Rol de Chillán como capital regional le urge renovar el Plan Regulador

Por: Pablo Aburto Fotografía: Mauricio Ulloa 08:15 PM 2019-01-12

El actual Plan Regulador Comunal (PRC) de Chillán fue creado para entrar en vigencia el año 2012, aunque  finalmente comenzó a regir cuatro años después. Con ello, se trata de un instrumento de planificación que este 2019 cumplirá ocho años desde su diseño original, lo que genera al interior del Concejo Municipal la idea de comenzar a trabajar en su renovación, ya sea por la vía de la actualización, o derechamente en la confección de un nuevo instrumento, que dé cuenta de los desafíos de futuro de la capital regional.

La tesis, además, cobra fuerza si se considera el actual requerimiento de Chillán como capital de una nueva región, variable no contemplada en el diseño del PRC actualmente vigente.

La Municipalidad de Chillán comenzó, a fines de 2016 y poco después de la entrada en vigencia del actual instrumento, los análisis tendientes a realizar modificaciones al Plan Regulador local, ello a pesar de que el instrumento de planificación tenía apenas cinco meses desde que fue aprobado por la Seremi de Vivienda y Urbanismo.

La propuesta técnica, que surgió desde Asesoría Jurídica, no fue una sorpresa, pues antes y tras la aprobación de la carta de navegación local se entendía que esta era susceptible de una renovación en el corto plazo, con el fin de incorporar planteamientos formales de entidades locales.

No obstante la propuesta de renovación, posteriormente se decidió que antes de cualquier modificación, el PRC debía esperar la actualización actualmente en curso del Plan Regulador Intercomunal Chillán-Chillán Viejo (Prich).

Consultado el alcalde de Chillán, Sergio Zarzar, se mostró más partidario a hacerle algunas modificaciones al PRC una vez conocido el Prich, y no pensar todavía en una renovación del actual Plan Regulador de Chillán.

“La actualización del Prich  dará orígen a modificaciones y para que ambos instrumentos sean concordantes, se realizarán los cambios necesarios para dejar operativas las modificaciones propuestas por el Plan Regulador intercomunal”, sostuvo.

Según Zarzar, se ha analizado con la comunidad el nuevo rol que debe tener el acceso norte de la ciudad, el cual, ya no tendrá un carácter productivo e industrial, como está definido en el actual PRC. “Esto lo deberemos refrendar en el Plan Regulador Comunal y así, hacerlo operativo. Para realizar lo anterior se requiere que el Prich se encuentre aprobado, lo que según estimaciones de la Seremi de Vivienda y Urbanismo, debería ser a fines de este año”, expuso.

El alcalde agregó que el el año pasado se dictó una norma que señala que los instrumentos de planificación territorial deberán actualizarse periódicamente en un plazo no mayor a 10 años. “Como el Plan Regulador de Chillán se encuentra vigente a partir del año 2016, he dado las instrucciones para que nuestro plan se revise periódicamente y así realizar los ajustes y modificaciones en el menor tiempo posible, sin necesidad de esperar este horizonte de 10 años”, aseguró.

Un nuevo PRC o cambios

Algunos miembros del Concejo Municipal se muestran abiertos a la posibilidad de dar vida a un nuevo PRC para Chillán, y no introducirle cambios al actual, proceso que ya lleva tres años sin medidas concretas. 

“Siempre hemos estado en que vamos a hacer el nuevo Plan Regulador entre las dos comunas y no se ponen de acuerdo y se va atrasando,  y vamos a quedar obsoletos. Yo prefiero que se haga un nuevo Plan Regulador y que trabajen en conjunto las dos comunas para solucionar los problemas que tenemos”, sostuvo el concejal Juan López Cruz (PR). 

Según el edil, el nuevo PRC debería poner el acentos en problemáticas como la luminaria (alumbrado público), conexión vial. 

Para la eventual elaboración de una nueva carta de navegación local, López destaca como palabra clave la “gestión”. 

“Todas las grandes obras que se han hecho en la ciudad, son no por vía municipal, sino por vías ministeriales”, cuestionó.

Por su parte, el concejal Joseph Careaga (UDI), cree que “dado el tiempo, debiésemos ir pensando en uno nuevo”. “Tenemos que trabajar en el entendido que este Plan Regulador ha sufrido modificaciones en diversos aspectos, modificaciones que ha propuesto la Cámara Chilena de la Construcción, la Cámara de Comercio y las modificaciones que la misma Municipalidad ha puesto según los otros instrumentos de planificación le han dado. Creo que hay que ir pensando en un nuevo Plan Regulador”, expresó.

