Locatarios del Persa San Rafael defienden locales comerciales

Por: Edgar Brizuela Fotografía: La Discusión 09:25 PM 2019-03-14

Una tensa jornada vivieron locatarios del Persa San Rafael, luego de que fueran informados que se estaban demoliendo las estructuras que habían levantado con recursos propios, por parte de trabajadores contratados por el Sindicato que hasta ahora ha administrado el recinto.

Tras unos 25 años, el contrato de arriendo con la familia Morales, propietaria del recinto, caducó en septiembre pasado y no fue renovado, tras lo cual se inició una pugna judicial que está a punto de terminar con una orden de desalojo que probablemente no se concrete si los actuales administradores optan por dejar el sitio.

Trabajos para desmontar algunas techumbres, efectuados durante el lunes pasado, despertaron suspicacias de los locatarios que temieron que la actual administración ordenara la demolición general del terreno antes de su entrega a la familia Morales.

En estas condiciones, una centena de personas que desempeñan actividades comerciales en el lugar llegaron a defender sus puestos y exigir explicaciones a los administradores.

Lo cierto es que tras la improvisada reunión se les dio certeza a los locatarios que sus puestos de venta serían respetados y solo serían retirados los que pertenecen a los integrantes de la administración que podrían dejar el lugar.

Además, se indicó en la ocasión que durante este fin de semana las actividades comerciales se realizarían de manera normal, pero es un hecho que desde la próxima semana el Persa comenzará a vivir una nueva etapa.

Las personas que comercializan productos esperan que en el futuro las rentas que pagan se traduzcan en avances concretos, como puestos de calidad, buena distribución de los espacios y mejoramiento del piso entre otros factores, además de elementos ornamentales que eleven el estándar del lugar, donde no se observan inversiones urbanísticas.

Nueva administración

La familia que es dueña del terreno de unas 2,5 hectáreas, los hermanos Morales Bravo, decidieron tal como anunciaron hace un tiempo a LA DISCUSIÓN, no renovar el contrato de arriendo con el Sindicato de Comerciantes que controla el Persa y que venció el pasado 16 de septiembre.

La idea de la familia es administrar la actividad comercial que se desarrolla en sus terrenos y financiar a futuro la infraestructura que reclaman locatarios y clientes.

Para la familia lo realmente sencillo hubiera sido desprenderse del activo y vender el terreno o arrendarlo a una gran empresa de retail o inmobiliaria, pues no les faltan ofertas para ello, obteniendo, sostienen, gratificaciones muy superiores a las que conseguían hasta ahora desde la asociación de locatarios.

Por ahora ninguna de las partes quiere dar cifras respecto del valor de la propiedad y no se conocen mayores detalles del flujo de ingresos mensuales que manejan los actuales controladores.

No obstante, el terreno donde está el Persa es muy cotizado, por su ubicación estratégica.

El contrato de arriendo a la Asociación de Comerciantes se hizo en un comienzo por cinco años con la Municipalidad el año 1988, y luego por 25 años con el sindicato.

La decisión de la familia se tomó porque el Persa necesita que parte de los ingresos que se perciban vayan en mejoras de la infraestructura y en mejores condiciones para la gente. El concejal Camilo Banevante manifestó que “el Persa San Rafael es un lugar que no debe cerrar y los locatarios lo que buscan es defender su derecho a trabajar en mejores condiciones”.

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