Buscan nuevo lugar para los edificios de Schleyer

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 2017-05-13

La Municipalidad de Chillán y el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) están abocados a salir lo más mejor parados posible del conflicto generado por la eventual construcción de cinco torres de departamentos en terrenos ubicados en lo que queda del fallido Parque Schleyer.

Luego de que LA DISCUSIÓN informara el proyecto inmobiliario de la entidad estatal, que beneficiará a 100 familias reunidas por el municipio en el Comité Nueva Esperanza, se produjo una situación compleja para la municipalidad que, paralelamente, estaba pensando en habilitar una plaza en el sector. Esto porque vecinos se oponen a los edificios, ya que quieren que en lo que queda de las nueve hectáreas originales donadas para un parque en 1929, se construya efectivamente un área verde.

Hoy el alcalde Sergio Zarzar indicó que efectivamente conversó con el delegado local del Serviu, Óscar Crisóstomo,  con la finalidad de consensuar una salida al conflicto, marcado por la necesidad de entregarles viviendas al comité habitacional y además satisfacer los requerimientos de la familia de Juan Schleyer quien donó los terrenos.

El edil indicó que tiene la certeza de que será encontrada una solución que permitirá resguardar los únicos retazos que quedan de la donación de tierras, que incluía en sus tiempos una laguna y derechos de agua.

Recalcó que en estos momentos no puede asegurar que el Serviu no construirá las torres. pero sí que continuarán dialogando con el delegado de la entidad estatal para “solucionar el tema, pues todo tiene solución”.

Actitud de diálogo
En tanto Óscar Crisóstomo sostuvo hoy: “hemos conversado con el alcalde y con diferentes actores para ir buscando alternativas, hoy estamos a la espera de una propuesta por parte de la municipalidad”.

Recalcó que “aquí hay tres actores relevantes para la ciudad, los comités de vivienda  que tienen una historia de esfuerzo y sacrificio con los cuales nos comprometimos a darles una solución habitacional dentro del marco de la integración social, y por otro lado están los vecinos de Schleyer, más una familia que altruistamente donó las 9 hectáreas para desarrollar un gran parque urbano. Es sobre ello que hoy estamos esperando una propuesta del municipio. Somos un ministerio de la ciudad dialogante”.

El alcalde y Crisóstomo hablan en términos similares al expresar que el conflicto actual se produjo como consecuencia de las transferencias de esos terrenos por parte de anteriores administraciones municipales, en especial de las que detentaron el poder local desde el año 1969.

En virtud de esta donación, la Municipalidad de Chillán en calidad de dueño del inmueble, autorizó en el año 1939, la construcción de pabellones de emergencia a consecuencia del terremoto acaecido ese año.  Posteriormente, durante el año 1969, el municipio efectuó cambio al uso del suelo y loteó los terrenos, donándoles 77 sitios a los residentes de las áreas de emergencias.

A partir del año 1970 el municipio, en su calidad de dueño, comienza a transferir, donar y permutar, parte de los terrenos donados  para la ejecución de distintos proyectos. En virtud de lo descrito, y de las sucesivas transferencias, el Serviu adquirió en el año 1980, mediante escritura pública de permuta que le hizo la Municipalidad de Chillán, en la suma de $14.408.415, el inmueble donde ahora pretende construir las torres.

La entidad edilicia obtuvo de este comodato la potestad del edificio municipal, incluido el Teatro Municipal, que hasta el año 1980 era del Serviu.

Zarzar manifestó sobre esto que “si bien era necesario tener el control del edificio municipal, jamás yo habría autorizado la permuta de terrenos del parque, pues en ese tiempo la ciudad tenía muchos otros terrenos para transferir al Serviu. Fue por tanto una falta de visión de ciudad que pagamos caro”.

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