Careaga planteó que las necesidades de Chillán, como capital regional, ya no son las mismas que como capital provincial, que era la realidad hasta el año pasado. 

Precisamente, uno de los requerimientos es ver qué pasa con las nuevas reparticiones gubernamentales que se han instalado, todavía parcialmente en la ciudad. 

“Si bien hoy las seremías están funcionando con tres o cuatro personas, van a tener que normalizarse y funcionar con 25 ó 30 personas que normalmente ahí trabajan (...) tenemos que ver en qué zonas van a quedar”, apuntó.  

A eso sumó el reordenamiento de los sectores periféricos de la ciudad y la designación de las zonas de seguridad.

Para el concejal Camilo Benavente (PPD), Chillán tiene una “oportunidad nueva” ante el cambio de paradigma que supone ser una capital regional. Sin embargo, su opción es hacerle enmiendas al plan actual.

“Son tan o incluso más relevantes que un Plan Regulador definitivo. Lo importante es que haya la voluntad de pensar algo distinto, pero tenemos un alcalde actual que tampoco ha mostrado voluntad para realizar enmiendas”, planteó. 

Uno de los aspectos a regular, según el edil, son los estacionamientos particulares que se han abierto espacio tras botar edificaciones antiguas,  además de la posibilidad de darle un  giro más comercial al sector donde se instala el casino de juegos en la salida norte de la ciudad y regular la altura de los edificios. 

“Estas cosas se pueden hacer rápidamente, en tres o cuatro meses, en conversaciones con la Cámara Chilena de la Construcción, con el Colegio de Arquitectos y algunos otros entes que están involucrados. Se toma la decisión y se hace la enmienda”, propuso.

Benavente agrega que desde el equipo técnico de la Municipalidad se han mostrado abiertos a hacer dichas enmiendas.

“Esperamos que el alcalde tome a bien esas enmiendas y pronto se disponga a hacer esas mejoras, que van en beneficio de la ciudad”, finalizó.

¿Qué dicen los expertos?

Una voz autorizada para hablar de eventuales cambios al PRC, o pensar en uno nuevo, es su creador, el arquitecto Manuel Durán. Para él, en la realidad de Chillán, como capital regional, la necesidad apunta a revisar los intrumentos de planificación. 

“Hay que discutir  qué es lo que se quiere para esta nueva imagen de ciudad. Hay que revisarlo, no creo que haya que cambiar tanto, pero sí se le pueden incorporar mejoras, algunas restricciones, pero el Plan Regulador de Chillán, no es porque lo hayamos hecho nosotros, está bien zonificado. Lo que hay que hacer es revisar las zonificaciones, con una mirada nueva, de capital regional y con la discusión ciudadana de qué se quiere”, aseguró. 

Este último punto, para Durán, cobra vital importancia, más allá de la relevancia del aspecto técnico que debe incluir un documento de este tipo. 

En cuanto a los plazos para eventuales cambios, el profesional expuso que “estos instrumentos, por los elementos técnicos, son demorosos, pero si la Municipalidad de Chillán decide darle cabida se pueden mejorar esos plazos”. 

Repensarse en cinco años

Bernardo Suazo, decano de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, explicó que en general, los Planes Reguladores, tienen un plazo de ejecución de 20 años, pero el progreso de las ciudades y los avances tecnológicos hacen que estos instrumentos deban repensarse en cinco años.

“Deberían ser instrumentos más flexibles, porque actualmente son bastante rígidos y más que normar restringen y no crean posibilidades de desarrollo. Si la comunidad de Chillán siente que hay que generar un cambio y tener un Plan Regulador distinto para ser la capital regional de Ñuble, tienen que jugársela y hacerlo”, opinó.

Un obstáculo, según apreció, es que la normativa para hacer Planes Reguladores es cada vez más compleja.

“Un plan se estudia hoy día y se demora dos años en ser aprobado, porque muchas veces se termina el estudio y la Municipalidad se demora en cubicarlo y en hacer toda la tramitación porque también cuesta plata. Es complejo porque cuando se viene a aplicar el plan, los diagnósticos son distintos y en el caso de Chillán, la ciudad tiene un  rol distinto”, analizó. 

 

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