Emocionante adiós brindaron hinchas del Rojo a "Raulito"

Por: Rodrigo Oses Fotografía: M.Ulloa 07:45 AM 2018-11-15

“Nuestro amor no termina con un ‘hasta que la muerte nos separe’, sino que es eterno y perdurará por siempre. Te prometo que nuestros hijos seguirán tu pasión y los traeré al estadio donde a ti te gustaba estar, mi amor”.

El discurso emocionado de Verónica Bouquillar, ante el féretro donde descansa su pareja, el querido ex líder de la barra “Los Rediablos”, secretario del Deportivo 21 de Diciembre e integrante de “La Marea Roja”, Raúl Espinoza, “Raulito”, aprieta los corazones y desgarra el alma.

En el estadio Nelson Oyarzún, como él siempre lo soñó, cerca de 500 hinchas, familiares y amigos se estremecen con las palabras de la “Vero” y no paran de alentar a “Raulito” en su último adiós.

“¡¡¡Ooooohhhhh, Raulito no se vaaaaa, no se vaaa, no se vaaa, Raulito, no se vaaaaaa!!!”, cantan los ‘Rediablos’, que se mezclan con “Los de Siempre” y los barristas del “21”, Avance y La Marea Roja, mientras los pequeños hijos de Raúl, Sofía y Marcelo, miran hacia la tribuna tratando de explicar tanto cariño.

Este amor nunca muere

“El 8 de enero me pediste matrimonio en un entrenamiento de tu querido Ñublense y desde ahí nació nuestra historia. Siempre fuiste un gran padre, un apasionado por el fútbol, un gran amigo, un capo”, reflexiona “Vero”, el amor de su vida. 

Los fuegos artificiales retumban en la galería norte y los cánticos no cesan, mientras “El Chapulín”, líder de la “Marea Roja”, se da vueltas alrededor de la bandera de Chile gigante que se desplegó en el centro de la cancha. 

Alex, hermano de “Raulito”, quebrado confiesa que “eras un gran hermano, te voy a extrañar” y el barrista Eduardo Montecinos, que “tu legado perdurará”. 

Hasta el propio alcalde Sergio Zarzar desclasifica un antecedente que refleja el amor de “Raulito” por el “21”.

“Nos habíamos reunido con ‘Raulito’ para planificar la cena aniversario de su club en el estadio. Raúl era un apasionado por Ñublense y su club”, recalca Zarzar. 

Sobre el final de la emotiva ceremonia, uno de sus amigos más cercanos, Alexis Herrera, el “Tomate”, sentencia: 

“Mi guagüita se fue despedido como él quería, como un capo”.

Comentarios