Prevenir y no reaccionar: la nueva lucha del mundo LGBTI

Por: Isabel Charlin 02:40 PM 2017-05-21

Hace unas semanas, el Mineduc anunció la entrega de un texto con orientaciones para erradicar la discriminación hacia las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) en las aulas, a la vez que la Superintendencia de Educación (Supereduc) envió a los establecimientos la circular “Derechos de niñas, niños y jóvenes trans en el ámbito de la educación”. Sin duda, cómo se aborda la diversidad en las salas de clases es un tema que se está conversando y visibilizando, lo que a juicio de las organizaciones que defienden los derechos LGBTI, es algo nuevo, que depara nuevos desafíos en la lucha por la no discriminación.

“Siento que hemos avanzado mucho en cuanto a hablar del tema, pero sí es necesario abordar los problemas que enfrentan los niños y personas transgénero (modifican permanentemente su expresión de género, pues sienten que viven en el cuerpo equivocado); los transexuales (modifican permanentemente tanto su identidad y expresión de género, como su cuerpo a través del uso de hormonas, cirugías u otros medios); los travestis (se visten de otro sexo por ratos, pero viven el resto del tiempo con su sexo y género), y los transformistas (se visten de mujer para llevar a cabo un show). Es necesario educar porque hay mucha confusión. Muchas veces los transgénero no pueden hablar porque para la sociedad es peor que ser gay o lesbiana. Tampoco los acompaña la legislación, en el caso de los niños, muchas veces viven toda su infancia sintiéndose alguien que no son y sufren mucho. Necesitamos incluirlos, hablar del tema, y en eso estamos avanzando. En Chillán ya somos tres fundaciones que estamos trabajando: Movilh, Iguales y Renacer. Queremos tener una oficina, un espacio físico, para ayudar, orientar a la gente”, sostiene Jacqueline Ortega, vocera del Movilh en Ñuble.

Prevenir, más que reaccionar

La circular enviada por la Supereduc plantea medidas básicas de apoyo que deberán adoptar las instituciones en casos de alumnos trans, como apoyo al estudiante y a su familia, orientación a la comunidad educativa, uso del nombre social en los espacios educativos y nombre legal en documentos oficiales, presentación personal y utilización de servicios higiénicos.

Para Manuel Avilés, vocero de la Fundación Iguales en Ñuble, junto con el cambio de la mentalidad de la sociedad, debe haber una regulación que acompañe este proceso. 

“La idiosincrasia chilena es muy conservadora, y tenemos en el sistema educativo casos de niños trans que necesitan que más que reaccionar, estemos preparados para lo que viene. En ese sentido, la circular de la Superintendencia apunta al trato, pero no obliga. Necesitamos que se respete a la diversidad en su totalidad, acá nadie quiere imponer nada, no existe la ideología de sexo. Se trata solo de reconocer que existen distintas identidades, y que hay que respetarlas. Por eso abogamos porque el proyecto de identidad de género que está en el Congreso y que propone el cambio de sexo a partir de los 18 años, considere que a temprana edad, el niño ya puede experimentar y reconocerse con una identidad de género diferente, porque la adolescencia es muy complicada, se ejerce bullying, y al obligar a vivir a un niño una identidad que no le corresponde, se está haciendo un daño enorme. En cambio, si permitimos que viva tal como es, le estamos dando una ayuda tremenda”, sostuvo.

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