyecto para mejorar vinos locales

Por: Roberto Fernández 12:00 PM 2017-06-11

La embajadora de Estados Unidos en Chile, Carol Perez, visitó ayer la Viña Santa Berta, en San Nicolás, para conocer el proyecto Centro de extensión vitivinícola del Sur, que ejecutará el centro de excelencia UC Davis Chile, en conjunto con INIA Quilamapu y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, con recursos de Corfo, en los valles de Tutuvén (Cauquenes), Bío Bío, Malleco e Itata. El centro de extensionismo tecnológico tiene por objetivo mejorar la productividad y calidad de los vinos de los productores que asesorarán, que serán pequeñas y medianas empresas que vinifiquen, a través de la asesoría técnica permanente, en la búsqueda de soluciones a problemas o brechas tecnológicas que se identifiquen en el proceso, desde el manejo del cultivo, pasando por la vinificación y el embotellado.

Según recordó Mauricio Cañoles, de UC Davis Chile y director del proyecto, la idea había surgido hace más de un año y medio, a través de un constante diálogo con la Universidad de Concepción y el INIA, a partir del liderazgo de UC Davis en Estados Unidos en el ámbito agrícola, hasta que la convocatoria de Corfo a la conformación de centros de extensionismo le dio forma al proyecto, a mediados de 2016, lo postularon y obtuvieron $850 millones para los tres primeros años. En diciembre del año pasado se constituyó formalmente el centro y su lanzamiento está previsto para el próximo 18 de julio.

“El proyecto se gestó básicamente por la idea de juntarnos las tres instituciones, estábamos pensando en un desarrollo tecnológico en la zona para el rescate de cepas patrimoniales, generar desarrollo vitivinícola, y UC Davis ya está trabajando en temas de vinos hace rato, pero con cepas tradicionales, como Cabernet, y en ese marco fue que dijimos que podemos hacer algo en la zona, y el centro tecnológico que pensamos fue derivando en un centro de extensión, y la Corfo lanzó una convocatoria para presentar centros de extensionismo, nos presentamos y ganamos”, detalló Cañoles.

Precisó, además, que el centro tiene por objetivo “fomentar mejoras en la productividad de pequeñas y medianas empresas vitivinícolas de los cuatro valles, la idea no es investigación ni generación de nueva tecnología, sino la difusión y adopción de tecnología por parte de las empresas, y con ello mejorar la competitivdad de ellas”.
Explicó que se trabaja de manera individual con las empresas, “si bien tú abordas la problemática desde una mirada macro, lo que haces es dar una recomendación específica para cada empresa, no todas las empresas requieren la misma solución”, siempre en el ámbito tecnológico.

Recepción y degustación

La embajadora fue recibida por los propietarios de la Viña Santa Berta (Errázuriz Domínguez), por profesionales de UC Davis Chile, del INIA, de la Universidad de Concepción, y por productores de los valles mencionados, entre ellos, las viñas Jardúa, Don Goyo, Bernardo Cortez, Lomas de Llahuén, Cancha Alegre (Tutuvén) y Cavalieri (Malleco).

Pablo Herrera, gerente de Viña Santa Berta, fundada en 1997, destacó que Santa Berta participa en el proyecto como empresa asociada, y que si bien no es una bodega pequeña, se inserta en un valle (Itata) donde la atomización de la propiedad es la norma, con muchos pequeños productores que representan una riqueza patrimonial, “donde se originó el vino de Chile”.

La diplomática recorrió las instalaciones de la bodega y participó en una degustación de vinos de los cuatro valles, donde algunos de los productores beneficiados contaron la historia de sus viñas y describieron las características de su producción. La embajadora se mostró satisfecha con la visita y alabó la calidad de los vinos Cinsault, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, País, Malbec, Sauvignon Blanc y de un espumante Moscatel.

“Tenemos relaciones entre la Universidad de Davis, la Universidad de Concepción y el Ministerio de Agricultura de Chile, y siempre en los Estados Unidos estamos hablando de una asociación público-privada, es un ejemplo fantástico que tenemos y con todos los productores de estas viñas, lo que es muy importante, porque la agricultura es muy importante para ambos países”.

Añadió que “yo no conocía nada de los vinos de este Valle antes de venir aquí hoy, es una pena porque como yo vivo en Santiago conozco más de Casablanca o Colchagua, pero me encanta la idea de la gente que está trabajando todos los días con sus cepas, y yo prefiero un vino de autor al de una viña grande multinacional”.

Brechas tecnológicas

Ignacio Serra, académico de la UdeC y miembro del directorio del centro, expresó que “como institución hemos estado trabajando hace tiempo en la zona, y junto al INIA, y sabíamos que había desafíos  y brechas que había que atacar, y aquí se dio la posibilidad de unir fuerzas, cada uno aportando las fortalezas que tenemos”. Y si bien reconoció que las brechas de los productores del Valle son diversas, e incluyen temas como la gestión y la comercialización, subrayó que “el ámbito de acción del centro es vitícola-enológico, en cómo logras un vino de calidad, cómo lo mantienes, y eso desde un punto de vista tecnológico, así como también cosas básicas como la higiene, cómo saber conservar muy bien un vino; y en el viñedo también hay cosas de manejo que falta afinar”.

