El metal local de Sanguinium Terra tiene en la mira a Brasil

Por: Felipe Ahumada 2017-05-14

Desde mediados de los 80 el metal se apropió de un terreno enorme en el mundo del rock, lo cercó y lo convirtió en un patrimonio con banderas, himnos, lenguajes y colores distintivos. Y si Chile por años es una cava selecta de grandes cultores de este género, desde Dorso, Slayer, Atomic Aggresor hasta Mar de Grises, en Chillán quienes desde hace unos años llevan la bandera negra al tope del mástil son Sanguinium Terra.

El quinteto, formado en 2008, año en que aún eran la maqueta de lo que hoy es la banda, está compuesto en su mayoría por estudiantes universitarios, que traen en sus mochilas influencias diferentes, lo que les ha permitido matizar su sonido, en un proceso que -admiten- les ha tomado años definir. La consecuencia es que no son una banda que carga con la maldición endémica de lo “genérico”, es decir, no suenan a predecibles, ni a más de lo mismo, lo que en estilos tan bien definidos como el metal, el punk, el rap o HXC es tan complejo lograr.

“Autodefinirnos es complejo, de hecho cuando estábamos trabajando en el disco ‘Tierra Ansiada’ las grabaciones las hicimos no sé cuántas veces, pese a que siempre sonaba bien, pero sentíamos que nuestro sello no era tan evidente”, dice el baterista Fabián San Martín, quien además es el productor musical de varias bandas locales.

“El no ser genéricos tiene que ver con ser valientes, no encerrarse en la ansiedad de querer darle en el gusto a la audiencia, sino que consiste en hacer lo que tienes en la cabeza, total al final, la gente siempre premia lo genuino”, añade. Los resultados le dan la razón.

Esta banda, que hoy se puede etiquetar sin miedo como una banda de “power metal progresivo”, cuenta con videos que superan las 10 mil visitas en Youtube, como el sencillo homónimo del disco “Tierra Ansiada”, que tiene 17.312 reproducciones, cifra que pocas bandas locales superan, como Moral Distraída o el clásico “Juego Cruel” de los desaparecidos Melvin Crema. Pero dentro de los exponentes del rock pesado locales pocos, si es que ninguno.

Apuntando a Brasil

El metal, a nivel mundial, se hizo de un terreno que nadie les disputa, y una vez dentro de estos dominios se entiende que su música es una arquitectura tan fuerte que hacer modificaciones es casi imposible, a menos que se siga construyendo hacia el punto de fuga de quienes trazaron este diseño de guitarras megadistorsionadas, bajos en frecuencias profundas y baterías comprimidas hasta la exageración.

Esto ha hecho que sus seguidores sean casi ciudadanos de un mismo país, y las exigencias del pueblo a los exponentes son las de contar con guitarristas expertos, y una base rítmica potente para darle al vocalista la atmósfera perfecta, ya no para hablar de irse de parranda, como lo hacía AC/DC o jugar naipes hasta quedar en la ruina como proponía Motorhead, sino que se buscan letras épicas, que hablen de epopeyas bélicas medievales o legendarias para destacar el corazón indómito de quien se ve a sí mismo como un conquistador de nuevos mundos.

Por eso no es raro que una banda chilena, prácticamente desconocida en el país, se haya hecho de un nombre en Holanda, Noruega o Alemania. En el caso de Sanguinium Terra, quienes han sumado varias presentaciones en Concepción y Santiago, están siendo escuchados  ya en países como España, pero principalmente “en Brasil o en México y de hecho ya nos han llegado algunas invitaciones para tocar allá”, comenta Lucas Riquelme, guitarrista de Sanguinium.

“Estamos viendo y barajando las opciones, lo de Brasil es súper interesante porque se trata de una gira en la que podríamos participar, pero eso requiere de mucho tiempo y de recursos económicos, lo que no es tan fácil si se entiende que somos casi puros estudiantes”, comenta este alumno de la carrera de Música en la Universidad de Concepción. Para entender la propuesta de Sanguinium Terra no es una mala idea escuchar “Tierra Ansiada”, canción que tiene un arranque con ciertos coqueteos al thrash metal y a las líneas vocales épicas que recuerdan a Rata Blanca o a los mismos Maiden.

Bandas como Hidalgo, Six Magic o Symphony X asoman como referentes, “pero siempre tenemos cuidado de no caer en clichés, si bien nos gusta mezclar el metal con algo de folclor o de épica, a veces cantamos sobre problemas sociales o políticos como lo hacen los punks o la new wave, no tenemos ningún problema con eso”, cerró el guitarrista. Por lo pronto, algunas tocatas en Santiago asoman como el nuevo paso de los chillanejos.

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