Muertes en accidentes laborales suben 300 por ciento desde el año 2015

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Victor Orellana 08:05 PM 2017-06-04

Tres ñublensinos muertos en faenas de trabajo dejó el mes de mayo, dejando en entredicho las condiciones de seguridad con que se realizan algunas labores, especialmente en el sector forestal y agrícola.

Dos de ellos fueron tractoristas, quienes perdieron el control de sus vehículos, muriendo aplastados bajo ellos.

El último fue un motosierrista de Quirihue, quien fue golpeado en la cabeza por el gancho de un árbol que estaba siendo aserrado por uno de sus colegas, durante una tala de pinos que se realizaba en Cauquenes, el lunes pasado.

Solo estos tres casos completan el total de muertes que en Ñuble fueron investigadas por la PDI en 2015, si bien el caso del motosierrista será parte de las estadísticas policiales de la Región del Maule.

Pero si en 2015 la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de Chillán fue solicitada para investigar tres casos de muertes laborales, en 2016 la cifra subió a 12. Es decir un 300% más.

Y en lo que va del año ya se han lamentado cinco fallecimientos en Ñuble, excluyendo a los que se registran por accidentes de vehículos de locomoción pública.

El aumento revela un fenómeno que apunta a los trabajos, principalmente rurales, realizados por trabajadores que o no tienen la experiencia suficiente para realizar labores de riesgo, o bien se trata de empleos que rayan en la informalidad, por lo que no solo no hay seguros asociados, sino que tampoco hay políticas de prevención que eviten estas tragedias, que van en aumento.

“Nosotros como brigada estamos constantemente realizando charlas en empresas sobre el autocuidado y sobre los resguardos que se deben tomar para prevenir accidentes, por lo que nos hemos dado cuenta de que las empresas establecidas han invertido de manera clara en esta materia, ya sea capacitando a sus empleados o contratando a prevencionistas de riesgo”, explica el jefe de la BH chillaneja, subprefecto José Luis Gallegos.

Es el mismo experto quien apunta a que “hay otros empleadores que trabajan al límite de lo legal o bien particulares que hacen estos trabajos peligrosos, y muchas veces es el exceso de confianza lo que los perjudica”.

Costos y cultura
Conforme a la experiencia del mismo comisario, explicar el fenómeno del aumento requiere una mirada a múltiples factores, siendo uno de los más preponderantes la necesidad de algunas personas por buscar ocupaciones para las que no están necesariamente capacitados, “debido a que muchas veces les cuesta encontrar empleos en su ciudad o en áreas para las que se especializaron”.

Un ejemplo de esto fue el deceso del joven sancarlino Rudy Ortiz Martínez, quien murió aprisionado por un brazo mecánico cuando trabajaba en la minera La Escondida, en Antofagasta, en octubre de 2016.

Berta Landaeta, tía de Rudy de entonces 22 años, contó a LA DISCUSIÓN que  “él y  su hermano se fueron para el norte porque acá se aburrieron de buscar trabajo, y los que encontraban eran muy mal pagados. Acá les pagaban una miseria, así que ellos casi como todos los jóvenes de este sector se van a arriesgar su vida para trabajar allá”.

Al menos la empresa respondió judicial y económicamente por la muerte del sancarlino, lo que no ocurre en otros casos donde el empleo es particular o informal.

Hay eventos tan impredecibles como el que afectó en noviembre de 2016  a Hugo Rivas Sandoval, de 23 años, quien estaba en un predio agrícola de Pinto encerrando a un toro, pero el animal, que nunca antes se había mostrado agresivo, lo embistió mortalmente.

Otro fallecido por la caída de un árbol y el derrumbe de un muro sobre uno de los obreros que trabajaba en la reconstrucción de una casa, también son parte de las investigaciones de la BH.

Y el caso de un joven que sin tener la experiencia, intentó mover una máquina de extracción de áridos, cayéndole esta encima, enlutó a San Nicolás en 2016.

Para la prevencionista de riesgo Gladys Asencio, “acá lo que se observa es que hay muchas empresas pequeñas, que por estar bajo la administración de personas muy mayores, les cuesta mucho entender la importancia de contar con un equipo de prevención, o siquiera capacitarse al respecto.”

Para la profesional, el ahorrarse la inversión en materiales y equipo de seguridad es común en empresas forestales o agrícolas, mientras que “la negligencia o la sobreexigencia de los empleados, suele ser la constante en los accidentes laborales que ocurren en las carreteras”.

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