Y enfatizó que “la gracia de tener el centro es que constituye una plataforma que permite multiplicar nuestros esfuerzos, porque el centro tiene una gestión, con una gerenta a cargo, y tiene tres extensionistas. Nosotros apoyamos en la formación de estos extensionistas, en la entrega de información, generación de datos, y la llegada a los productores es a través del centro”.

El centro trabaja con los extensionistas ingenieros agrónomos enólogos Edgardo Candia, Víctor Vargas y Roberto Henríquez -quien además es productor exportador-, y es gerenciado por Susan Olate. Por su parte, Susan Olate explicó que el proyecto tendrá una duración de tres años en un principio y que este año están partiendo con un piloto, con diagnósticos a 75 productores el primer año hasta llegar a 200 en el tercero, de las cuales el 70% serán de Itata. “De éstos, vamos a trabajar con asesorías especializadas con unas 100 viñas”.

Añadió que UC Davis Chile aportará con metodologías de extensión. “Hay una vinculación no solo desde la administración del centro, sino que también del modelo, el que funciona en Estados Unidos hace más de cien años y ha sido muy exitoso, y si acaso necesitamos un especialistas desde Estados Unidos, lo podemos traer”, comentó Olate. La gerenta subrayó que “lo interesante de este proyecto, es que en este momento no existe una unión entre las empresas y las áreas de formación e investigación, y este proyecto lo que hace es vincular esas áreas de la Universidad de Concepción y del INIA con las empresas, y este centro va a ser el vínculo, de manera que la investigación pueda llegar a los productores de todos los niveles, y a su vez, que las necesidades de investigación y formación de los productores lleguen a los investigadores”.

Para el enólogo Edgardo Candia, quien tiene experiencia con los productores del Valle del Itata a través de numerosas asesorías, una de las brechas más recurrentes en la zona del Itata a nivel productivo “están en la bodega, en higiene de procesos productivos, en problemas de estabilidad de los vinos en la botella, fundamentalmente por un mal proceso de embotellado, porque no se cuenta con la tecnología adecuada, entonces, muchas veces los vinos parten muy bien embotellados, pero lamentablemente su vida útil es muy corta, porque el proceso final no se realiza bien, y ése es un problema tecnológico; y en la parte vitícola no son tantas, pero sí las hay, en problemas de productividad, por ejemplo, pero la materia prima en general es de muy buena calidad”.

En ese sentido, aclaró que el rol del centro consiste solo en la asesoría profesional, no cubre el financiamiento de las inversiones que se requiera realizar para superar las brechas detectadas, al que se puede acceder a través de fondos estatales, pero sí indicó que el centro puede vincular a las empresas con los organismos públicos para postular proyectos con base técnica, así como también orientar en otras áreas que van más allá de su quehacer, como la gestión y la comercialización, por ejemplo.
Iván Matus, subdirector nacional de Investigación y Desarrollo del INIA, manifestó que hay una gran expectativa respecto del intercambio de conocimientos entre las instituciones involucradas, 

“Yo consideraría un éxito de este proyecto si se pudiera lograr una buena sinergia entre estas instituciones, que se genere un grupo potente de trabajo, donde cada una aporte lo que le corresponde de acuerdo a su conocimiento; y que el productor realmente pueda ver reflejado en su quehacer diario, en su mejor gestión técnica, productiva y económica, esta sinergia que yo creo que va por buen camino”.

El investigador sostuvo que las soluciones que son aplicables al valle central o a las grandes empresas no necesariamente sirven en el Valle del Itata. “Aquí hay otras potencialidades, y la realidad del productor vitivinícola también es distinta, por lo que el modelo debiera ser distinto”, expresó.

De igual forma, Matus rescató el valor patrimonial de las viñas de la zona, “porque cuando se habla de sustentabilidad no se refiere solo al negocio, sino que a la sustentabilidad ambiental y también de la gestión propia de los productores, el mantener la identidad, yo creo que hoy es sumamente importante mantener la identidad del valle, que se identifique con el mínimo o nulo uso de agroquímicos, que sean productos lo más naturales posible. Hoy hay mecanismos de procesos de vinificación que apunten a la reducción de uso de químicos, así como también el uso eficiente del agua y la conservación del suelo”, concluyó.

En tanto, el pequeño productor Carlos Carrasco (Viña Don Goyo, de Ránquil) valoró la inciativa e hizo hincapié en la importancia del mejoramiento continuo en la calidad del producto final. “Mi meta no es el mercado nacional, porque no se paga un precio justo, yo aspiro a vender en el exterior”, sostuvo el empresario, quien ha ganado premios en diversos concursos locales y su producción ascendió a 6 mil litros en la presente temporada.

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