Un boom frutal diferente visualizan para Chile

Por: José Luis Montes 08:30 PM 2017-05-06

En dos reuniones recientes importantes, relacionadas con la recuperación productiva post incendios, como el Trawú Forestal y el primer Taller Regional de Indap sobre el tema, ambos realizados la semana pasada en Ñuble,  el maqui o aristotelia chilensis tuvo protagonismo. 

Si bien se trata de un cultivo interesante, también tiene incertidumbres y desafíos tecnológicos que llaman a la cautela, como nos explicó la consultora en alimentos funcionales, Marcela Samarotto, quien presentó la exposición  “Maqui: Más allá de una especie ancestral”, en la reunión de los madereros representando a la Universidad de Talca e Infor.

“Es una especie que ha tenido un comportamiento distinto que todos los frutales tradicionales, porque la demanda salió primero que la oferta. Por lo tanto se trabajó primero en su validación, por el lado de las investigaciones del conocimiento tradicional. Posteriormente con esta validación, donde se descubrieron las maravillas que tiene el maqui como fruto, se vino una demanda internacional muy interesante. Pero que pasó. El fruto es de recolección y todos saben los problemas que tiene un abastecimiento así a la industria. Se requiere constancia en los proveedores, regularidad, materia prima homogénea, inocua. Con la recolección eso lamentablemente no funciona, por lo tanto con esa demanda del mercado y esa problemática de la recolección se empezaron a hacer como país los primeros esfuerzos para cultivar el maqui, siguiendo toda la tradición que se tiene en Chile de los frutales mayores” comento la profesional.

“Por lo tanto se diseñó huertos, pensando en lo que es una cosecha mecanizada que sea de fácil manejo y que  permita abastecer a una demanda en contínuo aumento”, apunta Marcela Samarotto. 

Existe, además, una amplia gama de productos del maqui a nivel nacional e internacional. Agrega la especialista que ya hay al menos una docena de empresas trabajando en el rubro, que están relacionadas o vinculadas directamente con la industria: “Porque el maqui no es un fruto que uno pueda pensar en una producción para fruta fresca, necesariamente tiene que ir a un proceso de industrialización”.

Agrega que: “No estamos comprando una hoja de lechuga linda, o una manzana, estamos comprando las moléculas. Esa es la gran diferencia que tiene el maqui, sus ingredientes funcionales. Si uno se dedica a este fruto tiene que pensar en un manejo de post cosecha inmediato, para que no pierda esa calidad intrínseca que tiene la fruta”.

Distintos procesos 
Sobre el producto industrial, Samarotto señala que hay distintos tipos de procesos, como deshidratado, el que se está usando más, con varias categorías, y también el congelado, que es una de las fórmulas antiguas para mantener la calidad que se necesita. “Además se procesa como extractos, más orientado a la industria farmacéutica que es la otra gracia que tiene el maqui. Tiene hiper versatilidad para distintos usos, abarcando la industria cosmética, la alimenticia nutracéutica y obviamente, la que paga más, la farmacéutica”.

Comenta que hasta la fecha no hay genética patentada, aunque si una selección realizada por la Universidad de Talca, de las cuales hay tres en el SAG, con algunos problemas, pero que hay una selección y variedades desarrolladas por esa casa de estudios.

Consultada sobre el producto deshidratado que se encuentra a la venta en el mercado local, señala que la industria a que apunta el producto no es la venta artesanal, sino de industrias que aplican tecnologías de punta como sellado al vacío, spraydrry y otras técnicas sofisticadas, que apuntan a un mercado de altos valores.

Para los interesados en el rubro pide un poco de paciencia: “Hay que esperar que terminen los protocolos de manejo. Hay  proyectos financiados con fondos públicos y privados, que están en desarrollo. No hay que atreverse aún,  porque domesticar una especie cuesta muchos años y estamos en las primeras etapas de formación. Evaluando los primeros frutos. Entonces no hay un protocolo de manejo establecido como país, en eso estamos”.

Consultada si a la espera de un protocolo de manejo no podría haber una sobrexplotación del maqui silvestre, señala que afortunadamente hay maqui nativo en abundancia: “Lo que sí, paralelamente se está trabajando en las buenas prácticas de recolección. Los grandes compradores de estos frutos necesitan la trazabilidad del producto y se preocupan también como queda la sustentabilidad del bosque, desde donde está saliendo ese producto, por lo que esa es otra línea de trabajo”.

A juicio de la especialista para tener una visión clara del panorama del maqui hay que esperar unos 5 años, en que el trabajo de los huertos que se ubican desde Curicó a Osorno, se consolide y permita un análisis más claro sobre rendimientos y utilidades que pueda dar este negocio.

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