Chillanejo top del diseño lanza libro con nuevos creativos chilenos

Por: Carolina Marcos Fotografía: Víctor Orellana 10:10 PM 2016-04-01

Juan Pablo Fuentes no descansa y con su inagotable energía se mueve como pez en el agua por las calles de la ciudad. “Ha cambiado Chillán”, dice contemplando la Cruz Monumental de la Catedral, que recuerda a los de fallecidos durante el terremoto de 1939. 


Juan Pablo estudió Diseño en la UBB, carrera que abandonó un año más tarde al darse cuenta que quería más de la especialidad. Se fue a Santiago, se matriculó en la Universidad Diego Portales y comenzó un camino de la mano del Diseño Industrial que le ha traído solo buenos dividendos. Antes de estudiar Diseño ya trabajaba como diseñador de vitrinas para Rochet y ya egresado fundó, junto a Christian Erdmann, la tienda Cómodo, marcando un hito en la escena nacional de la mano de diseños con tendencia. A esto se sumó su participación internacional en el Salón del Mueble de Milán, en la Feria de Diseño de Valencia, y en talleres de diseño en Italia. En 1997 logra su primer premio, el Concurso de Escaparates Disney. Además, fue director de la nueva escuela de Diseño de la Universidad Las Américas cuando bordeaba los 30 años.


Tras todos estos logros, a Juan Pablo le faltaba algo que remeciera el ámbito del diseño y dio vida a su primera publicación. Se trata del libro “Nuevos creativos chilenos, vol. 1” en el que reúne a 36 destacados diseñadores que están marcando una tendencia. El libro fue financiado por Fondart y auspiciado por Universidad del Desarrollo y Empresa Arauco, para la cual Juan Pablo está realizando una asesoría en melamina y sus múltiples usos.


Por estos días, está lanzando el libro por Chile y ya viajó a Concepción y Temuco para presentar su trabajo. “Yo siento que el tema del diseño avanza tan rápido que el libro ya quedó obsoleto porque por lo menos hay cinco o seis diseñadores nuevos que deberían estar contenidos en la publicación”, revela.


Respecto de la participación de Arauco en la edición, Juan Pablo cuenta que un día llegó a la empresa para que auspiciara el texto. “Me encontré con ejecutivos jóvenes que estaban dispuestos a innovar con la melamina que hasta hace unos años atrás no era bien vista como materia prima. Conversamos mucho y al cabo de un tiempo me avisaron que no solo auspiciarían este libro, sino que también, querían una asesoría. Levantamos un equipo multidisciplinario y estamos trabajando junto a ellos”, explica, agregando que también trabaja con ProChile.


Cambio radical
En esta gira, Juan Pablo se ha encontrado con familia y amigos que dejó en la zona y una idea de la infancia comenzó a tomar forma en su cabeza. “Cuando ya tenía la edad para ir a la universidad, le dije a mi mamá que quería estudiar Ciencias Políticas, pero no le gustó la idea. A mí siempre me quedó dando vueltas esta veta. Hace poco fui a una actividad social en Santiago. Se trataba de una charla respecto a la llegada a Chile de Singularity University, un proyecto de Google y la Nasa. En un minuto me pregunté qué estaba haciendo ahí, pero cuando dijeron que en nuestras manos está la posibilidad de ‘cambiar la vida de un billón de personas en los próximos 10 años’, recordé esa conversación con mi mamá y entendí el por qué en algún minuto quise dedicarme a la política, ya que así puedo llegar a más personas que por el diseño”, resume. “Hoy quiero proyectar mi carrera en hacer cosas grandes y veo en la política una posibilidad clara de hacer un cambio a mi comunidad”. 


Esa idea de su infancia se traducirá en que en algún momento Juan Pablo dará un vuelco a la política. “No sé cuándo ni dónde, pero sé que es mi norte. Lo segundo que tengo claro es que debo hacerlo desde provincia, porque yo nací en provincia y conozco las necesidades que existen en ciudades como Chillán. Mi primera apuesta sería que la gente entre a Chillán cuando va de viaje y no que pase por el lado. Revisar el urbanismo, su imagen y rol a nivel país, levantar un museo contemporáneo y generar turismo son acciones que a la larga contribuyen al desarrollo de una zona”, explica seguro.


Mientras madura la idea y se prepara para ello, Juan Pablo ya proyecta el volumen 2 de su libro, pero esta vez no con diseñadores industriales, sino que con la moda chilena y los diseñadores y empresas que están marcando la pauta en este sentido. “Estamos en el mejor momento de nuestra profesión como diseñadores. Lo que falta ahora es abrir los mercados, exportar y educar al nuevo consumidor nacional”.

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