32 mil fármacos ha entregado la farmacia popular de Chillán

Por: Jorge Chávez Fotografía: Víctor Orellana 09:35 PM 2017-05-25

De lunes a viernes atiende la farmacia popular de Chillán, ubicada en la cuadra 10 de la Avda. Libertad.

El 22 de junio del 2016 abrió sus puertas la farmacia popular de Chillán.

Hace exactamente un año la Municipalidad de Chillán inició oficialmente el proceso de creación de su farmacia popular.

Con la inscripción de aquellos que buscaban ser parte del inédito sistema de compra-venta de medicamentos, el gobierno comunal emprendió el proyecto chillanejo tomando como ejemplo la iniciativa del alcalde de Recoleta Sergio Jadue, quien remeció la gestión pública del país al inaugurar la primera farmacia de corte solidario en octubre del 2015.

Un mes después de haber comenzado la elaboración del registro, que totalizó entonces 530 personas, la Casa Consistorial inauguró su local ubicado en la cuadra 10 de la Avenida Libertad.


Balance ciudadano
Un beneficio económico indiscutible, pero aún con algunos detalles por mejorarse a la hora de entregar el servicio, es la forma como los usuarios evalúan al establecimiento chillanejo.

Los precios de los productos, que en promedio cuestan la mitad de lo que se comercializa en las grandes cadenas privadas, es el principal atributo identificado por Carlos Barrientos, quien recientemente se registró en el local.

“Me inscribí en marzo, pero ya hice tres compras de medicamentos para la diabetes y la presión arterial. Normalmente el Glafornil lo conseguía a $16.000 en las farmacias privadas y acá lo tienen a $8.000; por el Exforce pagaba $50.000 y ahora lo compro a $32.000”, comenta el sexagenario jubilado chillanejo.


Pese a que Edwin Labarca destaca el ahorro monetario que le ha resultado el funcionamiento del local edil, no esconde lo incómodo que es para las personas de la tercera edad el que deban realizar la cancelación del producto en el edificio municipal y la recepción de lo comprado en la cuadra 10 de la Avenida Libertad.

“Creo que deberían colocar una caja recaudadora en la propia farmacia, ya que tener que venir a pedir la orden del producto e ir a pagarlo hasta la Plaza de Armas y de vuelta regresar a la farmacia es agotador; es el único punto que debe mejorarse”, sostuvo el jubilado de 85 años.

Si bien el ex funcionario de Carabineros, Carlos Villablanca, admite que la primera vez que solicitó el Zareto (usado para evitar la coagulación de la sangre) lo consiguió luego de poco más de dos semanas, afirma que ahora el tiempo de espera se ha reducido, ya que con la compra inicial que hizo automáticamente quedó en el sistema como cliente frecuente.

“Ya estoy registrado y ahora siempre me tienen el medicamento. Ha sido muy beneficioso para la comunidad este servicio. En mi caso yo tenía que comprar un remedio que me costaba $65.000 en las grandes farmacias y acá me lo venden a $37.000; inmagínese para mí que tengo que tomarlo siempre, significa un ahorro grande”, señaló Carlos Villablanca, quien coincidió con Edwin Labarca al recalcar que el único inconveniente que debe resolverse es el de la forma cómo se compran los productos.

Funcionamiento
Aproximadamente 7.922 recetas ha recibido la farmacia popular chillaneja en un año de funcionamiento, según cálculos entregados por la jefa de la Dirección de Salud Municipal, Ximena Meyer.

La funcionaria pública explicó que en promedio cada una de ellas contenía entre tres y cuatro productos por lo que, de acuerdo a las propias estimaciones que hace su despacho, serían al menos 31.968 medicamentos los que se han vendido hasta el momento.


Ximena Meyer aclaró que la administración comunal ha debido invertir casi $180 millones en la compra de los fármacos solicitados por los 3.567 usuarios que tienen a la fecha.

Aunque la directora del Disamu de Chillán admitió que el establecimiento tuvo inicialmente algunos inconvenientes en su funcionamiento, como la demora en la entrega de medicamentos, enfatiza que poco a poco han ido resolviendo los problemas.

“Estamos satisfechos con el trabajo que hemos hecho y creemos que los usuarios también lo están, sobre todo por los valores que nosotros mantenemos. Hemos mejorado de manera importante el tiempo de espera por los productos; esto lo logramos con un estudio de la demanda que realizamos, lo que nos arrojó que eran 35 los medicamentos más solicitados y lo que hicimos fue garantizar un stock para que las personas que lo necesitan lo tengan siempre disponibles, porque son muchos los que se han fidelizado con nuestro local y son clientes habituales”, acotó enfatizando que el tiempo de espera máximo ahora no va más allá de un mes para los medicamentos nuevos.

La directora del Disamu confesó que aún hay temas que no se han resuelto, como el de modificar el sistema de pago; sin embargo, adelantó que en la primera semana del próximo mes se estaría cumpliendo la marcha blanca de la nueva modalidad de compra.

“Sabemos que hoy en día la mayor demanda que tenemos es que debemos tener una caja recaudadora en la misma farmacia para que los usuarios no tengan que ir hasta el municipio a pagar. Lo estamos solucionando ahora y esperamos que a partir de junio ya tengamos ese servicio implementado”, advirtió.

Ximena Meyer recalcó que las personas no solo tendrán la posibilidad de pagar en efectivo, sino que también tendrán la opción de hacer la compra mediante tarjetas de crédito.

A juicio de la funcionaria edil, el éxito de la iniciativa se entiende por lo económico; no obstante, subraya que no se han olvidado de que el precio vaya de la mano con la buena atención.

“Tenemos fármacos a un tercio de lo que valen en las farmacias privadas, otros a la mitad y algunos un poco menos, pero lo importante es que las personas que deben comprar hasta seis medicamentos, el ahorro va sumando y de todas maneras para ellos es súper rentable; pero también nos hemos preocupado en mejorar la forma cómo estamos ofreciendo el servicio”, indicó.

Locales en Ñuble
Un total de cinco farmacias populares funcionan actualmente en la Provincia de Ñuble.

Además de Chillán, en   Ñiquén, Coihueco, Chillán Viejo y San Ignacio (con un centro móvil) se han implementado iniciativas municipales de expendio de remedios.

La comuna cordillerana fue la última en inaugurar su propio local. A seis meses de haber puesto en marcha el proyecto solidario, los cálculos que entregan desde la Dirección Municipal coihuecana es que el cumplimiento en la resolución de las recetas es casi total.

“Desde que el usuario pide el producto, el tiempo de espera máximo es de aproximadamente 15 días hábiles; todo va a depender de que los laboratorios lo tengan disponible. Con todo esto, tenemos resuelto un 94% de los pedidos que nos hacen, razón por la cual estamos satisfechos”, comentó Víctor Inzunza, químico farmacéutico de la farmacia popular de Coihueco.

Entre un 20 y 80% más baratos son los medicamentos que ofrecen en el establecimiento coihuecano, de acuerdo a Inzunza, los cuales pueden ser solicitados por las 24.150 personas inscritas.

“En Coihueco todos aquellos que estaban registrados en el Cesfam, que son al menos 24.000, automáticamente pasaron a ser parte de los usuarios de la farmacia; a estos se sumaron los 150 que tenían una provisión de Isapre y que tuvieron que gestionar su inscripción”, detalló.

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