El legado de Otto Schafer, amante del arte y de Chillán

Por: Carla Aliaga 01:00 PM 2017-05-14

Otto Schäfer Hoffman fue uno de los tantos chillanejos por adopción que dejó mucho que agradecer tras su partida. Esta ocurrió un 4 de mayo de 1956 en Chillán. Hoy su nombre es el de una trajinada sala destinada la música, el cine y el teatro en la Universidad del Bío Bío, puntualmente en el Centro de Extensión del que él mismo fue fundamento basal.

Los cronistas de la época, sus amigos y quienes heredaron su legado cultural, lo recuerdan como un enamorado de la música y generoso. Nacido en Puerto Montt en 1889, hijo de los inmigrantes alemanes Karl Schäfer Klein y Lidia Hoffmann, a los seis años de edad se vino a vivir a Chillán.. Karl fue profesor de música para la Escuela Normal  “y esa familia fue la primera en instalar un local de venta de instrumentos musicales, que quedaba en lo que hoy sería un punto medio entre la Catedral de Chillán y el Centro Español”, explica el historiador Alejandro Witker.

El docente no vacila en nombrar a la Escuela de Arte y al Centro Cultural Santa Cecilia como uno de los legados más potentes de Otto Schäfer en la comuna.
En 1954 recibió el Premio Municipal de Arte. Dos años después murió, a los 67 años de edad, dejando la sensación de que pudo haber legado mucho más.

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