Nueve femicidios registra Ñuble desde el año 2015

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa Ganz 09:30 PM 2017-06-08

El 2010 se sumó el término “femicidio” a la legislación. La pena parte en 15 años.

43 de los 94 homicidios que se han registrado en Ñuble se judicializaron en Chillán.

“Femicidio” no existe como palabra en la RAE, pero sí en la ley chilena. Se incorporó  para visualizarlos, pero tienen la misma pena que un parricidio.

El 22 de febrero de este año Ñuble supo del último caso de femicidio registrado en la provincia. Año que por cierto totaliza 21 casos a nivel nacional.

Fue en Pemuco. La víctima, Andrea Riquelme Toledo, de 34 años, había ido en compañía de su hijo mayor hasta el sector de San Luis de Pal Pal a pedirle el divorcio a su cónyuge, José Urra Contreras, y a solucionar algunos problemas sobre la propiedad de un terreno.

Urra Contreras, quien estaba con su otro hijo, el menor (14 años), se trabó en una discusión que terminó con la mujer muerta a escopetazos en medio del camino rural, y con él suicidándose con la misma arma.

Es más, al hijo menor, en esa ocasión, se le detuvo con la intención de formalizarlo por parricidio ya que cabía la posibilidad que él haya sido el causante de la muerte de su madre, lo que finalmente no se acreditó, por lo que el Ministerio Público optó por no formalizarlo.

Historias como estas, matizadas por celos, violencia intrafamiliar, problemas culturales o adicciones, son las que se repiten una y otra vez en la provincia, que desde el año 2015 a la fecha totaliza nueve femicidios y cinco parricidios, de un total de 94 homicidios.

De ellos, cinco se han registrado en San Carlos, tres en Chillán y uno en Pemuco.

Esto significa que el 9% de los femicidios de Chile se cometen en Ñuble, teniendo en cuenta que desde el 2015, el país ha lamentado el asesinato de 100 mujeres en manos de sus esposos, parejas o pololos.

En cuanto a los parricidios, esto es asesinato de hijos,  padres, madres o parejas varones en Chillán, se ha judicializado un caso, relacionado a una pareja homosexual, otro caso en Coihueco, otros dos en Yungay, uno en Bulnes y otro en Coelemu.

Alcohol y nivel cultural
El abogado Guillermo Valdés, encargado de la Oficina de Atención a Víctimas de Delitos Violentos, dependiente del Ministerio del Interior, aduce estos hechos a dos factores fundamentales: un bajo nivel cultural y el excesivo consumo de alcohol por parte de los agresores.

“Ambas situaciones son comunes en prácticamente todos los casos que vemos en la provincia, siempre son casos en que los hombres sienten que tenían una suerte de supremacía por sobre la mujer, más otros factores asociados a la deprivación social que van facilitando la comisión de un delito”, explica el profesional.

Pese a que se podría apuntar a la necesidad de reforzar las campañas preventivas para evitar los femicidios, Valdés cree que “ningún delito se comete por falta de información, menos uno tan grave como el femicidio, acá hay un asunto de no respeto al género, por lo que ya se han activado algunos protocolos con el  Ministerio del Interior, a través de los Centros de Apoyo a Víctimas, del Sernameg y del Sename. A esto se les suma Carabineros y la PDI”.

El Gobierno además ha creado otras instancias como la Red de Asistencia a Víctimas, la Red de No Violencia comunales y provinciales.

“Pero todo parte con una denuncia, si no la hay no se puede hacer una intervención, por lo tanto es importante que las personas que estén sufriendo de violencia intrafamiliar hagan las denuncias y se acerquen a estas instituciones”, finalizó el abogado.

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