Delitos de alta connotación bajan un 7,1 por ciento en Chillán

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 09:35 AM 2017-06-05

Dentro de los resultados que arrojó el último diagnóstico de seguridad comunal que se realizó con estadísticas de Carabineros, la PDI y la Subsecretaría de Prevención del Delito, se detalló la variabilidad en la ocurrencia de delitos denunciados en la ciudad de Chillán entre el año 2012 y el 2016.

El propósito de este análisis delictual, sumado a otros factores como deficiencias viales, urbanas o incivilidades, es determinar las problemáticas exactas y detalladas que presenta la comuna, a fin de presentar proyectos de mejora en busca del aumento de la seguridad y prevención de delitos y accidentes.

El estudio muestra una baja de un 7,1% en la tasa de delitos de mayor connotación social, pese a que algunos como los robos con violencia y los robos de vehículos presentaron leves aumentos, especialmente, si se compara el tramo 2015-2016.

“Pero ese mismo delito del robo de autos, que subió en 2016, ahora va claramente a la baja, porque el delito es así, como un globo, si controlas mucho un tipo de ilícitos, aumenta otro”, dice el mayor Claudio Saavedra, jefe de la Segunda Comisaría de Carabineros de Chillán.

Con esa clásica teoría criminológica, el mayor agrega que “lo que pasa es que los delincuentes van midiendo costos y beneficios, por ejemplo, ahora el robo de cajeros automáticos o los robos en lugar habitado aumentaron las penas y hay más cámaras y más medios para detener a estas bandas, por lo que buscan especializarse en otro tipo de delitos”.

Los que han subido
Son 13 los delitos llamados “de connotación”, debido al impacto mediático y social que generan.

De estos, los que han subido en los últimos cinco años son el robo con violencia e intimidación (305 en 2012; 353 en 2016), robo de vehículo motorizado (150 en 2012; 198 en 2016) y los robo por sorpresa (262 en 2012; 426 en 2016). Sin embargo, este último delito también viene a la baja desde hace tres años y las cifras del 2017 son las más bajas desde 2013.

“Este tipo de delitos no requieren de mayor preparación ni de grupos especializados, si bien no hay un estudio que explique el porqué este tipo de robo pudo haber aumentado, se sabe que son muchos los factores que inciden, entre ellos el desempleo, la deserción escolar temprana y el consumo de alcohol” repasa el mayor Saavedra, quien destaca que “este año hemos hecho un trabajo fuerte en detectar y clausurar los locales que venden alcohol en forma clandestina, porque sabemos que también pueden ser un gatillante de esta manera de delinquir”.

Los que han bajado
El comisario Jorge Aguillón, jefe de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la PDI, explica que “mientras un robo callejero es espontáneo, siempre impredecible y cometido por personas que buscan algo rápido, siempre es complejo investigar. En cambio los robos organizados se van estudiando, georreferenciando y se ha logrado desbaratar bandas completas”.

Lo anterior apunta a la causa de la baja de delitos como robo en lugar habitado (1.046 en 2012; 737 en 2016) y el robo en lugar no habitado (564 en 2012; 505 en 2016).

Los hurtos también bajaron, muchas veces por el incremento de seguridad en las multitiendas (2.771 a 2.308 entre el 2012 y 2016); y la violencia intrafamiliar, a causa de las campañas de protección a la mujer, (1.567 en 2012, 1.235 en 2016).

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