SIAT: “Si en ese tramo hubiese barreras tal vez nadie habría muerto”

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Victor Orellana 10:30 PM 2017-05-04

Seremi de Obras Públicas llamó a buscar formas de financiar las mejoras

De todas formas, el secretario del ramo definió la autopista como segura en la medida en que se respten las normas del tránsito y que el accidente fue por falla humana

Si en ciertos tramos de la Autopista del Itata no hay barreras de contención, es porque cuando en 1995 se presentaron las bases para la licitación de esa obra, la ausencia de estos elementos de seguridad le evitaban a la empresa que se la adjudicara, el construir pasarelas peatonales y el construir pistas de salida para el retorno de los vehículos.

Es decir, en términos estrictamente jurídicos y contractuales, la empresa Globalvia, concesionaria de la vía, ha cumplido con todo lo que el contrato, confeccionado hace 22 años, le pide y esos tramos sin barrera dejan a criterio de los peatones y conductores el cuándo cruzar la calzada o girar en “U”.

Si la empresa, obedeciendo a su valor número 1, según su memoria publicada en 2016, que dice literal “queremos ser reconocidos por nuestra actuación ética y responsable” no instala más barreras y realiza otra serie de medidas para homologar en parte los estándares de seguridad que se exigen 20 años después, es porque la piedra de tope serían los bancos que financiaron el proyecto.

“Una intervención de esa magnitud requiere dinero y una extensión en el plazo de concesión, que termina este 2020, y aunque el MOP tiene toda la disponibilidad para extenderles el plazo, y en la empresa existe la disponibilidad para hacer mejoras, la piedra de tope son los bancos, que para otorgarles más recursos y extender los plazos de pago, les está cobrando unos intereses que, a mi juicio, son exagerados”, explica el diputado Jorge Sabag, quien ha sostenido constantes reuniones con la concesionaria para pedirles mejoras y evitar más muertes.

Observaciones de la SIAT
El accidente registrado a las 16.40 horas de la tarde del miércoles reciente, en el que fallecieron un matrimonio chillanejo, su hijo de 6 años; y además, dejó a su hermano de 3 años internado en la UCI pediátrica del Hospital Regional de Concepción, en riesgo vital, no fue el único que se ha lamentado en este tramo de la Ruta del Itata en donde se separan Ñuble de Penco, y que ha dejado de luto a nuestra provincia.

Fue en esta misma ruta, específicamente en el enlace Pablo Neruda, donde se produjo el accidente más grave que recuerde la provincia en décadas, cuando desbarrancó un Pullman Bus dejando a 16 personas fallecidas, en abril de 2011, accidente que además motivó que el personal de la SIAT Ñuble solicitara las bases de la licitación que se adjudicó Globalvía, tras descubrir que las barreras de contención existentes en toda la pista no estaban en condiciones de sostener vehículos de alto tonelaje como buses y camiones y que además, (y aún) no había apéndice legal en el contrato que exija la presencia de grúas capaces de remolcar o remover este tipo de máquinas pesadas.

Curiosamente, uno de los que participó en la investigación de ese accidente fue el capitán (entonces teniente) Matías Palominos, actual jefe de la SIAT Concepción, unidad que está investigando el accidente en el que fallecieron el miércoles el contador auditor, Alfredo Martínez Morales; su esposa, la asistente social Andrea Meneses Aliste, ambos funcionarios del Hospital Herminda Martín de Chillán; además de su hijo, Clemente, de seis años, quien cursaba el primero básico en el Colegio Padre Hurtado de Chillán.

“Nosotros hemos enviado en diversas oportunidades observaciones y sugerencias tanto a la empresa como al municipio para que se hagan ciertas mejoras e intervenciones para subir los estándares de seguridad, sin embargo, como ellos están cumpliendo con todo lo que indica ese contrato de licitación de hace más de 20 años, no podemos hacer nada más, ya que en estricto rigor la empresa está cumpliendo con todo el marco legal”, apunta Palominos.

En este punto, el seremi de Obras Públicas, René Carvajal, destaca que el accidente no fue por causa de la ausencia de barreras, sino por falla humana, ya que “el conductor perdió la pista, se distrajo y se pasó a la calzada contraria”.

Sin embargo, el capitán Palominos, sin necesariamente contradecir al seremi, ya que de seguro el informe final propondrá una causa similar,  fue incluso más concreto al  decir que el accidente pudo tener consecuencias menores de haber habido barreras.

“Si en ese tramo hubiese barreras tal vez nadie habría muerto. Al revisar el marco legal del Manual de Carreteras que, para los estándares actuales, exige la presencia constante de barreras, se explica que este elemento de seguridad no solo sirve para contener a un vehículo que pierde el control, sino que además permite redireccionarlo y evitar que se proyecte hacia la pista contraria, porque -insisto- las normativas actuales exigen barreras que puedan contener a vehículos de alto tonelaje”, observó el jefe de la SIAT Concepción.

Siempre en el contexto de las deficiencias evidentes de esta ruta, en términos de seguridad, el diputado Sabag añadió que espera que la concesionaria no deje de interesarse en realizar las intervenciones necesarias. “Ojalá que no estén pensando solo en que en tres años más terminan la concesión, no pueden seguir dejando que muera gente por no encontrar la forma de conseguir recursos. Ellos son la segunda plaza de peajes más cara de Chile, tras la de El Melón (Región de Valparaíso) y eso es algo que también se puede negociar, por ejemplo, que bajen los precios a cambio de una extensión del contrato, pero siempre y cuando homologuen los estándares de calidad con las autopistas actuales”. 

Pese a los intentos variados de LA DISCUSIÓN, de conseguir una declaración de Globalvía, nadie contestó los llamados.

Se necesita renegociar
Finalmente, el seremi Caravajal, apuntó a la necesidad de buscar fórmulas en conjunto para encontrar las formas de financiar un proyecto de mejoras viales en la Ruta del Itata, pese a calificarla como una autopista segura en la medida que se respeten las normas de tránsito.

“Acá hay un contrato con una empresa privada, ellos ganaron la concesión con ciertas condiciones y no le podemos exigir que ahora inviertan a cuenta propia. Tiene que haber un acuerdo con el Gobierno, con el ministerio en particular, donde se puedan acordar los precios y poder hacer la inversión previamente definida”.

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