Funcionarios de la educación de Chillán registran récord de licencias

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Contexto | Agencia UNO 08:45 PM 2018-11-15

Como preocupante, e incluso escandaloso, ha sido calificado al interior del municipio chillanejo la gran cantidad de licencias médicas presentadas en los últimos años por profesores, asistentes, educadoras de párvulos y técnicos que trabajan en el sistema.

El tema salió a la luz durante la discusión del Plan Anual de Desarrollo de la Educación Municipal (Padem) 2019, donde se analizó un problema que está afectando severamente al municipio y al DAEM, que deben destinar unos $50 millones al mes para solventar los reemplazos.

Luego de las quejas de funcionarios municipales y concejales, la entidad edilicia accedió a liberar datos que reflejan la dimensión del problema, que hasta ahora había sido adver ido solamente por el contralor Wenceslao Vásquez.

En los dos últimos meses, y según las cifras del Departamento de Educación Municipal, los profesores del sistema educacional municipal han presentado 459 licencias médicas, mientras que los asistentes de la Educación, 284 licencias y personal vinculado a las salas cuna, 160 de esas solicitudes.

De esta manera, en solamente dos meses profesionales y técnicos que trabajan en escuelas y salas cunas y jardines han ingresado 903 licencias médicas.

Si se amplía el análisis y se consideran antecedentes desde el 1o de enero de este año, se tiene que las licencias presentadas por profesores llegan a 1.611, en tanto que los asistentes han ingresado 1.229 y desde el sector parvulario, 741. Con esto desde enero a la fecha las licencias suman 3.581.

No se trata de un problema puntual y que se haya manifestado solamente en este año, pues las cifras de permisos para tratar problemas de salud en el trienio son elevadas.

De esta manera, en los últimos tres años, los docentes han accedido a 6.428 licencias, mientras, los asistentes a 5.142 y el personal de salas cuna a 2.346. De esta manera, solo en los últimos tres años la cantidad total de ausencias por motivos de salud llegan en el sistema educacional chillanejo a 13.916.

Efectos pedagógicos

Desde el municipio se reconoció el problema y se recalcó que “la ausencia de un docente tiene efectos pedagógicos y también implicancias económicas. En el caso pedagógico se produce una alteración en la continuidad del proceso de aprendizaje. Su impacto es mayor cuando se trata de licencias que por su naturaleza requieren de la atención a los y las estudiantes de diferentes docentes”.

En el plano económico, en tanto, “el Daem debe presupuestar un costo mensual promedio por concepto de reemplazo de licencias médicas de $50.000.000 para todo el sistema, ello porque la recuperabilidad tiene sus tiempos y por la existencia de rechazos o reducciones”.

El municipio no cuenta con un registro de los problemas de salud que aducen maestros y asistentes. “En este punto no es posible dar respuesta, ya que como empleador no tenemos acceso al diagnóstico de cada licencia médica, por ser información reservada entre paciente y médico, además de estar sellada la zona donde se indica”.

Según los registros del sistema, en la actualidad se registran 154 profesores y asistentes con más de 180 días de licencias médicas en total y en la actualidad permanecen 28 funcionarios con licencia médica.

En las salas cuna, en tanto, hay 24 funcionarios con más de 180 días de licencias médicas en total y permanecen actualmente dos funcionarios con licencia médica.

Incentivo al retiro

La concejala Brigada Hormazábal Gaete, presidenta del gremio docente y a la vez presidenta de la Comisión Educación del concejo, planteó que el problema es más complejo de lo que parece.

La profesional comentó que muchos de los profesores que aparecen con licencias médicas aparentemente excesivas, corresponden a personas que deberían estar fuera del sistema, lo que no ha sido posible debido a la ausencia de bonos de incentivo al retiro, los que fueron solicitados el año 2016.

Agregó la concejala que muchos docentes exceden por muchos años la edad de jubilación, pues sus ingresos mensuales tras salir del sistema se recortarían hasta un tercio.

El concejal Camilo Benavente planteó que “es cierto que una parte de las licencias son de personas que tienen una enfermedad grave, pero también es cierto que existe un pequeño grupo que abusa del sistema”.

Víctor Sepúlveda, en tanto, indicó que en el Padem “quedó establecido que se realizará una coordinación más fina con el Compin para analizar cada caso en particular y proceder a la jubilación en los casos justificados”.

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