Vecinos de Chillán reclaman por calles de tierra y ausencia de veredas

Por: Claudio González |Franco Cepeda Fotografía: Cristian Cáceres 11:00 PM 2018-11-28

Un poco más de 18 años llevan conviviendo con el polvo los vecinos de la calle San Ignacio, en el sector de Río Viejo, al oriente de Chillán.

Esta situación les ha traído problemas, que se acrecientan sobre todo en la temporada primavera-verano, por el transitar de vehículos de la locomoción colectiva y particulares, lo que colmó la paciencia de los vecinos, quienes exigen a las autoridades que entreguen soluciones definitivas.

“Es terrible el polvo, todos los días en las mañanas tiro agua, pero ya en la tarde aparece todo el polvo de nuevo. Es todo un desastre”, detalló Felicinda Vilches, una de las vecinas más afectadas.

En el sector se emplaza además el Complejo Deportivo Río Viejo, lo que genera un aumento de vehículos durante los fines de semana, que complica aún más a los vecinos.

Según precisó María Angélica Aljari, hace un tiempo existió un contrato con una empresa forestal, los que se encargaban de regar diariamente, sin embargo, esto se terminó.

“Cuando se terminó quedamos aún peor. Todo se complica aún más con los eventos que realiza ANFA, porque se levanta polvo cuando ingresa gente y con la locomoción y vehículos, al final terminamos atorados”, dijo.

Heriberto Rojas, otro de los habitantes del sector, considera la situación como una verdadera “catástrofe” que trae consigo consecuencias para todo el grupo familiar. “Con esta contaminación los vecinos no pueden abrir las ventanas en el verano porque el polvo entra e invade todo su interior, no se puede tomar once tranquilos y la polución afecta sobre todo los bronquios de los niños” sentenció.

Los vecinos esperan que pronto el municipio de Chillán se pronuncie sobre la situación para así poder encontrar una solución que mejore su calidad de vida.

Veredas en Avenida Padre Hurtado

En otro sector de Chillán, la vereda poniente de la Avenida Padre Hurtado, a la altura del Colegio Darío Salas, se ha vuelto un verdadero escollo para los vecinos del sector, debido a que un tramo del paso peatonal no se encuentra pavimentado y es usado como estacionamiento por los conductores que frecuentan el lugar.

El principal problema es la obstrucción del paso por parte de los automóviles a estudiantes y apoderados, que se ven obligados a transitar por la calzada en intervalos de alta circulación vehicular, quedando expuestos a accidentes.

Jorge García Osses, apoderado del Colegio Seminario Padre Hurtado, denunció el hecho. “En las mañanas sobre todo y al mediodía, se llena de vehículos que se estacionan, obstaculizando el tránsito de los peatones que vamos a dejar a nuestros hijos al colegio. Muchas veces hemos tenido que transitar por la calle. En invierno con la lluvia se forman pozas de agua y barro, además existen árboles cortados, de los cuales quedaron expuestas las raíces, que han provocado accidentes. En varias ocasiones se han caído niños y adultos”, reclama.

Jorge, junto a residentes y afectados por la situación, hicieron entrega de una carta de reclamo a la Municipalidad de Chillán, exigiendo una pronta solución. Desde marzo de este año no han recibido respuesta, por lo que se vieron obligados a resolver el problema por su cuenta. “Se ha enviado una carta a la Municipalidad planteándoles la situación y no hubo una respuesta. Con vecinos del sector y apoderados del colegio en una ocasión pusimos unas especies de palines como barrera para evitar que los vehículos subieran a la vereda. Los mismos vehículos se encargaron de quebrarlos y pasarlos a llevar. Realmente es algo preocupante”.

Por parte del municipio argumentaron que “el Departamento Vial de la Dirección de Obras continuamente repara y acondiciona las veredas en mal estado de la ciudad. Lamentablemente en este, como en otros ítemes, las necesidades superan las posibilidades y por eso el municipio desarrolla diversos proyectos de veredas para el bienestar de la comunidad chillaneja”.

En cuanto a una posible solución, aclararon que “las veredas están agendadas para su revisión y reparación por parte del Departamento Vial, el mismo que evaluará técnicamente la condición de las veredas para así traspasar esta información al resto de los apartados municipales para su evaluación y ver la posibilidad de un proyecto”.

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