"Formé parte de unos de los mejores planteles de la U. de Chile"

Por: Rodrigo Oses 06:20 PM 2017-05-21

Aníbal Pinto vivía en la localidad de Loica, cerca de Melipilla, cuando comenzó su romance con el fútbol. Aunque como suele ocurrir con los que terminan siendo arqueros, en sus inicios, no jugaba al arco. Solo cuando se trasladó a Melipilla para seguir estudios superiores en un liceo politécnico, ya que en su pueblo solo había enseñanza básica, coqueteó con el arco.

Tanto, que se fue a probar a los 17 años, en 1988, a Soinca Bata, a la postre, Deportes Melipilla. Un año más tarde, debutaba en el primer equipo e iniciaba su periplo enguantado por el fútbol chileno. El actual preparador de arqueros de Ñublense y amigo de Emiliano Astorga, se confesó con La Discusión, revelando historias de su pasado como arquero de la Selección Chilena, su inolvidable paso por la Universidad de Chile que llegó a semifinales de la Copa Libertadores de América en 1996 y el sueño que desea alcanzar en la tienda chillaneja.

“Llegué a la sub-17 de Melipilla, me subieron en un año al primer equipo en 1989, debuté, después vino lo de la Selección Chilena y la “U” que me compró, y mi paso por otros equipos”, detalla Pinto desde Melipilla.

Compañero de Astorga
-¿En Melipilla fuiste compañero y conociste a Emiliano Astorga, que ahora es tu jefe en el staff técnico?

-Sí, era el capitán del equipo y yo el tercer arquero. Entrenaba en la sub-18 y me subieron al primer equipo. Me ayudó mucho, me aconsejó, de hecho en 1994 fue mi testigo de matrimonio, y eso se agradece, porque en ese tiempo, eran pocos los que llegábamos. Nos aconsejaba mucho. Es una gran persona, siempre estaré agradecido de él porque a esa edad uno anda metido en el carrete y es importante que un jugador grande te aconseje y te oriente.

-Y de Melipilla saltaste a la Selección Chilena
-Subimos con Melipilla en una liguilla del 92 y el 93 estábamos en Primera División. Yo era el tercer arquero, tras Marcelo León y Marcelo Alvarado. Comenzó la Copa Chile, estaba Juan Páez de técnico, quien tras hacerlos jugar las dos primeras fechas, me hizo jugar a mí todo el año y fui elegido el arquero revelación del fútbol chileno. Y ahí me llamó a la Selección Chilena Mirko Jozic, y compartí camarín con grandes jugadores y de ahí Melipilla me vendió a la Universidad de Chile.

-¿Con qué jugadores compartiste en la gira de la Roja?
-De la “U” estaban Cristián Castañeda, Ronald Fuentes, Gastón Guevara, de la Católica Nelson Tapia, Lukas Tudor, Raimundo Tupper, Rodrigo Barrera, Fabián Estay, Iván Zamorano, Pedro Jaque.

-¿Cómo fue esa anécdota en la que en un aeropuerto llenaste una papeleta colocando Melipilla en un espacio donde debía ir tu religión?
-No fue así. Lo que pasa es que íbamos de Inglaterra a Arabia Saudita, y yo iba entre Tudor y Tupper y había que llenar unos papeles. Salía que había que poner la religión, que se escribe igual en inglés, yo sabía lo que se tenía que poner. Ellos pusieron Católica, pero me dijeron que estaba bueno que pusiera Melipilla, y habían periodistas escuchando, yo les escuché y los periodistas pensaron que yo en el casillero que decía religión le había puesto Melipilla, pero no fue así. Quedó como talla.
“Estuve con monstruos”

-¿Te marcó tu paso por la Universidad de Chile?
-Sí, yo creo que estuve en uno de los mejores planteles de la Universidad de Chile de la historia. El 96 llegamos a las semifinales de la Copa Libertadores con River Plate, donde nos robó el árbitro ecuatoriano Alfredo Rodas, quien no le cobró un penal al ‘Huevo’ Valencia. Era un equipazo. Me tocó jugar el primer partido de esa Copa con la Católica, porque Sergio Vargas, que era un monstruo, estaba expulsado. De ese plantel, la base estaba en la Selección Chilena: Musrri, los hermanos Castañeda, Galdames, Miguel Ponce, Sergio Vargas, Salas, Goldberg, Fuentes, etc.
 

-¿Sintieron que se les fue un gran sueño?
-Sabíamos que el que ganaba esa llave era campeón, porque la “U” y River Plate eran los dos equipos más fuertes, pero perdimos la llave en casa cuando empatamos a dos, pero River tenía un equipazo con Crespo, Sorín, Astrada, Francescoli, ‘Burro’ Ortega, etc. Teníamos la ilusión de ser campeones de la Copa Libertadores.
 

-¿Hinchaste este fin de semana para que fuera campeón Melipilla de Segunda o la “U” en Primera?
-No, por Melipilla, es que fue el equipo en el que debuté, pero en general uno se hace hincha del equipo en el que trabaja, y ahora quiero hinchar y poner la camiseta de Ñublense, obvio que si juega con Melipilla, estaré con Ñublense.
 

-Pocos conocen tu faceta de ciclista y tenista.
-Es que mi señora trabaja en Melipilla, y mis hijos están en la universidad, y ella maneja el auto, por eso en los clubes que voy ando con mi bicicleta. En Wanderers me demoraba dos horas cuarenta en bicicleta a Mantagua, en Chillán hay doce kilómetros al complejo, pero me matará el frío. 
 

-¿Cuál es tu sueño con Ñublense?
-Bueno, ser campeón y quedar en la historia. Yo jugué con Villalobos en O’Higgins y él quedó en la historia como goleador histórico de Ñublense. Yo también quiero quedar en la historia.

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