Ex Baños Ñuble se reinventan a un año de su cierre

Por: Felipe Vergara 2017-06-03

Fue un lugar emblemático de la ciudad, que marcó a generaciones que encontraron en sus rincones un momento de descanso y tranquilidad. 

Los Baños Ñuble recibieron durante siete décadas a los chillanejos, siendo un punto de encuentro para quienes llegaban para mantenerse en buen estado de salud. 

Sin embargo, el año pasado debió cerrar sus puertas de manera definitiva por las restricciones ambientales ante los altos niveles de contaminación. Como la caldera funcionaba a leña, no hubo otra alternativa que dejar el negocio, como un recuerdo entrañable de la capital de provincial. 

“El baño turco hace que tu cuerpo bote las toxinas y renueves tus energías. Te da un relajo muscular que no lo da ningún otro baño. Por eso la gente lo prefería. Había personas que llegaban todos los días, sobre todo los adultos mayores. Siempre me preguntan por qué lo cerré, pero no hubo otra alternativa”, cuenta Elías Chávez, quien fuera propietario del tradicional servicio. 

El empresario incluso adaptó la caldera para que utilizara pellets, pero aquello tampoco fue aceptado finalmente por las autoridades. “Era como una familia que llegaba. Muchos incluso me dicen en tono de broma que me van a denunciar por haber cerrado los baños. Pero es gratificante, porque significa que hicimos una buena labor”, afirma. 

Fue justamente esa lealtad del público chillanejo que lo impulsó a reinventarse y abrir un nuevo nicho. Primero, fue con la instalación de Más Jugos y luego con la Zapatería La Esperanza. Dos mundos que parecen opuestos, pero que Chávez supo conjugar de manera perfecta.

“Se nos ocurrió hacer algo con el concepto del mall, pero en versión más pequeña. Yo tengo varias zapaterías y se me ocurrió agregar una acá para combinarlo con productos naturales. Nuestros jugos no tienen colorantes ni nada, lo que ha tenido muy buena acogida. Así muchas veces vienen las familias y mientras unos toman un jugo, otros pasan a probarse algunos calzados”, explica. En el lugar se pueden encontrar zapatos de las más diversas marcas, como Sketcher y Nike. 

En el segundo piso se encuentran cómodas mesas para quienes quieran servirse algo. Para eso también hay sandwiches naturales, como también café y variedades de dulces. 

Por otro lado, han integrado diversos conceptos lúdicos donde los clientes pueden interactuar con el espacio. Con esa intención es que se encuentra el tradicional juego del gato en amplio tamaño, como también se dejaron murallas para que cada persona pueda escribir lo que estime conveniente. Mensajes de amor, refranes, penas y alegrías decoran gran parte de lo que es el centro comercial. 

No obstante, el recuerdo de los baños también quedó presente. “Dejamos a la vista todo lo que eran las cañerías donde pasaba el vapor, para que la gente pregunte sobre lo que había antes aquí”, precisa. 

Chávez se muestra más que agradecido. Es por eso que el recuerdo de su padre, Daniel,  aparece de manera espontánea en su relato. Fue él quien le dejó gran parte de los valores y habilidades que le han dado éxito. Una herencia que además quiere transmitir a sus hijos, quienes continuarán con su legado en  la comunidad chillaneja. 

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